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Reclamamos un proceso constituyente desde abajo, desde los sectores en lucha contra el Régimen de la Transición por su carácter antidemocrático y antipopular

Entrevista con Antonio Maira, cofundador y miembro del Colectivo militar Anemoi (y II)
“Reclamamos un proceso constituyente desde abajo, desde los sectores en lucha contra el Régimen de la Transición por su carácter antidemocrático y antipopular”
“Nos declaramos antifranquistas, antifascistas y antiimperialistas. Nuestro Manifiesto es el resultado de esa confluencia de análisis sobre nuestra historia y de una experiencia muy larga”

Leer la primera parte de esta entrevista: “La conquista pacífica de los cuarteles, en la que está trabajando intensamente Anemoi, debe culminarla el pueblo“, publicada ayer.

P.- ¿Cuáles son los principales objetivos de Anemoi?

Antonio Maira [1].- Están definidos claramente en el Manifiesto “Las Fuerzas Armadas con el pueblo” y en los comunicados anteriores. Reproduzco textualmente cuatro párrafos del Manifiesto: “Las Fuerzas Armadas con el pueblo. Las dos primeras resumen el primer objetivo fundamental:

“Se plantea pues, en primer lugar, la necesidad de neutralizar la posibilidad de intervención militar cuando la revuelta popular resulte irresistible, cuando el choque social se agudice”.

“En situaciones como la actual, en las que existe un conflicto abierto entre las instituciones y las aspiraciones del pueblo, es preciso un proceso constituyente en el que descanse la legitimidad democrática. Este proceso debe ser absolutamente respetado y apoyado por la institución militar en su conjunto”.

Y las dos segundas avanzan los instrumentos que hacen posible ese objetivo:

La obediencia de las FAS al Rey debe ser definitivamente quebrada. Únicamente es aceptable que la Jefatura de las Fuerzas Armadas recaiga en quien que haya sido democráticamente elegido. La III República es, pues, inaplazable.

La defensa de la soberanía exige la salida de nuestro país de las alianzas militares -la OTAN y todo el sistema de alianzas ad hoc que los EEUU y sus aliados están utilizando para la realización de su política imperialista- y la eliminación inmediata de todas las bases e instalaciones extranjeras en nuestro territorio.

Bien analizado el Manifiesto es varias cosas a la vez: un “manifiesto llamada”, un “manifiesto-garantía” y un “manifiesto-programa” con las condiciones mínimas para que sea posible el retorno de la soberanía al pueblo. Así que el propio Manifiesto orienta hacia objetivos posteriores al primero que hemos definido.

P.- Ustedes se reclaman republicanos ¿Qué tipo de República reivindican?

A.M.- Reclamamos una República Federal pero, advertimos: la soberanía de la que hablamos nosotros es de la soberanía popular. Son los pueblos que componen el estado los que acordarán la nueva estructura republicana. Tal vez habrá que recordar las palabras con las que Macià se dirigió a la multitud concentrada en la plaza de Sant Jaume y proclamó, el 14 de abril de 1931, en nombre del pueblo de Cataluña, “L’Estat Català, que amb tota la cordialitat procurarem intergrar a la Federació de Repúbliques Ibèriques“.

En primer lugar reclamamos un proceso constituyente desde abajo, no desde los poderes constituidos. Desde abajo quiere decir desde los sectores en lucha contra el Régimen de la Transición, con su carácter antidemocrático y antipopular. Desde abajo quiere decir desde las nuevas fuerzas populares, políticas o sociales, que están en proceso de “organización y convergencia en lucha contra el sistema”. El nuevo estado tendrá que surgir desde la unidad de lucha y después de un proceso de negociación.

Por eso hemos manifestado nuestro apoyo a la Marcha de la Dignidad del 22 de marzo. También pensamos que es irrenunciable el derecho de autodeterminación de los pueblos para construir, desde la auténtica libertad un escenario político común. En las condiciones políticas actuales reivindicamos una República Federal construida desde abajo, como máxima expresión democrática.

P.- ¿Son ustedes una organización reconocida legalmente? ¿De dónde viene el nombre de Anemoi?

No somos una Asociación. Somos simplemente un colectivo. Las Asociaciones solo son legales para los militares en activo y para la defensa estricta de sus intereses profesionales: la AUME es la más numerosa de ellas y la que cuenta con mayor número de miembros: hombres y mujeres.

En los últimos tiempos la AUME ha alcanzado enorme notoriedad. La defensa de los intereses profesionales de sus miembros y la exigencia de libertad de expresión para los militares, ha llevado a varios de sus dirigentes a fuertes conflictos con el poder militar. Jorge Bravo su presidente ha sido varias veces arrestado y tratado como un delincuente.

Anemoi es un simple Colectivo de militares sin estatuto jurídico alguno. En realidad somos un estado de opinión, el resultado informal de un proceso de identificación y de confluencia, algo evanescente pero muy penetrante: viento del pueblo.

Anemoi es una palabra griega que se refiere a todos los vientos. En principio distinguían los vientos de los cuatro puntos cardinales, cada uno con su nombre y sus características. Después incorporaron a esos cuatro vientos principales, cuatro vientos más de los cuatro cuadrantes. Ya eran ocho los vientos de Anemoi. Pero en cada lugar –los griegos eran un pueblo navegante pero también con una gran diferenciación territorial- los vientos tienen distintos nombres y características de modo que el número de vientos se multiplica casi indefinidamente. Así ocurre en nuestro país.

Para nosotros Anemoi son los vientos del pueblo. Los que nos empujan, los que nos arrastran, los que gritan o susurran: las voces olvidadas del pueblo. Hemos asumido el deber de recogerlos y soplarlos hacia los cuarteles. Por eso, junto a nuestro anagrama nos identificamos con el poema “Vientos del pueblo me llevan” de Miguel Hernández, del que solemos citar como lema la primera estrofa: “Vientos del pueblo me llevan,/vientos del pueblo me arrastran,/me esparcen el corazón/y me aventan la garganta”.

P.- ¿No temen infiltraciones?

A.M.- En realidad somos nosotros los que infiltramos. O, mejor dicho, el pueblo con un poco de ayuda de Anemoi.

Eso hace el viento, por todas las rendijas. Las “infiltraciones” las temen realmente ellos. El viento del pueblo les va a llegar por todas partes: como brisa imperceptible, con el aire que respiran o como viento huracanado. Les va a llegar con sus hijos desempleados, con sus familias precarizadas, con sus familiares más próximos multados, golpeados o fichados. Pueden combatir al viento con botes de humo, con mangueras de agua, pinchando las redes o los teléfonos, rodeando bases y cuarteles de alambradas. Da igual, el viento entrará de todas formas.

Tememos infiltraciones de otro tipo, aunque estamos aprendiendo a ser muy cuidadosos. Y tememos las provocaciones aunque cada vez nos sentimos más protegidos. En la presentación de Anemoi en el CAUM de Madrid intentó infiltrarnos una organización llamada Bandera Negra. Nos envió una oferta de “protección jurídica” de un grupo de abogados con un Manifiesto de tono libertario pero muy pasado de rosca. Les contestamos con cortesía (no sabíamos quienes eran). Volvieron a presentarse en el Acto público y firmaron la lista de organizaciones que querían recibir información sobre Anemoi. Dos días después Público.es y laRepública.es denunciaron quienes eran realmente el grupo B.N. y quienes sus dirigentes. Los denunciamos públicamente para proteger a nuestros invitados al acto. Ellos que firmaron la lista de direcciones en último lugar podrían intentar engañar a otros pequeños colectivos, tal como habían estado a punto de engañarnos a nosotros.

Hubo también otro intento de infiltración “de manual” en el que, estuvimos a punto de ponernos al alcance de los jueces militares. Es de explicación más compleja. Provocó diferencias de opiniones entre los responsables de leer, analizar y contestar nuestro correo electrónico. Las dos denuncias fueron colocadas y retiradas al cabo de unas horas. Trabajábamos en la gestión del correo electrónico del colectivo a cuatro manos. La segunda infiltración –más bien, provocación- estuvo montada, a mi juicio, por el CNI. Nos implicaba, como de pasada, en una oferta de trabajo de “proselitismo” dentro de las FAR. Había otras coincidencias en el texto muy sospechosas En todo caso yo soy el principal responsable de aquellas vacilaciones. Tengo más experiencia en la Red que mis compañeros, y más datos sobre este tipo de infiltraciones y sus posibles gravísimas consecuencias.

Quién no se acuerda del asesinato de Carlos Palomino, un joven de 16 años en el Metro de Madrid, y de las enormes movilizaciones populares que llevaron a la identificación del asesino, un militar profesional, por cierto.

P.- ¿Por qué han irrumpido en el espacio público en estos momentos? ¿Hay alguna cuestión que les preocupe especialmente?

-Crisis económica “catastrófica”. Descarga de la crisis sobre los más pobres, pérdida de todos los derechos de los trabajadores y trabajadoras, pobreza e indigencia.

-Preparación sistemática de un conjunto de leyes represivas “integradas” que pretenden criminalizar, reprimir, levantar ficheros policiales de los dirigentes populares, encarcelar y anular toda posibilidad de resistencia.

Saqueo del país e impunidad. El pueblo ha llegado a la conclusión de que la gestión pública es, en realidad, un acuerdo de intereses entre empresarios que ordenan y políticos que obedecen; y que todas las decisiones públicas determinan pagos de comisiones, irregularidades administrativas, dinero en negro. El estado se ha arruinado y los financieros, empresarios, políticos, miembros de los distintos poderes del Estado, con toda la cadena de gobiernos regionales, locales, etc. Se “han puesto las botas”. No todos, naturalmente, pero si una cantidad tan enorme “que han hecho de la corrupción, virtud”.

-Carencia de legitimidad de un estado que se ha convertido en un Régimen corrupto y antidemocrático. La Monarquía ha ejercido un papel básico en la estructuración de este Régimen y en la determinación de los “niveles aceptables” de corrupción, así como en el apoyo a la política internacional de Washington. Pero aquí, al revés que en Zalamea: “Del Rey abajo, todos”. ¿Puede haber un diálogo más cínico que el que sostuvieron Artur Mas y Felipe González hace unos días, para “canalizar” el proceso soberanista de Cataluña?

-Aparición de amenazas, consentidas, de altos mandos militares sobre una inminente intervención de las FAR en Cataluña, si proseguía el “proceso soberanista”.

En nuestro Manifiesto, Daniel, encontrarás un análisis de la situación, unas propuestas inmediatas para evitar el desastre social y económico en el que vive y vivirá nuestro pueblo, y, sobre todo, una llamada al “cambio radical pacífico” para que empiecen a resolverse las cosas. Puedo decirte que llevamos más de un año de trabajo público y continuo. Cada uno de nosotros ha aportado su experiencia y todos hemos aprendido. Pero eso no ha salido de la nada.

En mi caso concreto puedo decirte que antes de dar este paso, he participado durante tres años en el análisis de la situación económica, social y política, analizando posibles estrategias de lucha; casi dos años más volcado en un trabajo en Cádiz en el que participaban casi todos los colectivos sociales, organizaciones políticas y ONG’s. Finalmente, varios compañeros confluimos en la necesidad de trabajar en el “problema militar”. Poco a poco fue surgiendo Anemoi. No somos fruto de un día. Somos el resultado de una reflexión muy larga y un compromiso muy serio con nuestro pueblo.

P.- Hablan ustedes de unas fuerzas armadas que deben estar con el pueblo ¿Qué significa eso para ustedes? ¿En qué autores, en que concepción de las fuerzas armadas se inspiran?

A.M.- Nos inspiramos en la historia de este país durante los últimos noventa años, por decir una cifra ampliable hacia atrás. Nos declaramos antifranquistas, antifascistas y antiimperialistas. Nuestro Manifiesto es el resultado de esa confluencia de análisis sobre nuestra historia y de una experiencia muy larga. Hablamos de la fusión del pueblo y de las FAR pero no se trata de un pueblo abstracto.

Hablamos de los militares que participaron en la defensa de la II República contra el franquismo y el fascismo, hablamos de la UMRA (Unión Militar Republicana Antifascista) que se formó para la defensa de la segunda República contra el inminente golpe militar y que integró a militares de distintas ideologías (todas de izquierda y republicanas), hablamos de los militares que encuadraron a las milicias populares y que fueron vitales para la formación del Ejército Popular; hablamos de la U.M.D., de su funesta disolución y de la larga lucha de muchos de sus miembros; hablamos de las condiciones internacionales en las que se desarrollará la lucha de los pueblos contra el neofascismo y el imperialismo de EEUU y sus aliados.

De todo eso y de la lectura o relectura de textos de historia; de la observación de lo que ha pasado en los últimos años y sigue pasando ahora mismo, surge y se va definiendo Anemoi. No ha habido nunca un Colectivo que nace en un momento preciso. Anemoi ha ido naciendo y sigue naciendo y creciendo. Eso sí, Anemoi no retrocede en sus concepciones, avanza, avanza con el pueblo.

Hay unas frases muy significativas en nuestro Manifiesto, que creo que responde a tu pregunta: “La soberanía corresponde al pueblo, comoquiera que ésta se exprese. Su defensa también. Las FAS son del pueblo, se deben al pueblo y obedecen al pueblo”. “Las FAS están para defender la soberanía popular, nunca para condicionarla o doblegar su voluntad de cambio real. La criminalización de las legítimas protestas populares y la intervención represiva de las FAS son absolutamente inaceptables”. “En situaciones como la actual, en las que existe un conflicto abierto entre las instituciones y las aspiraciones del pueblo, es preciso un proceso constituyente en el que descanse la legitimidad democrática. Este proceso debe ser absolutamente respetado y apoyado por la institución militar en su conjunto”.

P.-¿No tienen miedo a la represión? El Régimen antidemocrático que ustedes denuncian no se va a quedar parado ante un intento como el suyo.

A.M.- La represión nos amenaza a todas las personas –hombres y mujeres- que luchamos por un mundo mejor. A nosotros también.

Estamos hablando de un Régimen autoritario y antidemocrático en marcha acelerada hacia el fascismo. En nuestro Comunicado: “Denunciamos la Ley de Seguridad Privada, como la instauración de ‘cuerpos parapoliciales’ al servicio de la oligarquía y de su Régimen antidemocrático”, hemos explicado cómo se va cerrando el sistema represivo hasta no dejar ninguna fisura.

La reforma del Código Militar va a incluir a civiles entre los posibles actores de delitos militares y no, en caso de guerra declarada aprobada por el parlamento, sino también en caso de “guerra no declarada”. Así pues cualquier civil que ponga de manifiesto o denuncie actividades “irregulares de las tropas” podrá ser procesado por un Tribunal Militar por “colaboración con el enemigo”, “poner en riesgo las operaciones militares” y delitos por el estilo.

Nosotros, militares jubilados, podremos ser juzgados por “traición” porque al delito anterior pude sumársele el agravante de que “criticamos las operaciones militares y además, como militares, proporcionamos información que puede ser útil al enemigo”. Por ahí ronda el delito de traición, que no es ninguna broma.

Por cierto esa amenaza también ofende, humilla, y degrada a los militares profesionales en activo: ¿Quién puede olvidar el accidente del Yak, con 62 militares españoles muertos, irregularidades dantescas en la investigación y unas responsabilidades limitadas al mínimo?, pese al enorme esfuerzo de denuncia de amigos y familiares. ¿Qué se resuelve con el silencio? El máximo responsable de todo aquello está de embajador en Londres: Federico Trillo.

P.- Por cierto, déjenme retroceder un poco en el tiempo. ¿Qué opinión tienen ustedes del intento democratizador de la UMD? No era fácil hacer lo que hicieron en aquellos años.

R.- No, era muy difícil. En realidad los miembros de la UMD se jugaron la vida. Fue realmente un asunto circunstancial el que alguno de los detenidos en agosto de 1975 no la perdiese “accidentalmente”, durante la “detención” o en un supuesto “intento de fuga”.

La circunstancia principal fue la inmediata enfermedad de Franco. Otras circunstancias fueron la ignorancia del Régimen franquista sobre la verdadera entidad que tenía aquel movimiento. La presencia accidental de uno de los miembros de la U.M.D en París, en aquél momento, fue también providencial.

El entonces capitán Domínguez denunció las detenciones y provocó una inmediata reacción internacional a favor de los militares detenidos. Por supuesto la inmediata solidaridad que se creó en torno de Luis Otero y sus compañeros, entre todos los sectores sociales que ya se oponían decididamente al franquismo fue otro elemento clave. La fase previa al juicio y los largos meses de cárcel fueron realmente terribles.

El intento democratizador hubiese avanzado mucho más si los partidos de izquierda no hubiesen presionado a la U.M.D. para la “autodisolución”. Aquello cercenó a un movimiento en fuerte crecimiento y nos condujo directamente al 23F. Fue una de las traiciones de las que hablábamos antes. Como el hecho de que los militares juzgados, condenados y encarcelados fuesen excluidos de la amnistía. Solo se les permitió volver a los cuarteles cuando ya no tenía ningún sentido. Les negaron mandos y destinos. Fue una verdadera infamia.

P.- En cuanto al 23-F. ¿Qué pasó realmente aquel febrero de 1981?

R.- Esencialmente lo que contaron en el programa de Jordi Évole “Operación Palas” del otro día. Évole está muy bien informado. Hace varias semanas apareció en la red un informe muy bien documentado y muy completo del Coronel Diego Camacho sobre el 23F, con vídeos, audios y documentos originales. En él aparecen los documentos manuscritos de la “Propuesta de Gobierno que Armada presentó a Tejero”, y del “Pacto del capó” que firmaron Armada y el propio Tejero.

La relación del “Gobierno Armada” es muy significativa y no me resisto a reproducirla completa:

Presidente del Gobierno: General Alfonso Armada

Vicepresidente para Asuntos Políticos: Felipe González (PSOE)

Vicepresidente para Asuntos Económicos: José María López de Letona (Banca)

Ministro de Asuntos Exteriores: José María de Areilza (Coalición Democrática)

Ministro de Defensa: Manuel Fraga (Alianza Popular)

Ministro de Justicia: Gregorio Peces Barba (PSOE)

Ministro de hacienda: Pío Cabanillas (U.C.D)

Ministro de Interior: General Manuel Saavedra.

Ministro de Obras Públicas: José Luis Álvarez (U.C.D.)

Ministro de Educación y Ciencia: Miguel Herrero de Miñón (UCD)

Ministro de Trabajo: Jordi Solé Dura (PCE)

Ministro de Industria: Agustín Rodríguez Sahagún (UCD)

Ministro de Comercio: Carlos Ferrer Sadat (CEOE)

Ministro de Cultura: Antonio Garrigues Walker (empresario)

Ministro de Economía: Ramón Tamámes (PCE)

Ministro de Transportes y Comunicaciones: Javier Solana (PSOE)

Ministro de Autonomías y Regiones: General José Antonio Sáenz de Santamaría.

Ministro de Sanidad: Enrique Mújica (PSOE)

Ministro de Información: Luis María Ansón.

Como puedes ver, explica por si sola, toda la historia de la Transición. Explica también, la formación del Régimen y el nuevo pacto de hierro para salvar la Constitución. Explica, por supuesto, la continuidad, sin pausas, de la guerra sucia en Euskadi, y la utilización de la “guerra del norte” como coartada para la perpetuación de un verdadero estado de excepción que es el que hemos tenido hasta ahora. Rajoy está continuando con el papel que le corresponde en esa comedia trágica con tantos centenares (o miles) de muertos.

P.- ¿Qué relación creen ustedes que existe entre las fuerzas armadas españolas y las norteamericanas? ¿No resulta excesiva la presencia de bases americanas en nuestro país?

A.M.-La relación, como ya he dicho, es de subordinación absoluta. Pero, hay que entender que éste es un proceso aceptado por todos los grupos políticos, más allá de verborreas ocasionales de cara al electorado. Las FAR han sido planificadas de acuerdo con las necesidades de Washington, como componentes “integrables” para incorporarse a sus operaciones militares. Los planes de armamento son absurdos si se ven desde una perspectiva de Defensa nacional.

El último ejemplo es el “Componente Naval del Escudo Antimisiles”. Supone la ampliación de Rota como base de retaguardia de la OTAN, de los EEUU o de cualquier alianza ocasional (autorizada o no, normalmente no) por la ONU, para asegurar el control del Mediterráneo y de la costa norte del continente africano. Fue una salida de Zapatero (consensuada con Rajoy) para responder a la exigencia de los EEUU de aumentar los gastos de armamentos después del “desastre de la intervención en Libia.

No tiene nada que ver con una defensa antimisil contra Irán o contra Corea. Eso es una tomadura de pelo, que favorece Falsimedia, y que denigra a los que la emplean como justificación, sean militares o civiles. Se trata de imponer una superioridad indiscutible en el Mediterráneo e imponer el diseño estratégico de Washington. Los cuatro grandes buques, armados con misiles antimisiles, son una “pequeña guerra de las galaxias” en un escenario limitado. El problema es el aseguramiento de las materias primas esenciales: fundamentalmente petróleo y gas; y el acoso a Rusia y China, dos potencias importantes y en auge.

Los cuatro grandes buques están enlazados con un sistema de alerta y control aéreo que han activado en Torrejón, conectado a su órgano central de control aéreo que está en Alemania. La costa SE española tiene algunos radares de gran cobertura que también pertenecen al conjunto.

La instalación del sistema antimisiles tiene dos efectos importantes: el primero incorporar al estado español a un sistema global de agresión en la “guerra mundial, permanente, antiterrorista”, esa enorme ficción para dominar el mundo. El segundo es incorporar el territorio español al escenario de combate global.

Da verdadera pena escuchar el discurso de algunas organizaciones o ONG,s “pacifistas” que solo hacen hincapié en el “riesgo de ser blanco en un intercambio de misiles” (lo cual es una probabilidad muy lejana) y no en la participación en un sistema militar que causa continuas matanzas en el mundo.

Los militares atlantistas en comunicación directa y continua con sus “homólogos” norteamericanos actúan como cadena de transmisión para orientar la política exterior de España.

Sobre la presencia de bases o instalaciones extranjeras en nuestro territorio, el manifiesto: “Las Fuerzas Armadas con el pueblo” es terminante:

“La defensa de la soberanía exige la salida de nuestro país de las alianzas militares -la OTAN y todo el sistema de alianzas ad hoc que los EEUU y sus aliados están utilizando para la realización de su política imperialista- y la eliminación inmediata de todas las bases e instalaciones extranjeras en nuestro territorio”.

“La “guerra contra el terror” constituye una burda manipulación propagandística, sembrada desde los centros de poder económico-financieros y militares, que justifica la represión contra la disidencia política legítima en todos los órdenes”.

“El único principio que puede garantizar la paz y las buenas relaciones internacionales es el de buena vecindad y la solución negociada de los conflictos. El recurso a la fuerza está únicamente justificado en caso de agresión armada abierta o encubierta. Debe adoptarse como principio el consagrado en la Constitución de la Segunda República: España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional”.

P.- ¿Existe armamento nuclear en alguna de estas bases? ¿Puede haberlo?

Hace mucho tiempo que se desechó la posibilidad de control del armamento que llevan buques, aviones o submarinos. Los equipamientos para el combate son ahora “multiusos”.

Por otro lado la miniaturización de las armas nucleares ha roto con toda posibilidad de acuerdo de desnuclearización. Son las llamadas armas antibunker. Los EEUU, ante cualquier conflicto, cuando son preguntados sobre si van a utilizar o no armamento nuclear siempre responden lo mismo: “El presidente tiene todas las opciones sobre la mesa”. Por supuesto, Rota puede tener armas nucleares tácticas y, por supuesto estratégicas: eso, depende del escenario de combate previsto, hoy en día no es una clasificación militar. Por otro lado Washington está poniendo en funcionamiento nuevas bombas de enorme capacidad perforante y destructiva

P.- ¿Cuál es la función de la OTAN en lo que respecta al Estado español? ¿Qué papel debería jugar nuestro país en esta alianza no siempre pacífica?

A.M.- Salirnos de la OTAN y eliminar todas las bases e instalaciones militares extranjeras en nuestro territorio es la única opción de paz y de soberanía nacional.

P.- En uno de sus comunicados dicen que “el 22 de marzo serán la ocasión de mostrar la frontal oposición al sometimiento suicida a los dictados del capital”, ¿qué les impulsa a adherirse a esa movilización?

Lo explicamos perfectamente en nuestro comunicado, ante el despojo del pueblo es necesario organizar la resistencia. Son los sectores que se están incorporándose a luchas concretas, y buscando la unidad en torno a esas luchas los que merecen la confianza del pueblo.

A mi juicio el Comunicado de apoyo a las Marchas de la Dignidad es el documento mejor elaborado que ha hecho Anemoi. Implica una alianza necesaria. En la gente que lucha encontramos nuestros aliados para cambiar este mundo terrible por otro más humano. Recomiendo la lectura de ese documento: Comunicado de adhesión del colectivo Anemoi a las Marchas de la Dignidad.

P.- ¿Quieren añadir algo más?

A.M.-Solo añadir algo para que conste: sin la casa-refugio que nos habéis proporcionado, Anemoi no hubiese podido existir, ni mucho menos adquirir la fuerza y la dimensión que ahora tenemos. Se hubiese diluido en la red.

Rebelión en los cuarteles” ha sido y es nuestro centro informativo. Así pues amigo, compañero de lucha, tú eres, sin duda; con todo el equipo de dirección de Rebelión, una buena parte de Anemoi.

Empezamos pocos y terminaremos multitud. Empezamos desarmados de todo y terminaremos armados de pueblo, armados de revolución pacífica, indestructibles. Gracias.

Nota:

[1] Antonio Maira es cofundador y miembro del Colectivo Anemoi. Fue también uno de los representantes del Colectivo militar que participó en la presentación pública celebrada en el CAUM de Madrid el día 23 de enero de 2014.

José Daniel Fierro. Miembro del Consejo Editor del periódico Rebelion.org

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El proyecto de Forcades propone una coalición de la izquierda para ganar las elecciones de 2016

FUENTE

Encabezado por una pareja atípica y muy popular en Catalunya, la monja benedictina y médico Teresa Forcades y el economista y activista social Arcadi Oliveres, el Proceso Constituyente ha congregado a unas tres mil personas en las fuentes de Montjuïc en Barcelona.

Según ha detallado Oliveres, el proyecto que encabeza lucha por objetivos como “una economía al servicio de las personas” que encuentre su razón de ser en el cooperativismo, el “mantenimiento del Estado del bienestar” o “un mundo en paz y solidaridad sin ejércitos“. Para ello, Oliveres ha insistido en la necesidad de impulsar una coalición de izquierdas de cara al 2016 en la que participen “todos los indignados, los grupos sociales y los partidos que hemos invitado”, en relación a ICV-EUiA y CUP. “Seremos independientes porque somos un pueblo, una historia, una cultura, una nación, no porque queramos ganar dinero“, ha remarcado el pacifista Arcadi Oliveres, que se ha mostrado optimista con respecto al futuro admitiendo que “las cosas se pueden cambiar”

En el acto han intervenido personalidades del mundo de la cultura y la universidad como Vicenç Navarro, Xavier Domènech, Txell Sota, Gerard Quintana, Esther Vivas, Josep Maria Antentas o Jaume Asens, entre otros.

El Proceso Constituyente coincide con la Asamblea Nacional de Catalunya (ANC) en reclamar derechos nacionales y la independencia de Catalunya, aunque su manifiesto fundacional evita mencionar este término. Coincide, a su vez, con el 15M en la reivindicación de un cambio social profundo y de otra manera de hacer política. Lo que defiende esta nueva plataforma que trabaja para impulsar una candidatura electoral unitaria es que ambos procesos de transformación se lleven a cabo en paralelo.

Según Oliveres, el horizonte para llevarlo a cabo son las elecciones catalanas del 2016, cuando el Proceso Constituyente espera tener una mayoría social y parlamentaria suficiente como para convocar una asamblea constituyente.

Hoja de ruta para el Proceso Constituyente

Hoja de ruta para el Proceso Constituyente

 

Por  APOYOCIUDADANO. 22 de septiembre de 2012

 

1. Introducción

¿Cual es el punto de partida de un proceso constituyente?

Las circunstancias y hechos sociales derivados de las crisis política, económica, financiera y ecológica, así como de la desigualdad intrínseca del sistema socioeconómico actual han determinado un orden mundial criminal y depredador donde las pequeñas oligarquías políticas y financieras deciden de forma legal quién va a morir de hambre y quién no. Ante esta situación,  con el objetivo de dotar a los ciudadanos de igualdad política real y no exclusivamente formal, se hace imprescindible una revisión completa de las reglas de juego que rigen nuestra sociedad a través de la Constitución.

Una constitución fija los límites de los poderes del Estado y define las relaciones entre ellos y de éstos con sus ciudadanos, estableciendo las bases del gobierno y la organización de las instituciones. En España, el proceso constituyente parte del reconocimiento de que es necesario superar la Constitución de 1978, que ha quedado obsoleta. Tres de cada cuatro españoles no pudo votarla y quienes la pudieron votar, no pudieron influir en su redacción y contenido, porque el proceso respondió a intereses fundamentalmente partidistas. Probablemente, ese era el único instrumento posible en aquel momento dada la fuerte tutela militar del proceso. Sin embargo, el contexto histórico ha cambiado y ya no salimos de una dictadura sino que estamos en un sistema representativo consolidado, aunque defectuoso. Lo que se pretende en la actualidad es una profundización democrática.

En este sentido, la apertura de un proceso constituyente es fruto de la necesidad de crear un nuevo entorno jurídico y político que quede legitimado por el poder constituyente, el pueblo soberano. No debe permitirse, pues, que quienes ostentan el poder redacten las normas que lo regulan.

 

¿Qué es un proceso constituyente y cuál es su finalidad?

Un proceso constituyente está en el origen de todo sistema verdaderamente democrático y tiene como fin una nueva constitución adaptada a las necesidades actuales de la población. La principal diferencia entre un proceso constituyente y una reforma constitucional es que la reforma plantea sólo un cambio parcial o más superficial en determinados artículos manteniendo el marco constitucional vigente.

El Proceso Constituyente, por definición, es general y amplio, con carácter deliberativo e inclusivo, y tiene como objetivo obtener una legitimidad democrática lo más amplia posible. Por ello, debe brindar a toda la ciudadanía las mayores opciones posibles para participar libre y democráticamente en todo el proceso, ya sea optando a candidato a la Asamblea Constituyente, influyendo en la elaboración de la nueva constitución o participando en la ratificación definitiva del texto constitucional.

En palabras de Antonio del Cabo, catedrático de Derecho constitucional, podemos entender el proceso constituyente como:

La fijación de un pacto básico que se abre cuando existe una convicción generalizada en la sociedad de que el anterior pacto de convivencia ha quedado agotado o cuando se perciben como injustas, ineficaces o insostenibles sus decisiones básicas

2. Fases del proceso Constituyente

En el plano temporal, un proceso constituyente consta de las siguientes etapas que pasamos a describir ordenadas cronológicamente.


2. 1. Fase pre-constituyente

En la fase pre-constituyente, la ciudadanía despierta del letargo. En ella, los ciudadanos más activos manifiestan y transmiten la necesidad de implementar cambios en la organización política. En esta fase de concienciación pública, además de explicarse las causas del descontento, deben contemplarse las características y la naturaleza del proceso que se pretende iniciar así como sus pilares.

El estallido del movimiento 15M en 2011 fue sin lugar a dudas el “big bang” en términos de toma de conciencia colectiva, expresión del descontento social y visualización del potencial de empoderamiento ciudadano. Las causas del descontento mostrado en aquel momento atendían a razones tanto políticas como económicas. A nivel político, el exceso de corrupción, la falta de representatividad e inexistencia de mecanismos de control de los partidos y de las instituciones, así como la imposibilidad efectiva de participar en política más allá del paso por las urnas cada cuatro años. A nivel económico, la falta de soluciones socialmente aceptables a una crisis provocada por una élite extractiva y parasitaria, que no hace sino ahondar en el expolio de la riqueza y en el empobrecimiento del ciudadano medio. Es evidente que las causas del descontento siguen plenamente vigentes.


2. 2. Fase decisoria / Activación del proceso

Cuando buena parte de la sociedad adquiere un determinado nivel de conciencia sobre la necesidad de establecer profundas reformas en el sistema político vigente de un país, sus ciudadanos toman la decisión de promoverlas a través de un acto formal y específico con características procedimentales consensuadas.

Dada la inexistencia de mecanismos efectivos de democracia participativa para convocar un referéndum sobre el proceso constituyente y dado que los poderes establecidos no confluyen con el sentir mayoritario de los ciudadanos, debe establecerse un momento en el cual consolidar socialmente el compromiso de la ciudadanía para arrancar el proceso constituyente. La fecha tentativa, marcada a tal efecto, es el 25 de Septiembre de 2012. Ese día se ha convocado a toda la ciudadanía a rodear el Congreso de los Diputados, forzar la dimisión del Gobierno y abrir un proceso constituyente. Para la efectiva activación sería crucial que en esta fecha la masa social implicada en el evento adquiriese poder destituyente, es decir, la capacidad de deslegitimar al gobierno actual autolegitimándose a sí misma.

Para que esta fase desemboque en una situación en la que la ciudadanía se convirtiera en sujeto constituyente podrían darse tres escenarios recogidos en el siguiente esquema:

Esquema 1: Formas de activación del Proceso Constituyente

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Explicación de los 3 escenarios:

Opción 1: La ciudadanía establecería unilateralmente un mecanismo de consulta, cuyo apoyo masivo podría concentrar la legitimidad democrática. Sería el caso de una consulta ciudadana, promovida por una parte de la población, que podría articular mecanismos online y presenciales para que la ciudadanía pudiera mostrar su opinión sobre la necesidad de abrir el proceso constituyente.

Opción 2: En este segundo escenario, la ciudadanía participaría en un proceso electoral anticipado, otorgando el poder a uno o varios partidos cuyos únicos objetivos son abrir el proceso constituyente. Estos partidos reunirían en su programa el conjunto de requisitos, mecanismos y características del proceso constituyente: los plazos, las posibles morfologías de la Asamblea Constituyente y los mecanismos de elección de los integrantes de ésta, así como las posibles formas de participación ciudadana durante la elaboración del texto y su ratificación posterior. Todos estos aspectos deberían ser consultados a la ciudadanía en un referéndum vinculante para así decidir la procedimentalidad constituyente a aplicar.

Opción 3: La presión ciudadana organizada y masiva podría lograr que el vigente poder constituido, muy a su disgusto, cediese directamente a las demandas populares y convocara un referéndum vinculante sobre la activación del proceso constituyente.

El referéndum de activación asociado a cada uno de estos hipotéticos escenarios puede hacer referencia a cuestiones procedimentales (tal y como muestra el siguiente esquema) o limitarse a preguntar sobre la activación (sí/no). Es decir, dicho referéndum podría plantear una de las dos siguientes opciones:

1) la activación del proceso, de modo que las cuestiones metodológicas se decidiesen con posterioridad.

2) la activación del proceso, más la especificación de la metodología asociada a cada fase constituyente.

Esquema 2: Variantes Referéndumimage

Ahora bien, una vez decidida la  necesidad de iniciar un proceso constituyente ya sea vía opción 1 u opción 2, la ciudadanía tendría que centrarse en consensuar la forma en la que éste podría desarrollarse. Es decir, en tratar los posibles detalles procedimentales.


2. 3. Fase de desarrollo del proceso constituyente

La fase de desarrollo del proceso constituyente es la más compleja. Establece un periodo de debate donde los ciudadanos y los actores políticos reflexionen, deliberen y discutan sobre las principales cuestiones a la hora de configurar esta nueva estructura político-jurídica y sobre las diferentes metodologías para llevar a cabo los cambios deseados. A grandes rasgos, sería necesario consensuar cuestiones en torno a tres puntos: 1) la creación y morfología de una Asamblea Constituyente (AC) que desarrolle el texto constitucional, 2) los mecanismos de elección y acceso a la AC, 3) la forma de interacción entre la AC y la ciudadanía durante el proceso de desarrollo de propuestas, refundición y perfeccionamiento de las mismas y 4) el modo de aprobación del texto.

2.3.1. La definición de la morfología de la Asamblea Constituyente

La Asamblea Constituyente (AC) es el organismo colegiado, compuesto por una serie de personas que, reunidas, tienen como función redactar la nueva constitución. La AC está dotada para ello de plenos poderes al que deben someterse todas las instituciones públicas. Así, la cuestión clave en primera instancia es la de determinar la morfología de la AC, es decir, quiénes la componen. Lo ideal sería que la AC estuviese formada por personas que reflejen y aglutinen el sentir colectivo. Para lograr esta funcionalidad, existen diferentes diseños entre los que escoger. A continuación se detallan algunas de las opciones más relevantes:

i) Candidatos personales e independientes que cumplan con el requisito de contar con un cierto número de avales.

ii) Listas de candidatos propuestas por los partidos políticos (cerradas o abiertas).

iii) Ciudadanos escogidos al azar mediante selección aleatoria (sobre el censo total de ciudadanos o sobre un censo de ciudadanos voluntarios siendo estos mayores de edad y sin impedimentos legales).

iv) Combinaciones entre las variantes anteriores (por ejemplo: que el 50% de la Asamblea Constituyente fuese conformada según la opción i y el otro 50% según la opción iii).

Esquema 3: Morfologías de la Asamblea Constituyente

image

2.3.2. Metodología de selección de los constituyentes en la AC

La metodología de elección de los constituyentes que integren la AC está en función de la morfología que se decida para la misma. Así, cada morfología de la AC requiere un mecanismo de elección correspondiente. Las diferentes posibilidades condicionales a cada tipo de morfología serían las siguientes:

i) Candidatos personales independientes: La Asamblea Constituyente se formaría mediante elección de candidatos personales que contasen con un número determinado de avales:

i.i) Elección por circunscripción única: se elegirían a todos los candidatos dentro de un ámbito nacional. Todos los ciudadanos podrían votar a cualquier candidato.

i.ii) Elección por circunscripciones: en este caso los ciudadanos sólo podrían votar a los candidatos que se presentaran por su circunscripción.

a) Autonómicas plurinominales: se elegirían varios candidatos dentro de los ámbitos autonómicos (en proporciones adecuadas al total de constituyentes necesarios).

b) Provinciales plurinominales: se elegirían varios candidatos dentro de los ámbitos provinciales.

c) Según distritos uninominales: se elegiría a un candidato por cada X habitantes (por ejemplo, un constituyente cada 100.000 habitantes)

ii) Listas presentadas por partidos políticos: la Asamblea Constituyente se formaría mediante elección de representantes propuestos por los partidos políticos. En esta configuración serían los partidos quienes establecerían las listas de candidatos elegibles. Se contemplan diversos sistemas de elección:

ii.i) listas cerradas: similar al sistema actual donde los partidos presentarían listas y cada ciudadano votaría sólo a una lista.

ii.ii) listas abiertas: los ciudadanos podrían votar a candidatos de distintas listas.

De forma similar a la opción i), estas listas podrían presentarse en una única circunscripción o en varias (provinciales o autonómicas)

iii) Designación por sorteo: La Asamblea Constituyente se formaría mediante la selección aleatoria de ciudadanos escogidos al azar (sobre el censo total de ciudadanos o sobre un censo de ciudadanos voluntarios, se entiende que serían ciudadanos mayores de edad y sin impedimentos legales).

Análogamente a los sistemas de elección, los constituyentes sorteados podrían escogerse de una única circunscripción o de varias (autonómicas, provinciales o por distritos).

Esquema 4: Metodología de acceso a la Asamblea Constituyenteimage


2.3.3. Interacciones entre la AC y la ciudadanía durante el proceso de propuestas y redacción

Las opciones globales para el proceso de interacción entre los constituyentes y la ciudadanía son las siguientes:

i) No interactiva: Los constituyentes redactarían solos valiéndose solo de los asesores y comisiones de apoyo que requiriesen.

ii) Interactiva unidireccional: Los constituyentes redactarían teniendo en cuenta también las propuestas de la ciudadanía.

 Esquema 5:  Interacción unidireccional

image

iii) Interactiva bidireccional: Los constituyentes redactarían con ayuda de asesores, recibiendo propuestas y pudiendo realizar encuestas regulares a la ciudadanía.

Esquema 6: Interacción bidireccional

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A continuación, presentamos un esquema de desarrollo práctico para la interacción bidireccional entre la AC y la ciudadanía en el proceso de redacción, incluyendo el uso de las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías. Básicamente, se trata de habilitar dos canales de comunicación: los ayuntamientos e internet.

 

Esquema 7: Desarrollo del proceso interactivo bidireccionalimage

El proceso de elaboración del texto constitucional se dividirá en tres partes.

  1. En una primera fase, se abriría un plazo de admisión y valoración de propuestas. Desde el principio debería permitirse una doble vía de participación. Una física o tradicional, que se realizaría mediante la elevación de propuestas a través de puntos oficiales de registro en todos los ayuntamientos, y otra virtual, en la red, que haría uso de las nuevas tecnologías de la información. La Asamblea Constituyente recogería las propuestas recibidas y sondearía a la ciudadanía para ir definiendo las características del nuevo texto constitucional.

  1. En una segunda fase, el plazo de admisión se cierra definitivamente y la Asamblea Constituyente entra en la fase de análisis y redacción en la que podrá hacer uso de los asesores técnicos que precise. Los constituyentes podrían seguir lanzando encuestas o convocar referéndums consultivos para terminar de resolver disensos importantes que pudieran surgir durante el proceso de redactado. Todas las reuniones y discusiones de los constituyentes deberían poder seguirse en directo por televisión o streaming. Del mismo modo, quedaría constancia de todos sus acuerdos a través de la publicación de las actas correspondientes. Esta fase culminaría con una propuesta final de nueva constitución a la ciudadanía.

  1. Por último, el texto propuesto se editaría y difundiría, tanto en papel como digitalmente, por todos los medios que se considerasen necesarios, para que toda la población pudiese tener acceso a él. Se daría un plazo mínimo de reflexión y lectura para que la ciudadanía tuviese tiempo de discutirlo y analizarlo. Terminado el plazo, se iniciaría el proceso de ratificación.


2.3.4. Metodología de ratificación del texto

Las opciones para la ratificación de la Nueva Constitución son básicamente dos, flexible y rígida. En la opción rígida se vota la ratificación o rechazo del texto en su conjunto, mientras que en las opciones más flexibles la ratificación del texto se realizaría bloque a bloque o bien artículo a artículo.

 

Esquema 8:  Metodologías de ratificación del textoimage

3. Conclusión

Es evidente la enorme potencia del concepto del Proceso Constituyente como medio democrático para salir de la grave situación social en la que se encuentra el país. La presencia de una clase política hostil a la realización de cualquier cambio constitucional y a la apertura de un proceso constituyente que pudiese suponer una pérdida de hegemonía son importantes resistencias que la ciudadanía tendrá que superar.

Frente a estas resistencias las experiencias constituyentes tradicionales se han producido y generado mediante la toma del poder por los sectores sociales descontentos a través de un proceso revolucionario que ha desembocado en una ocupación de las instituciones, por una vía violenta que ha roto con el anterior orden jurídico-político.

Sin embargo, las experiencias recientes de América Latina e Islandia han conseguido que el proceso constituyente se realizase mediante procesos democrático-electorales, precedidos de movilizaciones pacíficas y generación de conciencia política en los sectores sociales medios y populares.

Por ello, este escrito pretende aportar, con fines didácticos, una categorización y explicación de las diferentes fases que comprenden un proceso constituyente tratando de mantener una exposición neutra en lo que respecta a la sucesión de las etapas temporales del mismo.

Un proceso constituyente conlleva una complejidad e idiosincrasia propia de los valores democráticos de la sociedad que lo acomete. Sin embargo, a fin de visualizar los diferentes cauces que podría tomar dicho proceso, se han detallado y desplegado las diferentes vías de activación del mismo, las posibilidades morfológicas de la asamblea constituyente, los mecanismos a través de los que sus integrantes accederían a ella así como los modos en los que se podría redactar el texto constitucional y cómo ratificarlo.

Esperamos que este documento sirva de guía a la hora de estructurar los debates que deberían abrirse a partir del 25S y que facilite su tarea a todos los activistas implicados en el cambio social.

 

Fuente: Apoyo Ciudadano al 25S

El 25-S coacciona al 15-M

El 25-S coacciona al 15-M

September 22, 2012 per Pedro Larré

Tras el reto al Congreso que supone la convocatoria del 25-S, multitud de fuerzas se alzan en lucha: desde rentabilizar la convocatoria electoralmente, hasta liderar el nuevo proceso constituyente. Frente a la polarización inicial de intereses particulares, en el 15-M se abren sustanciosos debates.

La Plataforma “En Pie” convoca a ocupar el Congreso y abrir un proceso constituyente, pero los términos en que redactan la convocatoria han invitado a sumarse a numerosas organizaciones fascistas y ultraliberales.

Desde diferentes colectivos de izquierdas, tan ilusionados como preocupados con la convocatoria, se pone en marcha una Coordinadora que democratiza el proceso y aclara los objetivos. Pero se mantiene la fecha, por lo que el tiempo para enriquecer el debate acerca de una acción de tal magnitud es insuficiente. En consecuencia, no se ahuyenta el peligro real de una atroz escalada represiva, ni tampoco se elabora una propuesta de hoja de ruta a implementar el día 26.

Muy al contrario, el debate se deteriora con oportunistas, socialdemócratas y populistas que intentan rentabilizar la convocatoria en función de espurios intereses electorales. Proponen dirigir el nuevo proceso, incitan a superar el debate ‘monarquía o república‘ y hasta crean páginas para votar o modificar artículos de la actual Constitución. Argumentan, básicamente, que tras las protestas ante el Congreso se podría construir una nueva opción electoral, y recuperar el bienestar perdido.

La improvisación en la convocatoria, la contaminación del debate y la pluralidad y ambigüedad de objetivos recuerdan mucho a las Revoluciones Naranja. Con el apoyo mediático y financiero de grandes corporaciones y conocidos mecenas de EE.UU., estas “revoluciones” fueron instigadas en diferentes países justamente cuando la población empezaba a cuestionar el modelo neoliberal impuesto internacionalmente tras el desmantelamiento del sistema comunista. Los argumentos, allí y aquí, son de corte social y regeneración democrática. Los anónimos promotores difunden ampliamente entre redes sociales y plataformas virtuales, se infiltran en colectivos y movimientos sociales y abusan de iconografías simbólicas. En sus manifiestos abundan apelaciones emocionales a la paz, la alegría o la prosperidad. Finalmente, piden acabar con la clase política en general, dejando claro que su finalidad no es otra que asfixiar a la izquierda revolucionaria.

La convocatoria del 25-S hay que entenderla en el contexto de un mes de septiembre en el que han vuelto a escena las viejas dinámicas de saturación y solapamiento de convocatorias que ya se dieron el pasado año tras la irrupción del 15-M. Numerosas manifestaciones, reforma de la Constitución, campañas contra el Senado o consulta “popular” se realizaron previamente a un proceso electoral.

Este año, el referéndum “contra los recortes”, la saturación de manifestaciones y la convocatoria constituyente tienen lugar en fechas previas al proceso electoral en Euskadi. En esta consulta seguramente irrumpa una mayoría absoluta de las fuerzas soberanistas, que abriría un proceso independentista con enorme repercusión en todo el país. Y casualmente, el “asalto” al Congreso es el día anterior a la convocatoria de Huelga General en Euskal Herria. A la vista del enorme apoyo popular a la manifestación independentista en Catalunya, queda claro de nuevo que España se deshilacha… si nadie toma medidas previamente.

En el parlamento de cualquier país occidental, es constante el enfrentamiento verbal entre sus miembras, a pesar de que casi siempre es tan agrio como poco sustancioso. Escenifican fundamentalmente la oposición entre los dos grandes partidos, pero sus intereses son comunes: perpetuar el capitalismo. Para ello no dudan en pactar la eliminación de todo obstáculo que se interponga a sus intereses. Y actualmente empiezan a darse serios indicios de que el bipartidismo se hunde inexorablemente, aquí y en otros muchos países (Grecia, por poner un ejemplo cualquiera).

Así que una reforma constitucional permitiría a la oligarquía dominante cambiar el marco legislativo sobre el que se asienta el reparto autonómico, o blindar los procesos legales, impidiendo la formación de los poderes legislativo y ejecutivo. O tal vez incluso quitarse de en medio los vestigios feudales en el poder de una aristocracia parasitaria que sigue enriqueciéndose sin límite y que, con tanto escándalo de corrupción y cuestionamiento social, seguramente empieza ya a dejar de servir a los intereses de clase de la burguesía nacional que la mantiene. Sustanciosa fortuna sería reñidamente disputada, a no ser que alguien recobre un papel relevante frente al desbordamiento de los procesos independentistas.

Tampoco sería descartable la reedición de un modelo político que defina nuevas competencias policiales y judiciales, terriblemente represivas, ya que permitiría acabar de forma “definitiva” con el auge de las expresiones populares de rabia. Un régimen invariablemente al servicio de las oligarquías transnacionales, pero en el que mafia, corrupción y autoritarismo se justificarían sin necesidad de los actuales subterfugios legales.

Sin embargo, también desde la izquierda revolucionaria emergen distinguidas señorías que se postulan para liderar el nuevo proceso constituyente, aun careciendo del más mínimo apoyo popular. O intelectuales que, tras atribuir al 15-M la convocatoria, le recomiendan olvidar el ideario radicalmente pacifista que tanta adhesión social produjo a este movimiento, y le acusan de no querer asumir el coste represivo. Entre celos, lo que transmiten es que el 15-M o acepta ser suplantado por una nueva izquierda constituyente, o se va a hundir bajo la represión gubernamental.

Después de 35 años de estafa, soborno y estupidización, el capitalismo ha colonizado nuestras mentes y secuestrado nuestras vidas, casi a perpetuidad. En las actuales circunstancias, la izquierda sólo puede ser escrupulosamente honesta y claramente antisistema, si quiere recuperar la legitimidad social. Y el 15-M ha abierto un nuevo período de luchas cuya mayor seña de identidad es el asambleísmo, la más antigua y natural forma de decidir colectivamente. Ahora, en condiciones de absoluta igualdad de las personas participantes (sin representantes, líderes ni referentes). Se excluyen, únicamente, las ideologías excluyentes, así como los desbordes individuales de cualquier persona, independientemente de su ideología. El 15-M, por tanto, materializa la única democracia radical y sin apellidos posible, la Asamblea Popular, sentando así las bases del único y auténtico proceso constituyente posible.

La convocatoria del 25-S sorprende al 15-M en un período de latencia (que no letargo) y muy lejos de haberse desinflado: sin visibilidad mediática, pero con una gran actividad interna. Especialmente en ámbitos locales, en organización estatal o en comunicación internacional. En consecuencia, se discute sobre el interés estratégico del reto al Congreso, las posibles alternativas o la confluencia social que pueda aglutinar. Sin embargo, después de más de un año de trabajo, no se ve bien que la capacidad de proponer, convocar o difundir sea desigual. ¿Aprovechamos las circunstancias dadas o mantenemos la prioridad de los valores en los procesos? ¿Acudir a rodear el Congreso supondrá un grave retroceso político y social o por el contrario ha llegado el momento decisivo? ¿Debemos construir nuevo poder o podemos vivir sin el poder? Hay pronunciamientos en todos los sentidos: desde el hartazgo con tanta manipulación, genialidad y bravuconadas; hasta la solidaridad con las Asambleas ya adheridas. Surgen adhesiones y rechazos, pero también todo tipo de nuevas propuestas de consenso, marchas, opciones legales in situ, o llamadas a volver a acampar.

El 25-S ha obligado al 15-M a salir de su latencia. Preso de su identidad y principios, el movimiento intenta infructuosamente consensuar una respuesta unitaria. Pero como en todo proceso de aprendizaje, de la latencia puede surgir inteligencia. Y en el 15-M, como en cualquier organización revolucionaria, las teorías rígidas y ortodoxas, los principios y objetivos inamovibles, o incluso hasta las propias siglas, acaban constriñendo los deseos y necesidades de las personas. El proceso constituyente ha de ser el resultado de la convergencia final de todas las asambleas soberanas, y no al revés. La extensión del movimiento asambleario a todos los centros de producción, sectores sociales y luchas políticas devendría, entonces, en auténtica “inteligencia colectiva”.

La efectividad de cualquier manifestación puede evaluarse según el grado de conciencia que genere al terminar. Sólo de un gran proceso de debate colectivo puede surgir una gran acción. Sólo de la conciencia colectiva de un pueblo, la decisión de reelaborar el modelo de convivencia. Si el resultado se basa, o no, en la necesidad de disponer de un cuerpo legal, es algo que habrán de decidir las personas afectadas.

Y ya que el Congreso se ha cruzado en la ruta, podemos acudir a ocuparlo, rodearlo o rescartalo. Pero mientras los escaños sean limitados, corremos el riesgo de volver a pervertirnos. Así que también podemos bordearlo y pasar de largo, y seguir construyendo nuestro propio camino.

El fin no justifica los medios, y aunque el poder levante pasiones, también se puede construir antipoder. A fin de cuentas, para normalizar un proceso político colectivo, las personas no necesitamos credenciales de ninguna clase.

10 razones para ir el #25s

10 razones para ir el #25s

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1. Porque la situación se ha vuelto intolerable y las políticas de austeridad sólo ahondan más y más en la recesión y la depresión económica. Como ha sucedido con todos los países donde se han aplicado las medidas de austeridad, la situación económica no ha dejado de empeorar. España está, gracias a las imposiciones políticas de la UE, en una situación de depresión económica con cerca de seis millones de parados y sin ninguna expectativa de mejora en un panorama de creciente endeudamiento provocado por el pago de los intereses de una deuda ilegitima que no sirve más que para alimentar el beneficio de los agentes financieros a costa de nuestros derechos sociales  Esto no es igual para todo el mundo, por ejemplo, en el tercer trimestre de 2012, mientras los salarios, fuente de renta de la mayoría de la población, sufrían la mayor caída de los últimos años, los beneficios empresariales subían un 3%. Esta es la tónica general desde que comenzó la crisis, todo un éxito para las políticas del 1%, que a fin de cuentas buscan esto: la intensificación del saqueo al 99%.

2. Porque el gobierno no sólo es cómplice de esta situación, sino que es incapaz de la más mínima autonomía respecto a los dictados de la UE, del gobierno alemán y de los intereses financieros. Si no lo evitamos, la única política que va a seguir este gobierno en el futuro va a consistir en profundizar aún más las crisis económica y social mediante un programa intensificado de privatizaciones y recortes. Recordemos que la economía española está intervenida desde, al menos, el verano de 2011 y sometida a un rescate escalonado de intensidad creciente en el que las operaciones de “alivio” de la carga de la deuda implican contrapartidas, recortes y privatizaciones, que eliminan sin contemplaciones derechos sociales que ha costado décadas conseguir. Ya que sabemos que este es el único plan, no queda más opción que deshacernos de este gobierno.

3. Porque dentro del actual ordenamiento político no hay ninguna alternativa institucional  creíble que sea capaz de devolver a la población la más mínima capacidad de decisión sobre la actual coyuntura. Ni el PSOE, ni IU, ni UPyD, ni desde luego ninguna de las formaciones nacionalistas en sus respectivos territorios pueden, ni podrán hacer nada que no sea parecido a lo que hace el gobierno. Y esto no sólo porque las enormes tasas de corrupción, burocratización y deterioro ético de la mayor parte de la clase política, sino porque el actual ordenamiento constitucional impide y dificulta la democracia real.

4. Porque el 25S apunta precisamente al gobierno y al actual ordenamiento constitucional de 1978 como la  clave política que impide el ejercicio de la democracia por parte de la población. Un régimen, apoyado en sus principales partidos políticos, que lleva, al menos, tres años gobernando abiertamente contra los intereses de la mayoría de la población no tiene la legitimidad mínima para seguir regulando la vida política. Los años que han pasado desde el comienzo de la crisis han dejado claro que este no es un problema de uno u otro partido sino la crisis terminal de un modelo de toma de decisiones en el que sólo cuentan los intereses del 1%.

5. Porque obtener o abrir la posibilidad de un proceso democrático pasa por hacer cada vez más inviable e ilegítima la capacidad de acción del gobierno.  En estos momentos el gobierno español es una mera marioneta en manos de los poderes financieros europeos dirigidos por Alemania. Su única función es encajar los golpes producidos por el malestar social que generan las autodestructivas políticas de austeridad auspiciadas por la troika. Si este gobierno es un mero intermediario, que deje de entorpecer. Si la crisis es Europea queremos decir directamente a Alemania, a los mandos de la UE y a los poderes financieros que no debemos y no pagamos.

6. Porque la única alternativa viable a la crisis y a la dictadura de las finanzas y a la miseria  ética de la clase política es propiamente la democracia, la sustitución del actual ordenamiento político, la destitución de la actual clase política y la apertura de un amplio proceso de discusión ciudadana que de pie a la fundación de una nueva «República», y que llamamos «proceso constituyente». Cuando los mecanismos de representación existentes han dejado de tener legitimidad y el sistema de partidos se derrumba progresivamente, no queda más remedio que recuperar nuestra capacidad para hacer política en común y abrir un proceso amplio en el que podamos decidir cómo vamos a vivir juntos, que tipo de sociedad y de economía queremos.

7. Porque sin afrontar un reto político como el que señala el 25S será imposible empezar a dar ni un sólo paso en este proceso de democratización real de las instituciones. Porque sin una quiebra desde abajo del actual ordenamiento constitucional no hay espacio alguno para proceso constituyente. Por eso la convocatoria del 25S ha tenido tanta resonancia, porque apunta al centro de un régimen político marchito y decadente del que no queda ya esperar nada.

8. Porque no debemos tener miedo a lo que venga después de la caída del gobierno actual. La situación más probable apunta a que después de este gobierno, vendrá uno de concentración nacional o un gobierno técnico con distintos grados de tutela europea. En ese caso, podremos decir que hemos liquidado el bipartidismo, ese sistema en el que el malestar generado por un gobierno se convierte automáticamente en apoyo al partido de la oposición y que, con el campo más despejado, nos enfrentaremos en una escalada de nuestro poder democrático a los verdaderos poderes, Alemania y los mercados financieros. El «proceso constituyente» no puede pasar sólo por la mera discusión democrática,  por la redacción de una nueva constitución entre muchos, si no todos, sino que habrá que imponerla a aquellos, también a nivel europeo, que no quieran aceptarla, provocando un cambio efectivo a escala continental del que se beneficiaran otras poblaciones europeas sometidas al mismo régimen de saqueo y dominio financiero que nosotros.

9. Porque la alternativa al 25S o a cualquier otro reto político de similares características que se plantee a futuro, es el impasse, bien de la mano de las grandes concentraciones orquestadas por los sindicatos, bien de las grandes concentraciones que sepamos organizar por nosotros mismos. Como sabemos por otros casos semejantes al nuestro como el de Grecia, el tiempo que pasa sin una respuesta democrática al saqueo, es tiempo en el que la desposesión financiera, los recortes y las privatizaciones avanzan. Realmente no podemos permitirnos que esta situación de dictadura de los mercados dure mucho más. En cualquier caso, habrá que admitir que la sola denuncia por  multitudinaria que sea no va a modificar el régimen político, y que sólo tumbando a sus administradores (los gobiernos) será posible avanzar en esta dirección.

10.   Porque tenemos la capacidad colectiva para hacerlo. Porque la política ha empezado a estar en nuestras manos y ahora no vamos a dejarla escapar. Porque el 25S nos coloca un gran reto organizativo que nos obliga a profundizar en las líneas abiertas el pasado 15M y la explosión colectiva del 19 de Julio. Porque sabemos que tenemos los medios, la confianza colectiva y la determinación. Porque no hemos terminado lo que empezamos el pasado 15 de Mayo. Porque solo podemos ganar.

21/09/2012

Madrilonia.org

Una ética mundial para una ciudadanía universal

Para un proceso constituyente en España, Unión Europea y el mundo
Una ética mundial para una ciudadanía universal
Asamblea estatal Constituyente
Facultad de Filosofía y Letras de la UCA
Cádiz a 17 de marzo de 2012

Índice:

1. Capitalismo, ética y Buen Vivir

2. Situación de emergencia para la Vida y la Humanidad

3. Necesidad de una ética mundial

4. Nacimiento del concepto “ciudadanía universal”

5. El cambio de sistema que vivimos

6. Los seis principios básicos para una ética mundial

7. Declaración del Bien Común de la Tierra y de la Humanidad por la ONU, la red de empresas internacional de la Economía del Bien Común y el inicio del Proceso Constituyente para la Primera Constitución democrática y legítima del Mundo

1.- Capitalismo, ética y Buen Vivir

Capitalismo y ética son dos conceptos irreconciliables. La lógica intrínseca del sistema capitalista buscando siempre el máximo beneficio individual se vuelve irreconciliable con el respeto a la dignidad humana, base de toda conducta ética. Quienes defienden el sistema capitalista como el único posible para sus intereses deben ser consecuentes y admitir que las decisiones económicas fundamentales se adoptan en función del beneficio individual y no en función de lo que es beneficioso para la sociedad, para la humanidad, para la Vida en el planeta Tierra. Desde este punto de partida no podrán nunca defender el interés general ni el Bien Común de la inmensa mayoría de la sociedad y de la humanidad.

Es imprescindible recuperar la dimensión ética en el análisis de la actual crisis financiera, económica, social, política y de valores que sufrimos.

En los escritos de Adam Smith, David Ricardo, John Stuart Mill y Karl Marx, fundadores de la economía como ciencia, la ética era destacada y consustancial en sus postulados. Adam Smith en la introducción al libro cuarto de La riqueza de las naciones [i] planteaba el indisoluble vínculo entre teoría económica y la ética.

La dimensión ética de la economía política clásica fue tolerada por el sistema capitalista hasta el momento en que entró en contradicción con la dinámica real del proceso de acumulación ampliada del capital y la lógica implícita del propio sistema. Las conclusiones “políticamente incomodas” para las clases dominantes al incorporar la perspectiva ética en los análisis económico de los clásicos llevaron a sus sustitución por los neoclásicos con sus planteamientos éticamente “neutrales”. Los economistas clásicos pasaron a ser denominados despectivamente como “economistas normativos” y sus posturas éticas fueron desacreditadas como no científicas. León Walras, uno de los fundadores de la teoría del “equilibrio general” a finales del S. XIX defiende que “el economista antes que proporcionar a la gente unos ingresos abundantes o al Estado unos ingresos suficientes, debe perseguir y captar las verdades puramente científicas” [ii] . Verdades que él deduce de un razonamiento lógico que parten de unas condiciones, “ceteris paribus”, irreales e imposibles que puedan darse alguna vez, inaugurando lo que cada vez más economistas denunciamos como “economía autista”, que ha llevado a la mayoría de economistas actuales a la incapacidad para comprender la actual crisis y ver los mecanismos para su salida.

Así la Teoría económica oficial ha pasado de justificar una economía productiva para satisfacer necesidades sociales y un sector financiero al servicio de esta economía productiva, a justificar que el sector financiero estrangule a la economía productiva y que las necesidades sociales queden supeditadas a un crecimiento del PIB que carece de sentido común y de valores éticos.

La teoría económica que necesitamos para el diseño de alternativas reales de salida a la crisis, para el Buen Vivir, debe recuperar e impregnarse de perspectiva ética. No habrá salida a la crisis si no se reduce la desigualdad y polarización social en el mundo y dentro de cada país. No habrá salida a la crisis si no producimos bienes duraderos en lugar de bienes perecederos, que bajaran el PIB pero que procuraran más satisfacción respetando los recursos naturales. No habrá salida a la crisis si no cambiamos el paradigma energético reduciendo el consumo y desarrollando energías alternativas renovables, que bajaran el PIB al reducir el transporte internacional de petróleo y carbón pero que incrementará la soberanía alimentaría y solucionará el hambre y la pobreza extrema. No habrá salida a la crisis si no eliminamos la especulación financiera sobre bienes alimentarios, energéticos y monetarios, que reducirá el PIB aumentando la estabilidad financiera y la satisfacción de las necesidades de la humanidad. No habrá salida a la crisis si no profundizamos la democracia en todos los ámbitos implicando a la sociedad civil en el diseño, implantación y evaluación de las políticas públicas.

2.- Situación de emergencia para la Vida y la Humanidad

La actual situación en la que vivimos, generada por el propio sistema capitalista en su agonía, debe calificarse de emergencia. Emergencia para la biosfera, Gaia, la Vida del Planeta Tierra en donde hemos surgido y del que formamos parte, al llevar al límite y romper sus mecanismos de autorregulación y sostenibilidad como sistema integrado. Emergencia para la Humanidad, que ve acabarse y destrozar los medios imprescindibles para la supervivencia de la especie, alimentación y energía, el colapso de los actuales sistemas de provisión que ya hoy son insuficientes para toda la Humanidad con el actual modelo de producción, distribución y consumo, manteniendo a la mitad de ella en condiciones de subsistencia extrema. Emergencia para las personas y las nuevas generaciones, que ven frustradas sus expectativas de seguridad y estabilidad en el futuro, de realización y desarrollo pleno como seres humanos.

Como se denuncia en la Declaración final del Foro Social Temático Español de Ética y Espiritualidad de Sevilla 2009, El Poder transformador del Amor [iii] “La humanidad y la Vida en el planeta están en peligro a causa del actual sistema capitalista deshumanizado y depredador, por el individualismo y la sacralización del mercado que alimenta los valores de egoísmo, avaricia, vanidad y envidia que impregnan a todas las sociedades del mundo. La mercantilización de todos los aspectos de la vida lleva a la humanidad a sufrir hambre, miseria, enfermedad, paro, migraciones masivas, violencia y muerte. El cambio climático consecuencia de la forma de vivir en el actual sistema pone en peligro la supervivencia de la Vida en la Tierra. El gobierno del mundo se detenta desde un Poder nebuloso, oculto, ilegítimo y dictatorial que tan sólo defiende sus propios intereses privados, los de una minúscula parte de la humanidad. La acumulación de las riquezas del mundo en sus manos nos ha impuesto los principios seudomorales que hoy nos corrompen desde el interior, siguiendo los cuales hemos exaltado algunas de las cualidades humanas más dañinas, colocándolas como virtudes sociales. Esta acumulación de riqueza ya no puede ser el valor que de importancia social. Necesitamos grandes cambios en los códigos morales que den a los motivos monetarios su verdadero valor. El amor al dinero como posesión tiene que ser reconocido como una morbosidad repugnante, como una enfermedad mental. Necesitamos una profunda revolución ética y espiritual.

La mercantilización de la Vida nos ha llevado a la mayor crisis ecológica desde que existe la humanidad, rompiendo todos los equilibrios de la propia naturaleza. Desde el actual sistema depredador que agota los recursos de todo tipo no hay posibilidad de futuro. Tampoco para la humanidad.

La deriva que nos ha llevado a los máximos niveles de polarización y desigualdad social ha provocado también el mayor ataque a los derechos humanos y al sistema democrático bajo el pretexto de la seguridad, y conseguido gracias al miedo de masas conscientemente provocado. La libertad de opinión y expresión base de una ciudadanía libre, participativa e implicada en el gobierno de lo público, ha sido secuestrada por la propiedad privada de los medios de comunicación de masas en manos de los intereses de los grandes capitales, usurpando nuestro derecho a la información veraz y completa y transformándolos en medios manipuladores de la opinión pública.

La economía dirigida por la locura de un crecimiento sin límites que exige la acumulación ampliada del capital y el interés privado lejos de satisfacer las necesidades sociales y promover la felicidad y autorrealización de la ciudadanía en libertad, provoca la escasez, miseria, ansiedad e inseguridad permanente en la inmensa mayoría de la humanidad. La sexta parte de la humanidad está padeciendo muerte por hambre y desnutrición permanentemente provocada por una economía especulativa que sustrae y asfixia a la economía real.

La convivencia pacífica intercultural es saboteada continuamente. Acaban, magnicidio incluido, con los líderes modernizadores e integradores en todas las culturas; fragmentan y dividen promoviendo el radicalismo y el fundamentalismo religioso en todas ellas y, por último, provocan deliberadamente los enfrentamientos entre ellas para aprovechar el caos y tomar lo que desean. La justificación ideológica del enfrentamiento de civilizaciones la convierten en profecía auto cumplida.

La Gobernanza mundial de los aspectos esenciales para la humanidad (finanzas internacionales, comercio, cambio climático, salud y migraciones) es sustraída al control democrático, impidiendo la construcción del “alma” común de la humanidad, de la ciudadanía universal como nuevo poder soberano del mundo. Vacían de contenido la democracia sustituyendo al ciudadano por el consumidor, atacando el desarrollo de todo tipo de democracia participativa que las nuevas tecnologías permiten.

La desigualdad de género se mantiene dentro y fuera de las personas en todas las culturas y civilizaciones, provocando injusticias y límites al desarrollo personal y social tanto para mujeres como para hombres, impidiendo la plenitud del desarrollo humano en ambos sexos, al reproducir los mecanismos de poder social en las relaciones sentimentales y en el seno de la vida familiar y de pareja.

Se nos impide vivir en paz y armonía en un mundo libre de guerras bloqueando las vías de solución pacífica de los conflictos mediante la proliferación de la mentira, calumnia y difamación desde los medios masivos de comunicación que monopolizan la información. Provocan con cinismo guerras para garantizar el mantenimiento del Poder y seguir acumulando riquezas.

Impiden la promoción de la educación como creadora de personas con criterio propio y fuertes convicciones, base de la verdadera democracia. Impiden que la educación sea una herramienta que haga crecer a las personas y los pueblos en la asimilación vital de los valores e iniciativa creativa para construir un mundo justo, pacífico, respetuoso y en armonía con la naturaleza y abierto a todas las dimensiones del ser humano y de la vida, La educación se mercantiliza para proveer al mercado de los recursos humanos configurados tal y como el capital requiere para su reproducción.

El mal vivir diario en los valores, tensiones y frustraciones constantes que provoca el actual sistema social capitalista impiden la paz y tranquilidad interior que necesitamos para el pleno desarrollo de nuestra personalidad que nos impliquen en la necesaria e imprescindible transformación social a favor de la justicia, la paz y la conciencia de integración con la naturaleza y la energía universal de la Vida.

Vivimos el final de un largo ciclo de conflictos y guerras, de inversión de los valores, de promoción de sistemas de pensamiento e ideologías económicas, sociales y políticas aberrantes que pervierten la verdadera creatividad y conocimiento científico de la humanidad. Vivimos el tiempo en que es imperioso limpiar la suciedad del mundo. El tiempo del robo, violencia, asesinato, mentira, procacidad, codicia, corrupción y lujuria. El tiempo en que las enseñanzas ancestrales han sido pervertidas por sus propios guardianes traicionando su mensaje de liberación para la humanidad sustituyéndolos por los nuevos ídolos de Poder y mercado. Tiempos de guerras, pandemias, hambre, catástrofes económicas, olvido de la solidaridad y fraternidad y subversión de toda moral. El tiempo en que el mundo es gobernado desde las sombras con tiranía. El tiempo en que se construye el más alto edificio del mundo en la ciudad rodeada por el desierto.”

3.- Necesidad de una ética mundial

En la próxima Cumbre del clima Río +20 se propondrá que la ONU apruebe la Carta Universal de los Derechos de la Naturaleza, sobre la base del documento elaborado por la Conferencia de los pueblos realizada en Cochabamba (Bolivia) y adoptada por las constituciones de Bolivia y Ecuador.

Gaia, nombre que evoca al de la diosa griega de la Tierra, es un todo coherente, un sistema integrado de vida que regula sus condiciones esenciales tales como la temperatura, composición química y salinidad en el caso de los océanos, y en el que todas sus partes están interrelacionadas entre si.

Cuando hablamos de los derechos de la naturaleza estamos aludiendo a nuestras propias responsabilidades con relación a ella. Tanto nuestra supervivencia como la del planeta dependen de la adopción o la recuperación de pautas éticas que parecen haber desaparecido en todas partes menos en las comunidades indígenas de Latinoamérica.

Los océanos se están acidificando, los Polos descongelándose, los bosques menguan y las especies desaparecen. Nuestro mundo no podrá seguir funcionando por mucho tiempo más si no adoptamos los medios para impedir que la codicia lo destruya, algo que ya está sucediendo en algunas regiones del planeta y que es una de las causas del hambre y de la miseria en el mundo. Tenemos que transformar nuestro egoísmo individualista en otro valor ético dominante en el que prime la valoración de lo comunitario y la del medio con el que estamos mancomunadamente destinados a compartir la vida. Y este otro valor ético ha de ser universalmente compartido.

El problema ecológico de deterioro de la naturaleza y la misma vida en general cuestionan radicalmente la lógica del desarrollo y del crecimiento continuo, se impone una nueva cultura de la austeridad en el consumo, en términos físicos, y una forma de relaciones no explotadoras con la naturaleza. Necesitamos, así mismo, recuperar el sentido personal y colectivo de la vida más allá del pragmatismo funcionalista del tener, poseer o consumir. Nuestra sociedad ansía sentido para vivir más allá de las razones económicas.

4.- Nacimiento del concepto “ciudadanía universal”

Thomas Jefferson, uno de los padres fundadores, al redactar la Declaración de Independencia de los EE UU dio origen al concepto de ciudadanía que se contraponía a la imperante hasta entonces de súbdito. Con ello nacía la soberanía popular y el primer documento político del actual sistema capitalista. Fue el origen de un nuevo tiempo.

Este concepto se extendió como si de un virus se tratara por las sociedades humanas. Primero fue la ciudadanía francesa dando lugar a su revolución; su siguiente fruto la Constitución Española de 1812, que infectó a toda Sudamérica y Filipina. Las monarquías reinante tuvieron que adaptarse a los cambios que implicaba esta infección en sus súbditos para no desaparecer surgiendo lo que se denomina monarquías constitucionales donde se reconoce su legitimidad en la soberanía popular, lo que implica limitaciones en sus papeles institucionales y en sus poderes.

El nuevo virus que viene a infectar es el nuevo concepto de ciudadanía universal que se extiende. Y surge por doquier del mismo instinto de supervivencia de la Humanidad y de las personas.

La infección ya es un hecho y está provocando el cambio más grande que haya vivido la humanidad. Su protagonismo está siendo, como no podía ser de otra forma, la ciudadanía más pobre de los países pobres representada en los Foros Sociales. Las presiones sociales que está generando se acumulan, como las fricciones tectónicas previas a los movimientos sísmicos, y darán luz cuando se cumpla su tiempo. Los países desarrollados se quedan rezagados en este proceso de transformación, sufriendo su ciudadanía más que las otras por el empecinamiento de sus dirigentes en los valores y aptitudes que mueren al negarse a asumir estas necesarias e imprescindibles transformaciones.

El 7 de Mayo de 2010, convocados por el Presidente de Bolivia Evo Morales, con objeto de trasmitirles las conclusiones de la Cumbre de Cochabamba sobre cambio climático que había reunido a más de 35.000 delegados/ as llegados de todo el mundo, se reunieron en la sede de la ONU el grupo de países 77 + China (130 países en total) donde se habló de la necesidad de una ciudadanía universal, concepto que se elabora y aprueba en el Foro Social Temático Español de Ética y Espiritualidad celebrado en Sevilla del 10 al 12 de octubre de 2009 [iv] .

Asimismo en el IV Foro Social Mundial de las Migraciones celebrado en Quito (Ecuador) del 8 al 12 de octubre de 2010 bajo el lema “Pueblos en movimiento por una ciudadanía universal. Derrumbando el modelo, construyendo actores” se reunieron 1.500 delegados /as aprobando la Declaración de Quito [v]

Vivimos un tiempo histórico de transformación. Lo viejo muere y lo nuevo nace. Tenemos que ver y gestionar los procesos, e igual que los gremios se desarrollaron en el seno de la sociedad feudal posibilitando que naciese la clase capitalista, que toma fuerza a través de asociaciones de amigos del país, ateneos, etc, para terminar desapareciendo como tales gremios porque estos eran parte del sistema feudal, así los sindicatos de clase representan a asalariados, la contraparte del capital, y como tal son parte consustancial del sistema capitalista. No hay capitalista sin trabajo asalariado, no hay trabajo asalariado sin capital.

¿Qué sucede en este momento de agonía del propio sistema? La financiarización del capital y su deriva especuladora no es sino el cáncer del sistema capitalista. Que se desarrolle excesivamente la importancia del sistema financiero en el total del PIB, que pasa a significar entre el 4% y el 7% según países en 1971 a más del 40% del PIB mundial en 2007, es síntoma de su degeneración y agonía. El capital deja de ser tal por lo que deja de necesitar a los trabajadores ya que los beneficios no los saca de la plusvalía sino de la especulación. Los sindicatos ahora ya no son imprescindibles y se convierten en estorbo. La agonía del capital es la agonía del trabajo asalariado. Y surge como nueva síntesis de este proceso dialéctico la economía social que integra capital con asalariado devolviendo racionalidad y valores al proceso productivo al colocar a las personas y sus necesidades reales en el centro y destino de la actividad productiva. Por eso la transformación social debe apoyarse y liderarse por una fuerte alianza entre sindicatos de clase, la fuerza que muere, con la economía social que viene preñada de futuro.

El cambio y la transformación ya es imparable. Nace la ciudadanía universal, un nuevo tiempo para la humanidad.

5.- El cambio de sistema que vivimos .

Vivimos la crisis sistémica y civilizatoria del sistema capitalista, cuya superación nos exige cambiar los paradigmas del consumismo, modelo energético y deformación financiera de la economía que están poniendo en peligro la supervivencia de la Humanidad y de la Vida en nuestro sistema integrado de Vida que es Gaia. Las contradicciones del propio sistema han provocado, con la deslocalización industrial protagonizado por las transnacionales con objeto de aumentar sus tasas de ganancia, el surgimiento del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica): cinco países que pertenecen a continentes, razas, lenguas, y culturas diferentes, que son el 43% del total de la humanidad, y de los que depende hoy el funcionamiento de la economía en este sistema-mundo del capitalismo agonizante. BRICS que en su lucha para defender los intereses de sus propias oligarquías dominantes y a través de la coordinación y cooperación entre ellos, han roto el mecanismo del intercambio desigual, trasladando la crisis al centro de los propios países hegemónicos: EE UU, UE y Japón. La dinámica del propio proceso hace surgir desde el seno del propio sistema en crisis el nuevo tipo de Gobierno del mundo basado en la cooperación y la defensa del Bien Común de la Humanidad.

Consecuencia de este proceso contradictorio sufrimos una lucha por la hegemonía mundial entre todas las élites oligárquicas que se concreta en un intento de control de suministros básicos de materias primas y energéticas que vienen provocando guerras locales y amenaza con una cercana guerra mundial. La UE es la gran perdedora en este proceso por su falta de unidad social y política, estando abocada a renunciar a su esencia neoliberal o a desaparecer.

La actual crisis está siendo magnificada y artificialmente mantenida por las élites oligárquicas internacionales en sus enfrentamientos. Así no se ha avanzado nada en la regulación del sistema financiero internacional, en la eliminación de los paraísos fiscales, ni en la recuperación de la banca para la economía productiva. En España desde 2003 se denuncia el fraude fiscal, delito penalmente perseguible que los inspectores de hacienda cuantifican en 88.500 millones de euros al año, de los que el 73% corresponde a grandes empresas y patrimonios, y los coladeros fiscales, normas legales para que estos grandes patrimonios y empresas paguen cada vez menos, por los que se dejan de recaudar cada año decenas de miles de millones de euros. Sus crisis es utilizada para justificar los recortes económicos y sociales paralizando la reacción de la sociedad con la generalización e inoculación del miedo.

Los instrumentos financieros para salir de la crisis son las seis medidas adoptadas por los ATTAC Europeos los días 14 y 15 de enero en Barcelona y ampliado con el séptimo en Paris a principios del pasado febrero para generalizar un discurso común en toda Europa con las movilizaciones coordinadas que se preparan para el próximo mes de mayo:

  1. Prestamos directos del BCE a Gobiernos y control público del sector financiero
  2. Auditoria y cancelación de deudas ilegítimas y abominables
  3. Incremento coordinado de imposición fiscal sobre riqueza y beneficios empresariales, acabando con evasión fiscal
  4. Acabar con las políticas de austeridad
  5. Reinstaurar y ampliar los servicios públicos
  6. Políticas públicas de transición a la sostenibilidad del sistema creando empleo y ampliando derechos sociales a escala europea
  7. Democracia real ¡¡YA!!

Nos hacen avanzar en la solución definitiva en el nuevo sistema que nace que debe basarse en un sistema financiero público, universal y con tipos de interés negativo, que garantice y sea coherente con los objetivos, motivaciones y valores de un sistema por y para las personas.

Hace algo más de doce mil años comenzó el amanecer de la humanidad con la agricultura y los primeros asentamientos, las primeras aldeas y ciudades. Desde entonces una humanidad dividida, enfrentada y dependiente de los recursos y condiciones de la naturaleza que no comprendía ha ido desarrollándose, poblando todos los rincones de nuestro planeta y progresando en conocimiento y civilización. El bienestar material de una parte de ella no ha sido acompañado por una ética y valores sociales acordes a ese progreso técnico. Ha llegado el momento del salto cualitativo. De vernos a nosotros mismos como Uno. Vivimos nuestro gran mediodía, el comienzo de la Historia de la Humanidad, con mayúsculas, cuando por primera vez nos hacemos responsables de decidir y construir nuestro propio futuro.

6.- Los seis principios básicos para una ética mundial

Nuestra solución, la única posible si queremos que haya futuro para la Humanidad, pasa por dar respuestas basadas en el sentido común y el retorno a valores éticos imposibles sin romper la lógica del sistema capitalista, por lo que la Humanidad progresará superándolo y dando a luz un nuevo sistema. Esta solución pivota sobre cuatro ejes:

1. Pasar en nuestra relación con la naturaleza de verla como fuente de recursos a fuente de Vida ;

2. Una economía por y para la Vida, Economía del Bien Común;

3. Generalización democrática en todos los aspectos y niveles sociales;

4. Una nueva ética del Bien Común de la Humanidad, concretada en globalizar los derechos humanos, la igualdad social y de género, y el desarrollo de la interculturalidad.

La alternativa en beneficio de la Humanidad cambiará el sentido perverso de las dos lógicas básicas del actual sistema que hacen concentrarse los capitales en cada vez menos manos, provocando la desigualdad, la polarización social, las hambrunas y los grandes flujos migratorios; y la que divide, separa y enfrenta a cada pueblo contra todos los demás, provocando las guerras y genocidios.

Un mundo que ha perdido el equilibrio entre lo económico, social y político al haberse mundializado el primero y haberse dejado en el ámbito de los Estados-nación lo social y lo político, tan sólo puede recuperar su equilibrio globalizando la dignidad humana y estableciendo un Gobierno mundial democrático, legítimo y transparente con competencia ante los problemas globales del cambio climático, desigualdad, migraciones y regulación del capital financiero internacional.

El concepto jurídico de ciudadanía, el Poder soberano, surgido hace 236 años con la Declaración de Independencia de los EE UU, ha de globalizarse en “ciudadanía universal” donde toda persona tenga los mismos derechos y deberes independientemente de raza, color, cultura o lengua. Concepto jurídico que debe complementarse con el reconocimiento de los derechos jurídicos de la Madre Tierra, de la que surge la propia Humanidad y somos su parte consciente. Tan sólo así podremos desarrollar la conciencia de pertenecer a la gran familia de la Humanidad que habita un único mundo que debe gobernarse para el Bien Común de la Humanidad con unos principios éticos consensuados y compartidos universales.

Necesitamos nuestros propios Padres Fundadores, que actúen como portavoces de la Humanidad como sujeto político del cambio, en base a su prestigio y autoridad ética y moral universal reconocida por su trayectoria vital, por su desinterés personal y la defensa de los seis principios básicos para una ética mundial, a través de los que hay que filtrar todas las decisiones a adoptar:

1. Respeto medioambiental,

2. Igualdad, no sólo de género,

3. Derechos humanos,

4. Economía por y para la Vida, la Economía del Bien Común,

5. Interculturalidad,

6. Democracia participativa.

7.- Declaración del Bien Común de la Humanidad por la ONU, la red internacional de empresas de la Economía del Bien Común y el inicio del Proceso Constituyente para la Primera Constitución democrática y legítima del Mundo

Hemos visto la causa originaria de la actual situación, el propio sistema capitalista. En segundo lugar la situación de emergencia que vivimos. De ambas, y conformando una unidad con las dos anteriores, vemos la necesidad de una nueva ética mundial. Esta necesidad se refleja en el surgimiento del concepto de “ciudadanía universal” en distintos lugares de todo el espacio mundial, visto en el apartado cuarto. En quinto lugar hemos visto los procesos dinámicos del cambio de sistema que vivimos. Para pasar a la conclusión sobre los seis principios básicos que configuran el contenido de esa nueva ética mundial. En este séptimo apartado veremos que estamos haciendo la Humanidad para superar esta estado de las cosas, nuestro momento histórico, nuestras iniciativas y trabajos para superarnos y transformarnos. Si lo conseguimos daríamos paso a un octavo apartado, que no sería sino un nuevo comienzo para la Humanidad, el cierre del circulo en espiral, un nuevo comienzo en un nivel superior de la Vida. Como la espiral del ADN de todos los seres vivos.

Hablaremos sólo de tres iniciativas significativas. La primera propuesta a la ONU para que se implemente desde arriba. La segunda surge desde la misma base de la sociedad y la economía y se construye sin solicitar permisos ni autorizaciones. La tercera, nuestra propia presencia aquí y ahora, consecuencia lógica de la deslegitimización del sistema reflejada en el “No nos representan”, las primeras demandas de una nueva legitimidad e Instituciones para una nueva forma de vivir, que implica una nueva forma de producir, distribuir y consumir con otros valores dominantes.

A) Declaración del Bien Común de la Tierra y la Humanidad por la ONU [vi]

En Abril de 2009 Francois Houtart [vii] lanza la iniciativa de una Declaración Universal del Bien Común de la Humanidad.

El 28 de febrero de 2010 el que fuera Presidente de la Asamblea General de la ONU en 2009, junto al teólogo Leonardo Boff hacen la propuesta de “Declaración universal del Bien Común de la Tierra y de la Humanidad”, que consta de una introducción, un preámbulo y 22 artículos.

En la introducción se declara el objetivo que se busca al afirmar “Una Declaración Universal del Bien Común de la Tierra y de la Humanidad como documento esencial para la reinvención de la ONU y que complemente la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Somos conscientes de que el excesivo antropocentrismo, codicia y egoísmo de la cultura dominante dificultará la adopción de dicha Declaración, pero se logrará.”

En el considerando del Preámbulo se dice que “la conciencia de la gravedad de la situación crítica de la Tierra y de la Humanidad hace imprescindibles cambios en las mentes y en los corazones y que se forje una coalición de fuerzas alrededor de valores comunes y principios inspiradores que sirvan de fundamento ético y de estimulo para prácticas que busquen un modo sostenible de vivir. Las personas, las instituciones, los líderes políticos, las ONGs, las religiones y iglesias que subscriben esta Declaración ven la urgencia de que se proclame la presente DECLARACIÓN UNIVERSAL DEL BIEN COMÚN DE LA TIERRA Y DE LA HUMANIDAD cuyos ideales y criterios deben orientar los pueblos, las naciones y todos los ciudadanos en sus prácticas colectivas, comunitarias y personales y en los procesos educativos para que el Bien Común sea progresivamente reconocido, respetado, observado, asumido y promovido universalmente en vista del bien vivir de cada uno y de todos los habitantes de ese pequeño planeta azul-blanco, nuestro Hogar Común.”

B) Red internacional de empresas de la Economía del Bien Común [viii]

El economista austriaco Christian Felber publica en 2008 el libro “Nuevos valores para la economía” [ix] . El 16 de agosto de 2010 desarrolla los fundamentos teóricos en un nuevo libro titulado “La economía del Bien Común” [x] .

Presenta un modelo económico alternativo al capitalismo , que tampoco es comunismo. Se trata de introducir una nueva escala de valores sobre la que referenciar la economía en general y del funcionamiento de las empresas en particular, alejándose del valor monetario para enfatizar el valor social. Los mismos valores que hacen florecer nuestras relaciones interhumanas: confianza, cooperación, aprecio, co-determinación, solidaridad y acción de compartir. Estos valores y las buenas relaciones que promueven son los factores que más contribuyen a la felicidad y la motivación de los seres humanos.

Se propone clasificar a las empresas conforme a unos criterios más sociales, según la matriz del Bien Común, que establece una serie de valores medibles: Dignidad humana, Solidaridad, Sostenibilidad ecológica, Justicia social, Democrática y transparencia; se asignan una serie de puntos, que determinarán la clasificación de la empresa. Siguiendo estos criterios se establece una clasificación de las empresas que será la que las haga merecedoras de mayores o menores incentivos que permitirían hacer que las empresas más justas fueran competitivas frente a aquellas que pasan por encima de reglas y valores y compiten de manera desleal, con trabajadores explotados y salarios miserables.

El balance económico y financiero, la obtención de beneficios monetarios, deja de ser la prioridad. Pero incluso en un segundo plano estos beneficios penalizan si son utilizados de manera poco ética: para financiar partidos políticos, para enriquecer a algunos, si se reinvierten en productos financieros…

Como complemento a esta economía de las empresas trata de poner límites superiores e inferiores a lo que sería considerable como ético: no considera ético un patrimonio personal superior a 10 millones de euros, o un salario máximo superior a 20 veces el mínimo. Con ello se pretende poner freno a la desigualdad social, que la seguirá habiendo pero en menor medida.

Actualmente existe una red de miles de empresas adheridas y que están implementándolo repartidas por una veintena de países, entre los que se encuentran Alemania, Austria, Francia, Suiza, Italia, España, México y Brasil. En España se ha presentado en Madrid, Zaragoza, Alcoy (Alicante) y se prepara su presentación en Andalucía.

C) Apertura del Proceso Constituyente para la Primera Constitución democrática y legítima del Mundo [xi]

Hay que devolver la soberanía a la humanidad. Que la ciudadanía recupere el control sobre la economía y ponerla a su servicio y no al revés como está ahora. La ciudadanía ha de recuperar los instrumentos del poder político democrático desde los que pueda orientar la economía hacia propuestas ambiental y socialmente sostenibles al servicio del Bien Común de la Humanidad. Debe garantizar la producción de los medios de vida inmediatos y materiales suficientes para satisfacer a toda la humanidad como prioridad básica. Debe dar seguridad y tranquilidad en el futuro, es decir, ofrecer una perspectiva cierta de un desarrollo humano sostenible. Este desarrollo tiene como finalidad conseguir la felicidad de la ciudadanía, como proclamaba la Constitución de Cádiz de 1812, integrado y en sintonía con la naturaleza de la que somos fruto y parte.

Las relaciones sociales y el sentimiento de poder incidir en tu devenir, de participar integrado en tu comunidad, es el mejor índice de la felicidad humana en todo el mundo. Esto significa, en primer lugar, sustituir el principio de competitividad por el de coordinación y cooperación esencial para cualquier trabajo en equipo y, en segundo lugar, profundizar y extender el actual sistema democrático representativo con sistemas de democracia participativa, dando progresivamente mayor peso a esta última en tanto que el desarrollo de las tecnologías de la información lo vayan permitiendo, de este modo se integrará la libertad de la ciudadanía política con la de la ciudadanía social.

Hoy el paso necesario es avanzar en la construcción de alternativas y convertir a la humanidad en actor político. Y esto comienza por manifestar su existencia y voluntad, para ello se propone el siguiente Manifiesto de la Humanidad [xii] . Y, en segundo lugar, por comenzar a construir el primer Gobierno democrático, legítimo y transparente de la humanidad que vaya adoptando las necesarias decisiones para el proceso constituyente, que sustentándose sobre la ciudadanía universal como nuevo Poder soberano del nuevo tiempo, y sobre el reconocimiento de los derechos de Gaia, nuestra Madre común, nuestra razón de ser y de continuar siendo, pare a los que nos oprimen, esclavizan y quieren destruirla.

La propuesta de Portavocía de la Humanidad [xiii] es elegir a las personas con más prestigio y reconocimiento mundial en cada uno de los seis ejes que de forma transversal han de constituir los criterios de actuación a partir de ahora para la humanidad. Su cometido será limitado en el tiempo: asumir provisionalmente la portavocía de la Humanidad, e iniciar el proceso constituyente para el primer Parlamento que aprobará la primera Constitución y elegirá al Primer Gobierno democrático, legítimo y transparente del mundo, sobre la base de la ciudadanía universal, como nuevo Poder soberano, los derechos de la Naturaleza y de las personas como Bien Común de la Humanidad, la búsqueda de la igualdad, la fraternidad, la felicidad de las personas y la democracia participativa. Su papel se debe asemejar al de las matronas que ayudan informando, tranquilizando, evitando obstáculos y abriendo el camino al naciente para facilitar su llegada.

El inicio de este proceso constituyente no es una utopía sino una imperiosa necesidad, porque no habrá más tiempo. Proceso que emerge en multitud de países y lugares distintos casi simultáneamente, como si una conciencia natural naciera en las personas derivada de su propio instinto de supervivencia. Y sabemos a donde vamos: a establecer la cohesión y el bienestar social en todo el orbe, sin guerras, sin despilfarro y con toda la Paz, igualdad y fraternidad que llevamos dentro los seres humanos. Si la II Guerra Mundial provocó el alumbramiento del Estado del Bienestar en Europa, esta crisis dará a luz la mundialización de la dignidad humana, el Estado del Bienestar en todo el mundo.

En la historia de la Humanidad los grandes cambios como el que vivimos siempre se han producido en muy pocos años. Y siempre lo provocan los pueblos al margen de soberbios y vanidosos autoproclamados líderes. Por eso los cambios son imparables. Porque todos y todas somos necesarios, pero ninguno y ninguna somos imprescindibles. Por que surgen de las creencias más profundas y arraigadas en los pueblos y las personas.

Hoy, 17 de marzo de 2012, en Cádiz nos hemos convocado en el encuentro de las asambleas constituyentes en España surgidas el pasado 17 de diciembre en Sevilla. No se trata sólo de criticar el boato de la efemérides de 1812 en plena crisis, ni de clamar por una reforma constitucional en España. Ni siquiera en Europa. Es una para España, Europa y Gaia.

Necesitamos unos nuevos valores dominantes, una nueva ética mundial para una ciudadanía universal como nuevo Poder Soberano sobre el que construir un mundo mejor posible, imprescindible y urgente. Aquí hoy estamos ejerciendo y dando vida a ese nuevo Poder Soberano, a esa ciudadanía universal. Estamos construyendo el futuro. Ha llegado el momento de HACER.

Fernando Moreno Bernal

ATTAC Andalucía

Cádiz, a 17 de marzo de 2012  

NOTAS:

[i] Smith, Adam. “La riqueza de las naciones” 1776 http://stolpkin.net/spip.php?article696 [ii] Walras, León. “Elementos de economía política pura”. 1874

[iii] Declaración “El Poder transformador del Amor” FSTE de Ética y Espiritualidad. Sevilla 10-12 Octubre 2009 http://www.forosocialte2009.org/docs/DECLARACION-DE-SEVILLA-Poder-transformador-del-amor.pdf

[iv] http://www.attacandalucia.org/el-fste-de-sevilla-alumbra-la-ciudadania-universal/ y http://www.forosocialte2009.org/docs/Manifiesto-Grito-de-Rebeldia.pdf

[v] http://www.fsmm2010.ec/userfiles/DeclaraciondeQuitoIVFSMM11OCTUBRE2010r.pdf

[vi] D´Escoto, Miguel y Leonardo Boff. Propuesta Declaración del Bien Común de la Humanidad. 28.02.2010 http://www.rlp.com.ni/noticias/general/71589

[vii] Houtart, Francois. “Por una declaración Universal del Bien Común de la Humanidad”. www.rebelion.org 24.04.2009 http://rebelion.org/noticia.php?id=84316

[viii] Felber, Christian. La Economía del Bien Común” attactv video 25.10.2011 http://www.attac.tv/2011/10/2345

[ix] Felber, Christian. “Nuevos valores para la economía” Deuticke. 2008

[x] Felber, Christian. “La economía del Bien Común” Deuticke. 2010 http://www.cma.gva.es/comunes_asp/documentos/agenda/Cas/72319-Economia_del_bien_comun_Felber.pdf

[xi] Moreno Bernal, Fernando. “Necesidad del proceso constituyente 2012” 08.02.2012 http://constituyentes.wordpress.com/2012/02/09/necesidad-del-proceso-constituyente-2012/

[xii] Moreno Bernal, Fernando. “Manifiesto de la humanidad” 24.05.2011 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=128983

[xiii] Moreno Bernal, Fernando. “Portavocía de la Humanidad”. www.rebelión.org 15.11.2011 http://www.rebelion.org/noticias/opinion/2011/11/portavocia-de-la-humanidad-139364Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.