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Es ist verboten… Las estrictas reglas del juego neoliberal

 

Manuel Garí | Viento Sur

Nada más ganar por primera vez las elecciones presidenciales brasileñas Luis Inácio Lula da Silva, el semanario Veja abrió su edición, siguiendo la orientación del gran capital, con una portada extremadamente agresiva contra la izquierda del PT: Lula libérate de inmediato de tus radicales libres. La consigna tuvo su efecto inmediato y el posibilismo social liberal encontró en Brasilia su capital para los países emergentes. Allí y aquí la izquierda mayoritaria ha ido interiorizando y haciendo suya esa autocontención y desnaturalización del discurso y la propuesta. En el caso de la Unión Europea, los gobiernos -y muy particularmente el español- y las “oposicionessocialdemócratas -y muy especialmente la española- se diferencian en las comas y entonaciones del discurso pero comparten las tesis económicas (o sea el discurso político y social de fondo).

Pareciera que el contundente imperativo presente en los jardines alemanes, Es ist verboten die markierten wege zu verlassen (Está prohibido salirse de los senderos señalizados) se hubiera trasladado como primer mandamiento de las tablas de la ley capitalista al mundo del pensamiento, la economía y la política. Y está claro que el aviso implica que alguien detenta la autoridad y tiene la capacidad para señalizar, prohibir y sancionar. En el gobierno de la economía que sufrimos esa autoridad es la Troika al servicio de los inversores privados (los famosos mercados), y en lo tocante a la UE y al euro, el gobierno alemán al servicio de la burguesía industrial y financiera germánica. Esos organismos y los sujetos que los dirigen son quienes administran los objetivos, premios, condenas y castigos, bendiciones y absoluciones.

Gobernar para los neoliberales es la prolongación por otros medios (mediante las instituciones) del negocio. Su objetivo político, siguiendo a Margaret Thatcher, es “dar libertad completa los capitales y mercados financierospara “inyectar vida al capitalismo y fuerza a los patronos”. Ello implica facilitar y potenciar el crecimiento económico sin límites para permitir la realización de la ganancia, de los rendimientos empresariales, del valor de las acciones y las obligaciones. Con el aumento de la riqueza, las clases subalternas también recibirán su parte, por ello es inútil priorizar de antemano la distribución / redistribución del ingreso. Hasta aquí el pensamiento neoliberal. Pensamiento que podemos ver reapropiado por figuras de la socialdemocracia. Felipe González, en el Foro-Debate sobre la Globalización en el marco de la Conferencia Política del PSOE celebrada la semana pasada en Granada, afirmó que antes de redistribuir globalmente la izquierda debe saber cómo crecer económicamente, cómo lograr la eficiencia en una economía “abierta y competitiva”. Primero crecer, luego distribuir. Y, recordemos sus viejas palabras, para crecer da igual el color del gato con tal de que cace ratones. Social liberalismo productivista en estado puro. ¿Con este pensamiento puede fundarse alternativa alguna?

Una oposición arrugadita en la propuesta económica

Alfredo Rubalcaba en el discurso de clausura de la (irrelevante) Conferencia, tras hablar mucho sin decir algo, lanzó el banal mensaje en forma de mantra y en referencia al PP: “No somos iguales, no somos iguales, no somos iguales”. Nunca pensé que lo fueran. Por origen, pasado no franquista, tipo de lazos con el capital y de vínculos con los sectores organizados de las clases trabajadoras, sensibilidad social, cultura democrática, etc. Pero hay una cuestión esencial que explica la postración socialdemócrata: las diferencias entre el PP y el PSOE persisten siempre y cuando no afecten al núcleo duro del negocio capitalista. Para botón de muestra las declaraciones de Ramón Jáuregui, coordinador de las elaboraciones de la Conferencia, al afirmar sin pudor que hay muy poco margen para hacer políticas económicas diferentes a las vigentes. Resultado 1: la banca gana; resultado 2: ni rastro de discurso alternativo al ultraconservador en las instituciones y en los medios de comunicación. Aguas estancadas.

El miedo a salirse del guión explica el pesado silencio (que atruena en nuestros oídos) ante la mentira de Rajoy sobre el rescate bancario que nos supondrá soportar desde las arcas públicas el 70% de los 41.300 millones de euros prestados por la UE que vienen a sumarse a los 11.000 millones procedentes de fondos españoles. Cabe preguntarse ¿qué hace Rubalcaba ante tan evidente engaño público? Quizás no se atreva porque es duro reconocer que en tiempos de Miguel Ángel Fernández Ordóñez el Banco de España fue tan “consentidor” con los Blesa, Rato o Botín como actualmente Caruana o el propio Linde con los correspondientes del momento. Quizás no se atrevan porque discutir sobre esos temas puede acabar incurriendo en un debate de por qué aumentó aceleradamente la deuda soberana y qué hacer con una losa que atenaza nuestra economía. El gobierno del PP se lanzó a emitir deuda pública de la que el 38,74% la detenta la banca española y el 37,29% la extranjera, particularmente la alemana. Según Eduardo Garzón la cifra que deberá pagar el Estado español a las entidades financieras acreedoras en el año en curso asciende al 19% del PIB. Pero los socialistas tienen poco que decir y mucho que callar pues corren el riesgo de que se les recuerde que la reforma del artículo 135 de la CE la hizo el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Quizás no se atrevan porque de mentar la deuda habrá millones de personas que dirán: nosotros no debemos, no la paguemos. Eso rompería el jarrón chino de la Comisión y el BCE, de los Tratados de Estabilidad y de la filosofía presupuestaria de la señora Merkel. Por todo ello el PSOE ni habla del tema, siendo como es crucial para la salida de la recesión.

El horror a abandonar la senda trazada está en la raíz de la falta de imaginación de quienes ante la huelga del sector de la limpieza viaria y jardinería de Madrid se limitan a denunciar que el problema radica en los pliegos de condiciones de los contratos del consistorio con las empresas concesionarias (pliegos que son un horror ciertamente, pero son el resultado no la causa) o volver a recordar que la privatización de los servicios se llevó adelante de forma inadecuada. ¿Tanto les cuesta exigir y movilizar desde sus responsabilidades institucionales la (re) municipalización del servicio a la vista de que el servicio puede deteriorarse y encima es caro? No es preciso ser un redomado izquierdista para hacer una cuenta aritmética harto sencilla: si el ayuntamiento no tiene que soportar el IVA de las facturas del servicio de limpieza viaria y jardinería -imagino que situado al 21%-, ni el beneficio empresarial de las contratas -probablemente del 15%-, ni el 2% para sueldos de asesores nombrados a dedo para mantener la relación con las concesionarias… resulta más barato municipalizar de nuevo el servicio. Y si ni eso osa, mucho menos se va a atrever a pedir la expropiación, socialización y puesta bajo control social de las empresas energéticas y la banca, medidas ineludibles para poder diseñar y llevar a cabo políticas soberanas al servicio de la mayoría.

Entre las pocas propuestas de tipo económico formuladas en Granada se ha efectuado la de una timorata reforma fiscal, a todas luces insuficiente para restablecer los ingresos públicos y que sigue siendo tributaria de una concepción (“bajar los impuestos es progresista”) que ha borrado las líneas de separación con las ofertas neoliberales. Después de 30 años de un sistema fiscal obsoleto, todo lo que se les ocurre es una boutade: que los que menos tienen menos paguen en el IRPF a la par que abogan por aumentar los ingresos sin incrementar los impuestos como si ello fuera un objetivo en sí mismo. Quizás esa “timidez” provenga de no querer enmendar la plana al gobierno Zapatero de 2008 cuando la presión fiscal (impuestos más cotizaciones) en relación con el PIB descendió de 37,9% a 33,9% -más baja que la existente en 2000 que suponía el 34,8% y mucho más baja que la de 2008 en la UE-15 situada en el 41,1%-. El premio Nobel Joseph Stiglitz ha señalado que en España, entre 2000 y 2009, los impuestos sobre las rentas del trabajo se incrementaron en un 5,4% mientras que los impuestos sobre las rentas del capital descendieron un 15,9%, lo que supuso un descenso de los ingresos públicos de un 1,5% del PIB. Frente a ello en esos años Jordi Sevilla, el ministro y maestro de economía de Zapatero, insistió tozudamente en la idea liberal de la necesidad de bajar impuestos, establecer un tipo único de gravamen, contener el gasto público, amortiguar las políticas retributivas y hacerles perder centralidad, priorizar el mercado para asignar los recursos y liberar las energías del sector privado. Su pensamiento no se aleja demasiado de la formulación de Merkel: “la economía social de mercado se basa en la fuerza de la libertad, en el espíritu empresarial y en la disposición al rendimiento (…) que permite la competencia…“ Por su parte Miguel Sebastián coincidió con una parte esencial del razonamiento de Sevilla sobre los impuestos y el gasto público. ¿Con estos antecedentes se puede levantar una alternativa sin zanjar las cuentas con el pasado?

También se ha formulado la baladronada de limitar el ratio entre los salarios más bajos y más altos de una empresa a 1/12. De salarios hablan, no de otras retribuciones, y se quedan tan anchos, como si el principal problema de la distribución del ingreso en el país fuera el del abanico salarial -que existe y es una lacra- cuando las rentas salariales en su conjunto no llegan al 50% del conjunto de los ingresos. Obviamente no se abordó un asunto central: el del beneficio de las grandes empresas, del orden de 42.000 millones. Ni tampoco el de la punción del excedente empresarial por parte de unas retribuciones crecientes y prioritarias a accionistas y obligacionistas que está drenando la fortaleza del tejido de las empresas y en la práctica, además de llenar los bolsillos de quienes “hacen dinero durmiendo” en expresión de Engels, supone una falta de reinversión que se traduce en desinversión con el paso de los ejercicios contables. Ni citaron el de las retribuciones de los directivos que en muchos casos son superiores a los de sus homólogos alemanes y japoneses, ni las retribuciones de los consejeros. La razón es poderosa: el PSOE participa del ir y venir entre la responsabilidad política pública y la empresarial; por ejemplo solo en el sector de la energía: Felipe González cobra de Gas Natural, Pedro Solbes de Enel y Elena Salgado de una filial de Endesa. Nada que envidiar a los del PP, excepto que estos tienen más y mejores contactos a nivel “nacional” e internacional. En estas condiciones ¿alguien puede dar credibilidad a las propuestas de regeneración política emanadas de Ferraz o a su intención de “dificultar las puertas giratorias”?

Una oposición modosita ante el conflicto político

Ante las reiteradas conculcaciones del derecho de huelga y la ofensiva mediática a favor de la adopción de medidas autoritarias para “defender las libertades” que vienen realizando diversos voceros del PP (Cristina Cifuentes, Jorge Fernández Díaz, Fátima Báñez, Soraya Sáenz de Santamaría o la nueva “estrella” Ana Botella) con la intención de limitar el ejercicio del derecho y penalizar instrumentos del mismo como los piquetes, la respuesta socialista ha sido mínima. Políticos en ascenso en el carrusel del partido como Eduardo Madina, se limitan a decir que se opondrán al recorte, sin plantear de una vez romper con los límites que impuso el propio Felipe González en los ochenta quien se negó a que se derogase y sustituyera el Real Decreto Ley 17/1977 de 4 de marzo por una norma que desarrollara efectivamente los derechos de los trabajadores a y en la huelga que por mucho rango constitucional que tenga (CE 28.2) sigue gobernada por una normativa postfranquista y pre democrática cicatera con los derechos y ambigua respecto a figuras básicas. Es este otro de los fantasmas de la Transición que nos persiguen. Un fantasma que huelga a huelga hemos visto que está con los patronos para contener la actividad sindical.

El “verboten…” nueva versión del castizo “el que se mueva no sale en la foto”, explica el infame consenso criminalizador contra David Fernández en su valiente intervención en el Parlament de Catalunya ante el poderoso y presunto multidelincuente Rodrigo Rato, miembro de un partido que, además de atacar derechos básicos y estar involucrado en el saqueo de las arcas públicas, se permite el lujo de insultar y calumniar desde cualquier foro urbi et orbi a todo el que pueda entorpecer su demoledora labor. Les invito a que observen las bocas y gestos de bastantes de los parlamentarios populares durante las intervenciones de sus oponentes y se sorprenderán con las palabrotas o los cortes de mangas.

Pero, sobre todo les invito a que reflexionen sobre por qué los políticos de la mayor parte de partidos tienen que distanciarse del gesto del parlamentario de las CUP. Todos temen a Goliat.

Manuel Garí forma parte de la Redacción de VIENTO SUR

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La desafección ciudadana ¿una realidad incómoda?

FUENTE

9 noviembre 2012

Os dejo aquí la entrada  publicada en Sesión de Control.com  y en la que resumo algunas de las impresiones compartidas con alguna gente  en  los últimos tiempos  sobre la emergencia de auditar el estado de la democracia

Si hiciéramos un resumen de los últimos movimientos ciudadanos en las calles y si leyéramos los mensajes y carteles que se han ido haciendo visibles, podríamos componer un mosaico del que se podría extraer un discurso ciudadano sobre su visión de la democracia, reivindicaciones y propuestas. Si las imagináramos como una nube de etiquetas serían sin duda palabras sobre las que articular una profunda y crítica reflexión: ”No”, “No nos representan”, “democracia directa”, “listas abierta”, “estafa”, “banqueros”, “políticos”, “corrupción”, “paro”, “rescate”, “personas”, “ciudadanía”, “ley electoral justa”, “no debemos”, “culpables”, “especulación”, “crisis” , “troika”, “no pagamos”, “Bankia”, “mercados”…
Las reivindicaciones y exigencias son políticas y muestran el malestar con una democracia representativa que ha abdicado en demasiadas ocasiones de sus obligaciones. Que no ha sido capaz de garantizar el interés colectivo y la dignidad en la vida de sus ciudadanos y que ha cedido a las directrices de los mercados y de los poderosos.
Sin embargo, en términos generales, los partidos políticos y las instituciones han permanecido inamovibles en el papel que se atribuyen dentro del sistema democrático. Partidos e instituciones se han resistido a entender, además, que los cambios en las tecnologías permiten la información, el control y la participación en tiempo real. Y que la dinámica parlamentaria hoy está muy lejos del dinamismo y la velocidad en la que hoy se producen los acontecimientos y la información.
Ante las movilizaciones frente al Parlamento -con algunas excepciones de grupos más minoritarios- se han limitado a repetir y argumentar sobre legalidad o “supuestas” coacciones al libre ejercicio de su tarea. En la última movilización el #23Octubre se reiteraban estas argumentaciones mientras en la calle mucha gente se había puesto a debatir sobre el estado de la democracia, las instituciones y sobre un presupuesto al dictado del ilegítimo poder financiero.
Con las conclusiones empapelaron las vallas del “perímetro de seguridad” para “proteger” al Congreso de la ciudadanía. En definitiva, pareció que había que defender a los diputados y diputadas del peligroso ejercicio de pensar en común. Había que defender al Parlamento de las ideas y de las propuestas escritas a mano en diversos carteles sobre unas vallas. Lo único que tenían que hacer era escuchar y leer, pero como se habían conjurado con las mismas respuestas de siempre no se dieron cuenta que les estaban cambiando las preguntas.
Se necesita de forma urgente abandonar la trinchera del inmovilismo y salir a escuchar a los ciudadanos. Se necesitan mecanismos capaces de mostrar con claridad el estado de la democracia, instituciones y partidos. Un ejemplo  al respecto, la auditoría de 2012 sobre la democracia en Reino Unido o la página sobre las auditorias de la democracia en Australia
No se puede seguir manteniendo el blindaje: hay que auditar en serio la situación crítica de de los derechos de la ciudadanía, la representatividad de gobiernos y las elecciones, el funcionamiento de los partidos y del Parlamento, la participación, la transparencia y la capacidad de control ciudadano o funcionamiento de los medios de comunicación públicos.
El resultado del inmovilismo durante todos estos años ha sido letal y ha supuesto la profunda desafección que hoy vivimos. La abstención una consecuencia más que previsible.

Abuso policial para reprimir las protestas

Viernes, 26 de octubre de 2012

El Mundo  Informe de Amnistía Internacional sobre la actuación de las fuerzas de seguridad en Europa

Represión a manifestantes que protestaban pacíficamente en Plaza Cataluña el 27 de mayo de 2011 contra las medidas de austeridad del gobierno.

El documento de AI denuncia que personas que se manifestaban pacíficamente, contra las medidas de austeridad aprobadas en la UE, recibieron golpes y patadas, fueron rociados con gas lacrimógeno y heridos por balas de goma.

Por Adrián Pérez
En La letra con sangre entra, pintura de Francisco de Goya, un maestro golpea a su alumno en las nalgas, con un perro a sus pies, mientras dos estudiantes que ya recibieron la tunda observan la escena con gesto de dolor. En el Carnaval veneciano que atraviesa la Eurozona, el maestro viene disfrazado de troika europea, el perro puede ser cualquier de los gobiernos que aceptan la receta neoliberal sin chistar y los alumnos se visten de pueblos que resisten, como pueden, el plan de ajuste. La crisis económica es acompañada por la violencia de un Estado que aplica los recortes con rigor y no escatima en apalear a la ciudadanía europea. “¿Qué tienen en común la policía de España, Grecia y Rumania?”, lanzó Amnistía Internacional España, desde su cuenta de Twitter (@amnistiaespana), como si se tratara de una trivia. La organización humanitaria develó ayer el misterio con la presentación de “Actuación policial en las manifestaciones en la Unión Europea”. Basado en testimonios recogidos en esos tres países, el documento denuncia que personas que se manifestaban pacíficamente contra las medidas de austeridad aprobadas en la UE recibieron golpes y patadas, fueron rociados con gas lacrimógeno y heridos por balas de goma. Además, pone el acento en la actuación de la Justicia, afirmando que el abuso policial no es investigado ni castigado y, en el caso de que se investigue, las demandas son cajoneadas al no ser identificados los agentes implicados.
La de Paloma Aznar es una de las historias que pinta esa represión que flota en el aire europeo, como los gases lanzados por la policía antidisturbio de su país. Con el arribo de la acampada de los indignados del 15-M, la escritora, guionista, cineasta y periodista española comprendió que había historias que contar sobre la crisis, las protestas y los movimientos sociales en España. Entonces se instaló en la madrileña Puerta del Sol. Ya había hecho reportajes sobre el movimiento okupa y los abusos bancarios.
Y documentó los primeros casos de abuso policial en una manifestación ante el Ministerio de Interior, durante las protestas contra el viaje del papa Benedicto XVI a Madrid, en agosto del año pasado. “Según se ha ido endureciendo la crisis, han aumentado las protestas y ha crecido la violencia policial contra manifestantes y periodistas, que se han convertido en testigos incómodos de abusos y agresiones”, señala la mujer, que lleva más de un año registrando golpizas a manifestantes y periodistas.
Aunque estuvo en Irak, asistió a manifestaciones en Egipto y viajó a los territorios palestinos en ocho ocasiones, la escritora –con la experiencia de haber recorrido escenarios de violencia– afirma de entrada: “No me podía imaginar que la policía española cometería las atrocidades que ha cometido en el último tiempo, especialmente, durante los dos últimos años”. “Comencé a ver cosas increíbles para un país europeo democrático”, insiste, consultada sobre las razones que la empujaron a cubrir las protestas en su país.
–¿A qué atrocidades se refiere? –pregunta este diario.
–Desde que comenzó la crisis, 23 personas han perdido un ojo por las balas de goma disparadas por los agentes de las UIP (antidisturbios de la Unidad de Intervención Policial) y dos han muerto. Todos los casos de los que te hablo están archivados, no se han investigado y no hay ningún policía sancionado. El último muerto es Iñigo Cabacas, en Bilbao, el pasado mes de abril. Estuvo en coma durante 72 horas y murió por lesiones cerebrales tras recibir el impacto de una bala de goma. La agresión de Iñigo no se produjo en una manifestación. La policía vasca (Ertzaintza) le disparó a la cabeza, durante unos alborotos callejeros, tras un partido de fútbol. Una mujer de 59 años, también vasca, llamada Rosa Zarra, falleció por una perforación intestinal provocado por una bala de goma.
Aznar también sufrió la violencia de la policía española. En la protesta contra el viaje del Papa, la policía encerró a los manifestantes en la calle Carretas para sacarlos de la Puerta de Sol, que se llenaba de peregrinos católicos. “En Carretas cargaron contra la gente, vi a varios antidisturbios golpeando a una chica en el suelo, en un callejón, tras el edificio de la Presidencia de la Comunidad de Madrid –señala Aznar–. Corrí hacia allí pensando que cuando me viesen con una cámara dejarían de pegarle a la chica, pero se volvieron y me zurraron a mí.” La cineasta recuerda que eran antidisturbios con cascos y escudos, la mayoría sin número de identificación. “A mí me golpeó uno, pero sobre la chica había cinco, desalojando había varias unidades de UIP, serían unos cien agentes”, reconstruye. “¿Sabes? ¡Ahora vamos a trabajar con casco!”, cuenta la situación en la que trabajan los periodistas españoles.
La periodista siente miedo y señala que en su país impera la doctrina del shock. “España va a recibir pronto el rescate, la tensión aumentará, y la violencia en las calles también”, vaticina y se pregunta: “Si la policía está para protegernos, ¿quién nos protege de la policía?”.
El Mundo  AI España acusa al gobierno de Rajoy
“Un patrón de impunidad”
Por Adrián Pérez
Siete policías caminan en fila india por las escalinatas del Parlamento heleno, con mascarillas para protegerse del gas lacrimógeno que lanzaron antes, rodeados por una columna densa y blanca de humo: la instantánea es la portada que abre el documento publicado por Amnistía Internacional España. “La policía es responsable de proteger la seguridad y el orden públicos. Pero también tiene la obligación de garantizar que todas las personas que residen en su territorio pueden ejercer el derecho de reunión pacífica”, señala en el informe Fotis Filippou, coordinador regional de campañas de AI para Europa y Asia Central. Según el dossier, ni Yiannis Kafkas en Atenas en mayo de 2011, ni Angela Jaramillo en Madrid en agosto de 2011, ni Andrei Ristache y su padre, Augustin, en Bucarest en enero de 2012 representaban una amenaza para la policía u otras personas cuando fueron brutalmente golpeados por agentes de policía.
Sin embargo, todos tuvieron que recurrir a tratamiento médico por los golpes recibidos de parte de la policía. Manolis Kypreos cubría una manifestación en Atenas, en junio de 2011, cuando la policía arrojó contra él una granada paralizante. La brutalidad de las fuerzas de seguridad se hizo carne en el cuerpo del periodista griego, que sufrió pérdida total de audición en ambos oídos. En agosto de este año la policía usó gas lacrimógeno y disparó balas de goma contra manifestantes pacíficos que se oponían a la extracción de oro en el norte de Grecia. El 21 de octubre, la policía antidisturbios cargó con saña contra manifestantes de todas las edades que se concentraban –otra vez pacíficamente– en el exterior del yacimiento donde iban a realizarse las extracciones auríferas. En esa ocasión, la policía arrojó agentes químicos irritantes en el interior de los vehículos de los manifestantes que intentaban huir.
En diálogo con Página/12, Eva Suárez-Llanos (foto), directora adjunta de AI en España y principal vocera de la organización sobre violencia institucional en Europa, señala que el informe muestra un patrón de brutalidad policial como respuesta a las manifestaciones en contra de las medidas de austeridad tomadas por los gobiernos europeos. “Hablamos de un patrón de impunidad porque, cuando se producen estos abusos, muy rara vez hay investigaciones y, cuando las hay, no son exhaustivas, independientes ni efectivas.”
La activista afirma que incluso cuando han quedado demostrados los malos tratos ésas acciones no son castigadas. En esta cruzada contra la violencia del Estado, la organización humanitaria exige a los gobiernos que lancen un mensaje claro. “En el caso de Amnistía España, le pedimos al gobierno del Partido Popular, en el sentido de que los agentes de la policía no pueden recurrir a la fuerza si no es estrictamente necesario, que deje en claro a las fuerzas del orden que no se van a tolerar los abusos y que todas las denuncias deben ser debidamente investigadas”, demanda la vocera de AI.
A su vez, destaca que los responsables de esos excesos tienen que rendir cuentas ante la Justicia. “En el contexto de las últimas manifestaciones –advierte Suárez-Llanos–, nos hemos dirigido al Ministerio del Interior pidiendo investigaciones e información sobre qué medidas se van a adoptar para que no se repitan estos abusos”, sostiene. Y afirma que, hasta el momento, no han recibido respuestas del gobierno de Mariano Rajoy. Por eso, su organización está lanzando una ciberacción desde el sitio web actuaconamnistia.org, en la que se esperan que miles de personas se dirijan al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, pidiéndole que tome medidas para acabar con la impunidad policial. “Se trata de casos de personas que no representaban ninguna amenaza ni para la policía ni para otras personas cuando fueron salvajemente golpeados o alcanzados por material antidisturbio”, sostiene Suárez Llanos.
Publicado 26th October 2012 por

Una transición hacia la dictadura

28 de noviembre de 2012 Deja un comentario

Me gustaría contarles una anécdota que me ocurrió esta semana. Resulta que un amigo irlandés que reside en USA escuchó hace unos días en la radio pública de éste país un programa especial sobre la crisis económica europea y sus consecuencias. Por lo que pudo entender, se decía que España estaba acometiendo los mayores recortes de la Historia desde su transición democrática. Como sabe que soy un apasionado de la política se le ocurrió enviarme un mensaje de texto. Así decía el mismo:

-Veo que tu país no sale de esta maldita crisis.

-Eso parece –le escribí con resignación y sin demasiadas ganas de hablar sobre el tema-.

-¿Cómo dijiste que se llamaba tu nuevo Presidente?

Este último mensaje me dejó paralizado. Mariano Rajoy Brey, pensé entre mí. Un instante después, me sobrevino una sensación insoportable de vergüenza ajena. ¿Cuál sería la siguiente pregunta? No sabía cómo explicarle, sin tener que entrar en demasiados detalles, que yo no me sentía representado por este gobierno. ¿Cómo explicarle a mi amigo que este señor había sido elegido por mayoría absoluta y que en sólo un año se había encargado de convertir esta joven Democracia en una simple y burda Dictadura? No lo entendería y seguramente pensaría que estoy exagerando. Entonces pensé en escribirle un e-mail con todas las razones que me han llevado a esa reflexión. Pero, ¿Por dónde empezar? Quizá por lo que a mí me gusta llamar “la dictadura del miedo”…

El miedo como estrategia.

Desde que el Partido Popular ganó las elecciones, el miedo a un rescate de España por parte de la llamada “Troika” ha ido en aumento día a día. Poco a poco, la mayoría de españoles ha ido entrando en un conveniente estado de shock a consecuencia de la cantidad de noticias negativas bombardeadas por los medios de comunicación. La prima de riesgo se ha convertido ahora en un termómetro diabólico con el que mantener a la gente en constante tensión, técnica también utilizada en USA durante los años posteriores al 11S para medir el riesgo de ataque terrorista en el país. No es de extrañar, que bajo este estado de shock continuo el pánico se haya apoderado de la población nublando los principios morales y haciendo que el gobierno pueda adoptar medidas impopulares con mucha más facilidad.

La nueva ley de tasas judiciales

El ministro de Justicia Ruiz-Gallardón se ha cubierto de gloria nuevamente. Son tan obvias las verdaderas razones de su polémica ley que sus explicaciones atentan una vez más contra la inteligencia de la gente honrada. Lo que este señor intenta básicamente es poner travas al ciudadano para que no tenga opción en caso de que quiera recurrir, ya que éste/a tendrá que asumir una tasa (indeterminada todavía) haciendo más difícil su defensa. Esta nueva ley viene muy bien entre otros, a esas grandes compañías que están aplicando lo masivos despidos improcedentes gracias a la nueva reforma laboral. Da igual que el art. 119 de la Constitución diga que la Justicia es gratuita para todos (y pagada con los impuestos de todos, añado yo), ahora se hace oficial lo oficioso y es que en este país, los poderosos siempre han dispuesto de una justicia más “justa”.

Control mediático. Es decir, Reforma del sistema de elección del Presidente de RTVE.

Con este nuevo decreto-ley se consigue un nuevo sistema de elección que permite nombrar al Presidente de RTVE por mayoría absoluta del Congreso, sin necesidad del apoyo del los dos tercios que se requería antes. Es obvio que el Partido Popular pasa a controlar la radio y televisión pública, sesgando y manipulando a su conveniencia cualquier tipo de información al más puro estilo franquista. A este control público se le tienen que sumar además todas las cadenas autonómicas gobernadas por dicho partido como Telemadrid.

Adoctrinamiento de las masas.

Poco a poco vemos como este gobierno, gracias en parte a los altavoces mediáticos que le otorga el poder, esta intentando calar una ideología muy específica, una mezcla de neoliberalismo y nacionalsocialismo rancio que de seguir así solo puede acabar en un conflicto. Se trata de crear una sociedad uniformada, con un mismo pensamiento y lo más importante, sin capacidad de autocrítica. Así pues, podemos ver como las personas en desempleo son tachadas de vagas y es por eso que el Presidente es obligado a bajarles la prestación a partir del quinto mes. Como el empleado público es un aprovechado del sistema y es por eso que necesita ser estigmatizado continuamente para poder así bajarle el salario o despedirlo. Como los inmigrantes vienen a aprovecharse de la Seg. Social y por eso a partir de ahora solo tendrán el servicio de Urgencias, con las consecuencias que ello puede traer. Como somos tachados de defraudadores por el ministro de Hacienda Montoro y por eso tiene que subir el IVA del 18% al 21%, trasladando así su incompetencia en la lucha contra el fraude a los bolsillos de los trabajadores. En definitiva, un largo etc. que ustedes mismos pueden comprobar si prestan un poco de atención a su alrededor. Todo ese adoctrinamiento nos lleva al siguiente punto.

Legislar sin el voto de los ciudadanos.

Es verdad que el Partido Popular ganó las elecciones por mayoría absoluta, pero tan cierto, como que lo hizo con un programa electoral diametralmente opuesto a las medidas que ha adoptado los meses posteriores. Por si esto fuera poco, Mariano Rajoy ha decidido no celebrar el debate del estado de la Nación, ahorrándose así cualquier explicación al respecto. Por tanto, me atrevo a decir sin tapujos, que este gobierno no tiene la legitimidad de las urnas ya que nadie ha votado este camino hacia la autodestrucción. No lo digo yo, lo dice el propio FMI, que ha reconocido que la austeridad extrema que está sufriendo España está siendo contraproducente.

Represión en las calles.

Día a día vemos como los no adoctrinados se indignan cada vez más con este sistema apuntándose a las protestas en las calles de casi todas las grandes ciudades de España. Pero conforme aumenta el número de librepensadores, vemos también un aumento de la represión con cargas cada vez más salvajes de los policías antidisturbios controlados por el delegado/a del gobierno encargado de la seguridad en la ciudad y controlado en última instancia por el Ministro del Interior Jorge Fernández Díaz. ¿Cuál será el siguiente nivel cuando vean que grupos cada vez más grandes salen a protestar por sus derechos? ¿Los militares quizá? Veremos…

Como decía antes, pensé en escribirle todo esto y mucho más en un e-mail y así hacerle ver mi punto de vista. Quizá podría haberlo convencido de haberlo intentado pero la pregunta era demasiado directa y superflua y mi paciencia demasiado escasa y resquemada así que, sin otra opción más que una respuesta clara y contundente le envié este mensaje de texto:

-Yo no tengo Presidente.

Ismael Herranz  @simboloaureo

Chipre acuerda un rescate de 17.500 millones con el FMI y la UE

lainformacion.com

jueves, 22/11/12 – 19:58

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  • Los detalles se conocerán a principios de diciembre.
  • Chipre solicitó el pasado 25 junio ayuda a sus socios de la zona euro.

EFE

El Gobierno de Chipre ha acordado un rescate financiero con el Fondo Monetario Internacional y con la Unión Europea, según informaron medios locales que lo cifran en 17.500 millones de euros.

Según el canal Sigma, el acuerdo se cerró poco después de las 18.00 GMT y los detalles se conocerán a principios de diciembre, aunque varios medios chipriotas hablan de que al menos 10.000 millones de euros se dedicarán a sanear el sector financiero.

Entre los aspectos del acuerdo filtrados por ese canal se menciona que Nicosia y la troika que forman el FMI, el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea han pactado que la empresa estatal de telecomunicaciones no sea privatizada a menos que la situación de la deuda empeore.

La privatización de empresas públicas y la exigencia de la troika de que Chipre reserve para pagar la deuda parte de futuros ingresos por la explotación de yacimientos de gas eran dos de los aspectos que habían estado bloqueando el acuerdo.

Respecto al gas, los medios locales indican que no se ha llegado aún a una solución pero que el Gobierno busca fórmulas para salvaguardar la soberanía de Chipre al respecto.

Esta misma mañana, el presidente del país mediterráneo, Dimitris Christofias, anunció que se estaba muy cerca de un acuerdo ya que sólo quedaban abiertas algunas cuestiones.

Chipre solicitó el pasado 25 junio ayuda a sus socios de la zona euro para hacer frente a sus problemas financieros y la debilidad de un sector bancario muy expuesto a la crisis de Grecia.

El Rescat a España es alló del que no volen ser preguntats i que ningú realment vol donar.

“The Spain bailout is the one they do not want to ask for and the one nobody really wants to give”

 

El mundo financiero ha ido consolidando unos privilegios tan grandes que hoy ya tiene un poder que le permite actuar como si fueran los amos del mundo y de esa manera se sobreponen a cualquier otro tipo de poder. Se están desmantelando las democracias en un sitio como Europa, que siempre habíamos considerado la cuna de la democracia. Lo que tratamos de explicar es que es el resultado, sobre todo, de un privilegio principal que es el que tienen los bancos de crear dinero fabricando deuda. Ese privilegio es responsable de todas las cosas que están pasando. Y el euro es el mecanismo por excelencia que lo permite, al haber eliminado todo vestigio de autonomía de los Bancos Centrales Nacionales e impedir a cada Estado establecer su oferta monetaria. Ese es el secreto de la ‘troika’ y, más en concreto, del BCE.

Sin embargo, lo que se hace a diario en el podrido mundo de las finanzas europeas, resulta que es ilegal frente a los propias normas de las que se autodotaron en el Tratado de Maastrich, de manera que se inventan “mecanismos vehiculares” para hacerlo de forma más obscena y grotesca por la trastienda.

La realidad de hoy día muestra que la ciudadanía no puede tomar las decisiones que quisiera a través de los mecanismos políticos, pues si ya de por si los Estados cada día están más debilitados y cuestionados (no porque no puedan hacer más, sino porque está dentro del “plan maestro” de la oligarquía financiera), asistimos a la quiebra y a la negación explícita de principios que siempre habíamos considerado consustanciales a la democracia. Por ejemplo, los principios del mecanismo europeo de estabilidad (MEDE), que tiene un enorme poder, se basan en la falta de transparencia, de control, de participación, de falta de sometimiento a las soberanías nacionales de cada país, algo absolutamente incompatible con la definición más elemental de democracia. Mantenemos libertades formales -de expresión, de reunión, de manifestación-, aunque incluso éstas comienzan a quebrarse poco a poco.

Pasemos, pues, a esbozar un poco más en detalle los “planes que se avecinan”.

Nuestros políticos tienen una percepción extremadamente optimista y errónea del mercado de bonos. Lo primero, y muy extendido, es pensar que el acceso al crédito o al BCE es ilimitado, olvidando que detrás de todo siempre hay dinero privado. Siempre hay unos inversores que suscriben esa deuda y que cada día confían menos en la capacidad de repago de los países de Europa. Por eso les está costando tanto capitalizar con fondos privados el fondo de estabilización, ESM, y los otros. Lo segundo es pensar que el rescate atrae inversores al calor del BCE. Pero salvo algún hedge fund a muy corto plazo, poca cosa. ¿Darías dinero a un chico conflictivo que depende de la paga de su padre para vivir y a quien amenazan con quitársela si se porta mal de nuevo?

El mayor riesgo que el inversor en bonos percibe es que España depende de un apoyo del BCE firmado por unos países cuyos ciudadanos no quieren más rescates y que el mercado sigue sorprendido negativamente por los ratios crediticios de nuestro país, que ya está al borde de revisar, de nuevo, su déficit de 2012 hasta un 7-7,2%. Y por mucho que digamos que las exportaciones nos van a salvar, no compensa el efecto de cuatro años consecutivos con déficits de 7% al 10%, unos 350.000 millones de déficit acumulado desde 2008. Si le añadimos los vencimientos de deuda, que alcanzan los 500.000 millones en los próximos cuatro años, la sobre-oferta de bonos españoles comparada con la capacidad del inversor de renta fija para absorberla es, simplemente, inasumible.

Con la prima de riesgo por debajo de 390 puntos básicos y la rentabilidad del bono a 10 a años a 5,75%, asistimos a la euforia… La burbuja de gasto público está garantizada, Draghi la supervisa. Mientras tanto, las empresas siguen viendo como se financian – las que pueden- a tipos hasta 350 puntos básicos mayores que las empresas zombis del clientelismo. Y en este proceso de momificación de la economía real, en la que el crédito lo acapara un Estado hipertrofiado y unas empresas de sectores moribundos que “no pueden quebrar”, no es de extrañar que los préstamos morosos de la banca ya supongan un 10,5% y han subido a 178.600 millones de euros.

La pregunta no es si habrá rescate o no. Desafortunadamente es solo cuestión de tiempo. La pregunta es qué ocurrirá al día siguiente.

  • Lo que diga Moody´s o Standard & Poors da igual. Rescate es la constatación de la imposibilidad de financiarse en el mercado libre.Por lo tanto, en el momento en el que se compre el primer bono, rescate es similar a “default”. Eso lo saben nuestros políticos y las empresas. Usar presiones políticas de alto nivel para evitar la calificación de bono basura antes de las elecciones es solo dar la patada hacia adelante. El informe de Moody´s es muy claro. Sin rescate España no sería “investment grade”, o sea, que como país independiente no cumple los ratios de solvencia y liquidez exigibles.
  • Dependencia absoluta de la ‘troika’: Al día siguiente del rescate España es un Estado intervenido. Bueno, más intervenido aún, pero no la clase de intervención que nos gustaría. El rescate español es el que nadie quiere conceder y nadie quiere pedir. Nadie quiere concederlo porque “una vez que haces pop no hay stop”. Dependeremos del BCE, el FMI y la Comisión Europea para garantizar nuestra viabilidad económica, pero también dependeremos del escrutinio de esa entidad que nos examinará mensualmente para ver cómo vamos. Si pensabas que aquí ha habido recortes, te equivocabas. Vienen el día después.
  • Las empresas tiene la mayor dificultad. El efecto “crowding out” del rescate al Estado implica que, de nuevo, el acceso a crédito de las empresas quedará restringido a las migajas que dejen unos países europeos que han aumentado su deuda en 3 billones de euros (trillones americanos) desde 2002 y pretenden seguir así. Con unas necesidades de refinanciación de las empresas privadas europeas, las que crean empleo, de un billón hasta 2015, va a ser una carrera entre Estados depredadores, bancos en proceso de desapalancamiento y las empresas, en medio, sufriendo más impuestos y menos crédito.

Cuando la solvencia de un país, como muestra el gráfico inferior, depende totalmente de la salvación del BCE, el riesgo, de nuevo, se extiende, no se mitiga. Y es alucinante que, a pesar de las promesas de apoyo ilimitado, la solvencia de España se valore muy poco.

 

 

Los riesgos del día siguiente al rescate son:

  • La “teoría del tonto mayor” (greater fool theory) y el plan alemán

Se trata de la famosa forma de intentar influenciar en la cotización de un activo diciendo que “alguien” –preferiblemente muy lejano y que no desmienta, como “los chinos” o “los rusos”- va a venir, para intentar “convencer” a los inversores de que compren. Efectivamente, funciona a veces. Entre 2005 y 2009, medio Ibex era un “greater fool theory” mediático de “me dicen de buena tinta que van a comprarla”. Pero funciona durante un tiempo y luego los inversores aprenden a no creerse los rumores. Lo que ocurre ahora con el BCE, que no ha comprado un solo bono, es similar. Y el problema es que esperan que funcione.

El plan alemán es que, como ya no se fían de sus socios, quieren que más o menos a mediados de 2013 la deuda viva en manos de inversores locales de los países problemáticos sea de al menos el 85% -preferiblemente el  100%. Cuando la deuda de España –y los otros países- esté en  manos domesticas, el problema de endeudamiento y el riesgo de impago y contagio ya no es europeo, sino local y, por lo tanto, los países tendrán que cuidarse mucho de incumplir sus compromisos, porque los efectos del impago los sufriría su población –devaluación interna, pues no disponemos de nuestra propia moneda-, que tiene a la seguridad social, las pensiones y los planes privados hasta el 80-90% invertidos en deuda pública local.

 

Cuando dicen que España pedirá el rescate pero no lo utilizará, asumen que solo con la amenaza de Draghi de “que viene, que viene” se forzará a los inversores internacionales a comprar bonos españoles. Esto es tremendamente falso. Si el BCE fuerza a que la prima de riesgo máxima sea de 200 puntos básicos, como dicen, tendrán la divertidísima situación de prestar a España a perdidas, mientras Italia tiene que contribuir con un 1,5% de su PIB al rescate español con su propia prima a niveles similares o superiores. Donación. O hacemos el mismo esquema piramidal para Italia. Así hasta el infinito. Por eso, como dice un amigo, “no es que baje la prima de riesgo  española, es que sube la europea”.

Rescate virtual: cuento chino

No existe el rescate suave, rescate virtual, condicionalidad limitada, liquidez transitoria o cualquier calificativo que se quieran inventar. Como si lo llaman colecta dominical. Es una hipoteca y las hipotecas cuestan. Y cuando se depende del BCE, una vez que compra el primer bono, estás hipotecado de por vida. A menos que cercenen un gasto público que ni Hollande, ni nuestros políticos quieren cortar. Cortarán en las grandes partidas: pensiones y desempleo.

Deuda privada… Muy pública

Para los inversores, los cuentos de “deuda a efectos de déficit” y trucos para contabilizar menos no importan. Aquí lo que cuenta es toda la deuda y todo lo que está garantizado por el Estado. Repiten una y otra vez, pero es mentira, que “la deuda privada es el problema”. No es así. Toda la deuda es nuestro problema. Por eso insisten en que hay que pedir un rescate. Porque no hay demanda. Y porque una parte nada desdeñable de la deuda mal llamada “privada” son facturas impagadas, garantías y avales del Estado, deuda de empresas públicas… no contabilizada como “déficit excesivo”. Deuda que se paga y que se debe desde el punto de vista de una agencia de calificación y de un inversor de bonos. Si se tienen en cuenta todos los pasivos financieros emitidos por el sector público, la deuda alcanzaría los 969.045 millones de euros. Casi un billón de euros. Y si le añaden avales y garantías…

 

Me temo que al día siguiente del rescate, los problemas serán los mismos, los recortes empezarán (lo que hemos visto hasta ahora son mini aperitivos  y el endeudamiento seguirá siendo excesivo. Pero para entonces, o unos meses después, ya no seremos un problema al contagio europeo; se habrán desentendido de nosotros y seguiremos teniendo todos los inconvenientes (que son muchos) de permanecer en la eurozona y ninguna de las ventajas de poder hacer un “default” o quiebra ordenada y recuperar los mecanismos monetarios.

Los inversores seguirán prefiriendo comprar bonos corporativos de esa “malvada” deuda privada antes que comprar deuda pública de un Estado al borde de la insolvencia. Un éxito.

 

Rebelión en Europa contra el neoliberalismo

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 4 de octubre de 2012

Este artículo analiza las políticas de austeridad que se están siguiendo en la mayoría de países de la Eurozona impulsadas por la troika (Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional) y que están creando una enorme resistencia por parte de las clases populares que deberían coordinarse a nivel europeo.

 

Según los datos de la Comisión Europea, la actividad económica en la Eurozona está descendiendo. Durante el periodo Abril-Junio descendió, como promedio, un 0,2%, y se espera que el informe de Octubre muestre una contracción incluso mayor de tal actividad. A estos datos debe añadirse la información proveída por el Banco Central Europeo, que señala que la actividad financiera también ha disminuido en la Eurozona, sin que se espere la reactivación de tal actividad en un futuro próximo. Mírese como se mire, pues, la situación económica y financiera va mal, en realidad, muy mal. Las cifras de desempleo en la Eurozona han alcanzado niveles sin precedentes, 18 millones de parados con un incremento anual de un millón durante estos años de crisis.

 

Es obvio que las políticas de austeridad –que se han estado promoviendo por la troika (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional)- no están reavivando la economía de la Eurozona. En realidad, todos los datos señalan que, al revés, la están hundiendo. Y a pesar de ello, la troika continúa insistiendo en que la solución pasa por todavía más austeridad y más recortes. En estos momentos, está exigiendo en Grecia que se recorten 11.500 millones de euros del presupuesto nacional. En España también se están exigiendo para 2013 añadir 13.000 millones de euros de recortes a los que han ocurrido durante cada año de la crisis. En Francia, con un gobierno socialista, presidido por el Sr. François Hollande, éste está planeando recortar 30.000 millones de euros de su presupuesto. Y la lista puede alargarse incluyendo más y más países de la Eurozona. Las políticas de recortes han sido el eje central de las intervenciones públicas en los países de la Eurozona.

 

Además de estos recortes, se están aplicando otras políticas de claro corte neoliberal, como el retraso de la edad de jubilación, la reducción de los beneficios sociales y laborales, el descenso del seguro de desempleo, la reducción de salarios, y una larga lista de intervenciones que están reduciendo el bienestar social de las clases populares, que constituyen la mayoría de la población en los países de la Eurozona.

 

Europa se rebela

 

Como era de esperar, tales clases populares de estos países se están rebelando frente a estas políticas, políticas que en su gran mayoría se están imponiendo a la ciudadanía sin que hubiera un mandato popular para ello, ya que tales medidas no estaban en el programa electoral de los partidos gobernantes. De ahí que la legitimidad de tales gobiernos y de las instituciones que gobiernan la Eurozona y la Unión Europea esté cada vez más cuestionada. La atracción de Europa, que era generalizada en los países del Sur de tal continente (la mayoría habían sufrido dictaduras fascistas o fascistoides durante muchos años), está desapareciendo muy rápidamente. Y la conveniencia del euro como moneda común también se está cuestionando. Varias encuestas han aparecido en los mayores medios de información europeos diciendo que un porcentaje cada año mayor, identifica el establecimiento del euro como responsable de su pérdida de capacidad adquisitiva.

 

La rebelión de las clases populares a estas políticas neoliberales impuestas por el establishment europeo está actualmente generalizada. En Portugal, acaba de realizarse una huelga general y hay manifestaciones de protesta día tras día. En Francia, este domingo hubo manifestaciones a lo largo de su territorio protestando por la propuesta del presidente Hollande de aprobar el Pacto Fiscal que obligará, en la práctica, a perpetuar las políticas de austeridad. En Grecia, las protestas laborales y sociales son también el pan de cada día, alcanzando cada vez más una orientación violenta que puede afectar la viabilidad de sus instituciones representativas. Un tanto parecido ocurre en España, donde la represión por parte del Estado, heredero, en parte, de la dictadura, es especialmente acentuado en contra de las numerosas manifestaciones que toman lugar a lo largo del territorio español. Y lo mismo está ocurriendo en Italia, donde los sindicatos están liderando una oposición cada vez más generalizada contra las imposiciones del gobierno Monti.

 

La respuesta del establishment que gobierna la Eurozona

 

Ni que decir tiene que esta agitación social está generando respuestas del establishment que gobierna la Eurozona. Una de ellas, son las medidas tomadas por el BCE de comprar bonos públicos (de corto periodo, no más de tres años) en el mercado primario, condicionado a que los países pidan un rescate del European Stability Mechanism (ESM), al cual se le ha dotado de 500.000 millones de euros para que compre deuda pública (a largo plazo, de 10 años) en el mercado secundario, sujeto todo ello a unas condiciones leoninas que implican todavía más recortes. Estas medidas de recortes y austeridad, forzando una bajada de los salarios, supondrán todavía un mayor endeudamiento, junto con una mayor austeridad, reforzándose así el ciclo vicioso entre endeudamiento, austeridad y declive de la actividad económica.

 

Lo que está pasando en España con el rescate bancario es un claro ejemplo de ello. Se proveen 100.000 millones de euros, que se prestan al Estado español (con lo cual el déficit y la deuda pública aumentan), con la condición de que se reduzca todavía más el gasto público, empeorando así, incluso más, la situación de la economía española.

 

¡Hay alternativas a los recortes!

 

Para cualquier persona que no esté obcecada con el dogma neoliberal es obvio que la solución a la crisis económica pasa por romper este círculo vicioso, que se inicia con un endeudamiento que quiere resolverse a base de políticas de austeridad que determinan un descenso de la actividad económica y de los ingresos al Estado, lo cual lleva a pedir prestado más dinero y a endeudarse. Este círculo vicioso es lo que está llevando la Eurozona al desastre.

 

Lo que tiene que hacerse es dejar de endeudarse, renegociando una deuda que ha beneficiado a la banca y a sus accionistas, pero a nadie más. No se puede avanzar con un sistema financiero que funciona para tan pocos a costa del sacrificio de tantos. La banca privada ya ha perdido su función social, que es la de proveer crédito. Si no ofrece crédito, no tiene lógica su existencia. El tamaño del sector financiero en una economía debe por lo tanto reducirse sustancialmente mediante toda una serie de medidas, que incluyen desde una carga impositiva mucho más elevada a la banca (sin afectar los ahorros del ciudadano normal y corriente), gravando principalmente a los grandes depósitos, las largas transacciones y las actividades especulativas. Otras medidas deberían incluir su nacionalización, con pleno intervencionismo del Estado para garantizar la disponibilidad de crédito razonable y accesible. No puede permitirse que la banca privada sea el aparato sanguíneo del cuerpo económico.

 

Por otra parte, los Estados deben dejar de depender tanto de los préstamos externos, observación que es especialmente relevante para los países llamados en la terminología anglosajona PIGS (o GIPSI si se incluye Italia). Cada uno de estos Estados (cuyos ingresos al Estado son excesivamente bajos) debe incrementar sustancialmente sus ingresos públicos. Si España tuviera la carga fiscal de Suecia, el Estado español ingresaría 200.000 millones de euros más al año. En Italia, según el Banco de Italia, la riqueza existente en el país, altamente concentrada (que podría y debería general fondos al Estado), representa 8.600.000 millones de euros, que es más de cuatro veces los 2.000.000 millones de euros de deuda pública que tiene su Estado. Si tal riqueza concentrada, como sugiere Tom Gill en su artículo “Europe is Revolting” (CounterPunch, Septiembre de 2012) se la gravara con un 2% de la riqueza poseída por el 50% más rico de los propietarios, se generarían 100.000 millones de euros más al año para las arcas del Estado.

 

Un tanto semejante en Portugal, donde el gobierno propuso recientemente unos recortes de 4.900 millones de euros (que tuvo que retirar debido a la oposición de la ciudadanía). Los sindicatos portugueses propusieron como alternativas un aumento del gravamen de un 0,25% en las transacciones bancarias (consiguiendo así 2.000 millones), de un 10% en las ganancias en la propiedad de los mayores accionistas del país (consiguiendo 1.700 millones de euros), un incremento del impuesto de sociedades para las empresas que facturan a partir de 1.2 millones de euros al año (1.200 millones de euros), y una disminución del fraude fiscal (1.200 millones de euros). Todas estas medidas afectarían sólo al 1% de la población: los súper ricos. Todas estas propuestas son altamente populares.

 

Otras propuestas también altamente populares es la reducción del gasto en las Fuerzas Armadas. Gran parte de tales fuerzas militares hacen funciones policiales y de represión interna, caso claro en España, donde se asigna a tales fuerzas armadas la garantía de “la unidad de España”, función que expresa el carácter  policial y de represión interna del país, defendiendo en la práctica un centralismo que inhibe la expresión de la riqueza de España que debería basarse en la expresión de su plurinacionalidad. Ni que decir tiene que estas propuestas alternativas, populares a nivel de calle, son inmensamente impopulares en los establishments que gobiernan a los países de la Eurozona, que están imponiendo políticas opuestas, altamente impopulares. Hoy existen unas instituciones que no han sido elegidas por la población, que gobiernan e imponen lo que favorece a sus intereses particulares, a costa de los intereses generales. Las fuerzas auténticamente democráticas deberían coordinarse a nivel europeo, incluyendo una huelga general a nivel de toda la Eurozona para indicar que las clases populares están diciendo basta ya de esta dictadura financiera que está llevando a todos los países al desastre.