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El Plan de Estabilización

Época: Final franquismo
Inicio: Año 1959
Fin: Año 1959

Antecedente:
España: un país industrial y de servicios

(C) Abdón Mateos y Alvaro Soto

Comentario

La antesala al Plan de Estabilización se encuentra en el Memorándum que el Gobierno español dirigió al FMI y a la OECE el 30 de junio de 1958. En él se señalan las medidas a tomar respecto a la política económica, las cuales afectan al sector público, a la política monetaria, a la flexibilidad de la economía y al sector exterior. Para poder llevarlas a cabo se había trabajado conjuntamente con el FMI y la OECE y se contaba, lo que era fundamental para su viabilidad, con la concesión de créditos no sólo de dichas organizaciones, sino también de la banca privada y del Gobierno estadounidense. Dicha ayuda se elevaba a 546 millones de dólares, de los que casi la mitad provenían de Estados Unidos.
Con la aprobación del Plan de Estabilización (Decreto de Nueva Ordenación Económica del 21 de julio de 1959), en opinión de Enrique Fuentes Quintana se ponían en marcha cuatro ideas fundamentales: 1ª el restablecimiento de la disciplina financiera merced a una política presupuestaria y monetaria de signo estabilizador; 2ª la fijación de un tipo de cambio único y realista para la peseta; 3ª la liberalización y globalización del comercio exterior; y 4ª acabar con la economía recomendada, entregada al poder discrecional del Gobierno y a la drogadicción de las subvenciones, las intervenciones y las concesiones, para restablecer una economía mixta, basada en la flexibilidad y disciplina del mercado.
Las medidas concretas afectaron a la fiscalidad, estableciendo como objetivo el ajustar el gasto público a los ingresos, evitando que la financiación del mismo generase inflación. Para ello se procedió al aumento de los ingresos mediante la elevación de los precios de la gasolina, el tabaco, las tarifas de los ferrocarriles y el teléfono, a la vez que se limitaban los gastos.
Las medidas monetarias dirigidas al sector privado trataron de reconducir las inversiones al ahorro efectivamente disponible, con el objetivo de evitar, como había venido sucediendo, que la inversión privada no se correspondiera con el incremento paralelo del ahorro, teniéndose que financiar con el incremento monetario, lo cual generaba inflación. A este fin se fijó un techo al crédito de la banca y del Banco de España al sector privado que, combinado con el establecimiento de un depósito previo de los importadores en el Banco de España (el 25% de las importaciones), producirían la desaceleración de la oferta monetaria.
La nueva paridad de la peseta se fijó en 60 pesetas dólar, reconociendo el tipo de cambio del mercado libre; a la vez se vinculó la divisa española al sistema diseñado en Bretton Woods. Ambas medidas facilitaron la apertura de la economía española al extranjero y más si tenemos en cuenta que dicha paridad concedía una ventaja inicial a los exportadores.
Se procedió a una liberalización parcial del comercio, adquiriendo España el compromiso al incorporarse a la OECE de liberar el 50% de su comercio de importación, porcentaje que se incrementó al 61% en 1960. Para compensar la liberalización se publicó un nuevo arancel en 1960. Dicha medida se ponía en práctica distinguiendo entre los países que permitían o no la convertibilidad de los saldos españoles de exportación. Los países que no lo permitían realizaban sus transacciones a través de regímenes de convenios bilaterales, manteniéndose para ellos el mecanismo de licencia.
Las inversiones extranjeras se liberalizaron aceptándose hasta un 50% de capital extranjero en empresas españolas. En caso de que la participación fuese mayor se requería la autorización previa del Consejo de Ministros.
Este conjunto de medidas trataban, como ya hemos señalado, de hacer funcionar nuestra economía dentro de los mecanismos del mercado, limitando las intervenciones sobre el mismo, aunque ello no impidió la permanencia de ciertas rigideces como las que afectaban al mercado de trabajo.
Los efectos de las medidas estabilizadoras fueron inmediatos. La situación del IEME cambió radicalmente: a finales del primer semestre de 1959 tenía un endeudamiento neto de 2 millones de dólares y al terminar el año contaba con 109 millones de dólares, lo que supuso no tener que utilizar en su totalidad los créditos disponibles. Al mismo tiempo se produjo la estabilización de los precios durante el verano, e incluso a finales de año el índice de precios al por mayor se situó por debajo del nivel alcanzado en 1958.
Junto a la mejora de la balanza de pagos y de los precios, se dio, como efecto negativo, la caída del gasto que contrajo las importaciones de bienes de equipo y la caída de la demanda de crédito. Ello provocó un freno en la actividad, por la rápida liquidación de existencia de productos básicos, lo que supuso el incremento del desempleo y la desaparición de las horas extraordinarias, implicando una disminución de los ingresos salariales y del consumo privado de hasta un 4% en 1959 en pesetas constantes. La disminución de las remuneraciones complementarias del salario (horas extraordinarias y pluses) llegaría a significar en ocasiones hasta la reducción del 50% de los ingresos salariales, lo cual perjudicó especialmente a la población obrera. Las cifras oficiales estimaban que más de medio millón de obreros se vio afectado por la reducción de horas extraordinarias; a esta situación se debe añadir el alto número de empresas que obtuvieron del Ministerio de Trabajo la autorización para reducir el trabajo semanal a tres o cuatro días.
El aumento del paro fue evidente, pasando de 91.000 desempleados en el último trimestre de 1959 a 132.000 en el mismo trimestre del año siguiente; no obstante la cifra total que se calcula, puesto que no estaban incluidos los trabajadores del sector agrícola, se sitúa en torno a los 200.000 parados. Este incremento, motivado por la caída de la actividad, se explica también por la implantación del subsidio de paro que anteriormente no existía. Este crecimiento del desempleo aceleró la emigración exterior, aunque también existieron otras causas para ello, como el estímulo de un 43% de elevación en el cambio para sus remesas.
Pese a los citados aspectos negativos, la valoración general que realizaron los expertos y la que podemos realizar desde una perspectiva histórica es positiva, pues aunque hubo una depresión inmediata, ésta fue menor de la que se había producido en otros países que también habían optado por medidas estabilizadoras, como fue el caso de Francia. De hecho, en 1961 el aumento de la renta nacional en un 3,7% respecto al año anterior, supuso un nivel de producción similar al de 1959. Por lo que la corta recesión permitió tener a comienzos de la década una economía con mejor salud y con buenas previsiones para el futuro.
Durante 1960 se pusieron en marcha medidas reactivadoras que favorecieron la expansión de la economía española. Buena muestra de ello fue el cambio habido en el comportamiento de la banca, que a finales de año contaba con unas reservas de activos líquidos lo suficientemente importantes como para poder financiar el incremento de las demandas de inversión. A ello cabe añadir la limitación de los incrementos del gasto público y el aumento a un ritmo muy elevado (+15%) de los ingresos, propiciado por la reforma fiscal de 1957. En 1960 el superávit presupuestario fue de 5.600 millones, es decir, un 35,8% más que en 1959. Al mismo tiempo aumentaron las exportaciones, dando como resultado un hecho inusual en nuestra historia económica: el superávit de la balanza comercial de 1960.

Muere la Thatcher, pero el neoliberalismo continúa

08/04/2013 – 14:37 h.

Muere Margaret Thatcher, pero sus ideas están más vivas que nunca. Lo estamos comprobando estos días en el mismo Reino Unido, donde su vástago político David Cameron la emula en lo económico, incluso dando el estoque definitivo al estado del bienestar, y la sobrepasa por la derecha en cuestiones tales como la inmigración, presionado por los xenófobos emergentes en el país.

Pese a todo, el Reino Unido que ahora deja la dama de hierro no es el que a ella le gustaría: parte de los bancos siguen nacionalizados y el gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, sigue siendo uno de los más heterodoxos del mundo, en dura competencia con el estadounidense y, hasta hace poco, también con el japonés (ahora Japón ha dado un salto cuantitativo y cualitativo que será imposible de imitar).

Siempre me preguntaré cómo habría enfrentado ella la crisis económica de la que su país fue una de las primeras víctimas. De lo que no cabe duda es de que, gracias a políticas absolutamente contrarias a las que ella predicó (nacionalizaciones, aumento del gasto público y expansión monetaria), el laborista Gordon Brown (sí, algunos nos seguimos acordando de él pese a su escaso carisma), que fue el que antes y de manera más acertada reaccionó, logró sacar al Reino Unido de la crisis.

¿Habría dejado caer bancos Margaret Thatcher? ¿Habría reducido al mínimo el gasto social para que las agencias de calificación no pusieran bajo vigilancia la “Triple-A” del Reino Unido? En definitiva, ¿estaría ahora el Reino Unido en una profunda depresión de haber sido ella quien hubiera estado al mando del país tras la caída de Lehman Brothers, o antes, cuando comenzaron a sufrir los bancos británicos? Si tuviéramos que apostar, lo haríamos al “sí”.

Lo sabemos, todo esto es historia ficción. Pero es que somos muy aficionados a ella. Que no nos puedan los prejuicios: la dama de hierro, quizás, se nos hubiera mostrado como una gran pragmática. Lo confesamos: nos resulta muy difícil imaginarlo.

Pese a todo, pese a los ejercicios de heterodoxia que se han puesto en marcha en todos los sitios (es puro pragmatismo), Margaret Thatcher se puede ir tranquila. Sus ideas son las que mandan. La Thatcher tiene sustitutos y fanáticos. Son los que gobiernan. Al menos en Europa. Y no hace falta apelar a las políticas que impone la troika a los países rescatados. Esto viene de mucho más atrás.

Podemos situar el inicio del triunfo del neoliberalismo thatcheriano, cuyas raíces hay que buscar en la escuela austriaca, (sí, esa que experimentó el liberalismo en el Chile de Pinochet), en, creo, el diseño de la Agenda 2010 del canciller alemán Gerhard Schroder, del SPD, en los primeros años de la década pasada. Ahí se puso negro sobre blanco la claudicación de la socialdemocracia, aunque unos años antes, el sociólogo Anthony Giddens, británico precisamente, ya había escrito el catecismo del “social-liberalismo”, la llamada Tercera Vía, a la que se apuntó Tony Blair, sucesor de la dama de hierro tras el ínterin en que mandó el gris John Major.

Algunos siempre pensamos que Tony Blair era sólo una Margaret Thatcher con sonrisa. El social-liberalismo y los partidos socialdemócratas de hoy son Margarets Thatcher con sonrisa.

No es posible hablar de la dama de hierro sin hacerlo de Ronald Reagan. Formaron el tándem perfecto que expandió el neoliberalismo por el mundo, los que permitieron que Francis Fukuyama dijera la tontería esa de que habíamos llegado al final de la historia, porque durante su mandato se fue fraguando el colapso del comunismo (o, mejor, del capitalismo de Estado). La casualidad les hizo posible mostrar al mundo que su modelo era mejor. Otra vez habían ganado los malos.

En Estados Unidos, Reagan también tiene herederos pero, afortunadamente, no están en el Gobierno, y forman una minoría en el Partido Republicano: están en el Tea Party. ¿Qué diría Reagan viendo a Ben Bernanke, también republicano, imprimiendo tantos dólares? Afortunadamente, a Reagan tampoco le tocó gestionar una crisis financiera en Estados Unidos. De otro modo, la Gran Depresión hubiera sido una broma al lado de lo que hubiera ocurrido en el mundo en estos últimos años. Lo del Reaganomics no sólo no hubiera funcionado, sino que hubiera sido contraproducente, un desastre.

Y, no, no me vengan con lo de la deuda que ha acumulado Barack Obama durante su mandato. No vale: mírense las cifras de endeudamiento que dejaron tanto Reagan como Bush. Y las de superávit de Clinton.

Cristina Vallejo Redactora de Inversión

Aznar ha desvelado lo que Rajoy no se atreve a decir

FUENTE.

jueves, 23 de abril de 2009

Aznar en FAES han desvelado el verdadero programa político del PP para hacer frente a la crisis económica: un despido más barato y menos protección para los trabajadores. Aquellos que han construido un modelo que nos ha traído esta crisis, un modelo neoliberal, cuyos platos rotos pagan hoy los trabajadores, proponen más de lo mismo y que los trabajadores tengan menos derechos.

Esas medidas forman parte de un modelo que Rajoy no se atreve a verbalizar, pero que Aznar le recuerda cada día. Hoy responden a una pregunta que llevamos haciéndole desde hace meses ¿dónde quieren que recortemos el gasto público? Rajoy no ha contestado y Aznar lo ha hecho por él: quieren que recortemos en la protección social de los trabajadores y en sus derechos laborales.

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“Vivimos por encima de nuestras posibilidades”. Falsas Ideas inculcadas (II)

Este artículo viene a desmontar la segunda de las falsas ideas inculcadas recopiladas en este post anterior.

España estaría en declive. Al no ser capaz de financiar su modelo de protección social, debería dar la espalda a los años de facilidad (bienestar social). No hay más alternativas que esa y hay que aceptar “la sangre y las lágrimas”.

ES FALSO. La riqueza producida por la economía española no ha cesado de aumentar por lo que es perfectamente posible financiar el gasto público.

El punto más bajo del PIB ha sido el  que teníamos a niveles de 2006.

Los bancos repiten este mantra sin cesar, como acosadores que culpabilizan a la víctima de sus impulsos criminales.  Intentan que la víctimas  se crean culpables. ¡Hay que rechazar la culpabilización!.

Como bien recuerda Rosa María Artal  esta estrategia no es casual, es la estrateiga  nº 9 que cita Chomsky para la manipulación mediática (añadid política):

9.Reforzar la autoculpabilidad.

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!

Lo que los bancos no repiten en forma de mantra es que desde hace varios decenios, las reformas fiscales de gobiernos tanto de izquierda como de derecha, no han cesado de privar de recursos al presupuesto público mediante la multiplicación de regalos fiscales a los más ricos y a las grandes empresas. En los últimos 15 años, -gobiernos Aznar y Zapatero-, han bajado los impuestos a las rentas altas casi un 38%, al resto poco más de un 2%.

La deuda acumulada por la banca y las grandes empresas fue el instrumento gracias al cual obtuvieron grandes beneficios durante los años de la burbuja inmobiliaria. Impulsados por un deseo de enriquecimiento a corto plazo asumieron riesgos imprudentes y apostaron por la especulación antes que por la economía real.

En cuanto a la deuda de las familias, las ¾ partes tienen como origen la adquisición de vivienda. En un contexto donde los salarios reales disminuían y el precio de la vivienda se multiplicaba, los bancos y empresas del sector inmobiliario hicieron grandes beneficios mientras muchas familias de renta baja y media tuvieron que hipotecarse de por vida para tener acceso a este bien de primera necesidad

Ignacio Muro ilumina esta afirmación con datos :

Entre 1995 y 2007 la evolución de los salarios medios reales de los trabajadores españoles o se mantuvo “cerca de cero”, como señala la OIT, o según otras referencias decrecieron en un 10 %. Eso significa que, mientras se producía el mayor periodo de auge económico conocido, o estuvieron congelados  o sufrieron una merma de hasta 0,6% en promedio anual.  La misma tónica la sufrieron otros países de la OCDE como Japón o EEUU.

El endeudamiento es una acción provocada por los bancos cuando presionan para limitar los salarios.

Pero la realidad es que el endeudamiento de españa no se debe a la gente asalariada:

Según los últimos datos del Banco de España del total de la deuda española, sólo el 19,1% es deuda atribuida a las arcas públicas y el 80,9% es deuda contraída por las familias y las empresas. Dentro de  la deuda privada, solo el 25,5% pertenece a los hogares, mientras que el restante 74,5% es de las empresas. Dentro de la deuda de las empresas, el 95% de toda la deuda empresarial española corresponde a las grandes empresas (más de 250 empleados), o lo que es lo mismo, el 0,153% de todas las empresas españolas. Por consiguiente, son solo unas poquísimas empresas las que se han excedido e hinchado el sobreendeudamiento empresarial español.

La generalización sólo busca extender la confusión.

Según el FMI, el 10% más rico de los hogares tiene a día de hoy el 40% de las deudas totales de los hogares, mientras que el 95% de las deudas empresariales pertenecen a las grandes empresas.Estos datos señalan una obviedad: los más ricos se endeudan por cantidades muy superiores y hacen crecer extraordinariamente la deuda total de la economía española.

El Banco de España ha confirmado este hecho y asegura que sólo un 16,5% de los hogares más pobres tiene alguna deuda pendiente, mientras que ese porcentaje es del 64,7% entre los hogares más ricos. Además, las deudas de los más pobres han solido tener como motivo la compra de una primera vivienda, imposible de comprar sin recurrir a la hipoteca, mientras que en el caso de los más ricos el objetivo era la compra de segundas y terceras propiedades inmobiliarias.

Así pues, NO TODOS hemos vivido por encima de nuestras posibilidades.

Fuentes:

http://desmontandomentiras.tomalaplaza.net/acciones/acciones-anteriores/accion-22s-desmontando-mentiras-construyendo-alternativas/mani-22s-las-mentiras-de-la-deuda/

http://eduardogarzon.net/?p=288

http://eduardogarzon.net/?p=272

http://www.agarzon.net/?p=1889

http://rosamariaartal.com/2011/12/07/hemos-vivido-por-encima-de-nuestras-posibilidades/

http://www.nuevatribuna.es/articulo/economia/-no-hemos-vivido-por-encima-de-nuestras-posibilidades/20120717183500078427.html

http://www.elconfidencial.com/mientras-tanto/20091118-hacienda-irpf-recaudacion-impuestos-pib-fraude.html

La crisis llena de ‘nuevos okupas’ edificios vacíos en España

Paul Day (Reuters)
3/06/2012 – 14:44

Durmiendo en colchones hinchables con solo unas cajas para guardar sus pertenencias, 32 familias han ‘okupado’ un edificio de apartamentos de nueva construcción vacío en Sevilla para poder tener un techo, después de haber sido expulsados de sus propias casas.

Comparten una única cocina y un barato sofá marrón que dejaron los constructores. Para otros que se enfrentan a la perspectiva de vivir en la calle, eso es un lujo. Las familias han establecido una vigilancia de 24 horas para evitar que otros sigan su ejemplo.

Ocupar edificios es poco frecuente en España, pero la tendencia ha ido en aumento por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria en 2008, que dejó miles de edificios vacíos, y la recesión económica, que ha provocado un aumento del paro y de las tasas de desalojos.

Los recortes en el gasto público con los que el Gobierno trata de evitar que España se hunda más en la crisis de deuda de la eurozona han hecho que la situación empeore para mucha gente y aparezcan nuevos grupos para protestar o ayudar a la gente a mejorar sus vidas.

No somos antisistema. Simplemente no queremos vivir en la calle. Con tantos edificios como este y mucha gente normal enfrentándose a desahucios, esperamos inspirar a otros para hacer lo mismo”, dijo la “okupa” Irma Blanco, una desempleada de 35 años.

El edificio, a un paso del centro de la capital andaluza, se terminó hace apenas tres años y está equipado con doble acristalamiento y suelos de madera nuevos, pero el constructor no fue capaz de vender los pisos.

La ocupación estuvo organizada por los miembros del movimiento 15-M, que ha visto una oportunidad para el creciente número de personas sin hogar en el millón de viviendas vacías que se estima hay en el país.

Las protestas públicas de “los indignados” han decaído, pero los activistas del 15-M han formado asambleas de barrio por toda España para ayudar en varias causas, incluyendo el bloqueo de las órdenes judiciales de desahucio para los morosos hipotecarios.

“Siempre he luchado por el derecho de las personas a tener una casa, que siempre he creído que es un derecho fundamental”, dijo Antonio Buenavida, de 57 años, un activista del 15-M que ayudó a establecer la ocupación.

Simpatía vecinal

Una vez retirado el material de construcción abandonado de los pasillos, las familias se mudaron todas juntas a las 7 de la mañana de un martes, y estuvieron tres días a oscuras, con las persianas cerradas, preocupados por si serían desalojados.

Al ver no que no llegó nadie, abrieron las persianas y colgaron sábanas en los balcones con consignas pintadas como “vivienda justa”.

En Andalucía está un cuarto de los 5,6 millones de parados de toda España.

Las familias parecen haber encontrado cierta simpatía entre sus vecinos.

Una portavoz del ayuntamiento de Sevilla dijo que el Gobierno local no desalojaría el edificio a menos que el propietario del edificio, Maexpa, presentase una denuncia. Reuters no pudo ponerse en contacto con la constructora para obtener comentarios.

Y los nuevos “inquilinos” dicen que la policía les ha ayudado para protegerse de otros posibles ‘okupas’.

Ibercaja, la entidad que financió la obra, dijo que no estaba planeando tomar ninguna medida.

“El edificio es propiedad de Maexpa. Lo que ellos decidan hacer con los ‘okupas’ es cosa suya”, dijo una portavoz de Ibercaja.

La entidad añadió que Maexpa había dejado de pagar su préstamo para el proyecto de construcción pero que Ibercaja no ha emprendido acciones legales.

Los bancos se han convertido en uno de los principales problemas de la economía, ya que arrastran una deuda estimada de 184.000 millones de euros entre propiedades embargadas que no pueden vender y préstamos a los constructores.

El Gobierno anunció recientemente su mayor rescate bancario para Bankia y los economistas dicen que hay pocas esperanzas de que España salga de la recesión hasta que los barcos limpien sus balances y puedan volver a conceder préstamos.

Dignidad

Dado el sombrío escenario para la economía, el 15-M busca vías para meter a otros sin techo en las miles de casas vacías de Sevilla. Durante una reunión nocturna a finales de la semana pasada, elaboraron una larga lista de familias que esperan ser incluidas en la próxima ocupación.

“Son gente maravillosa. Es bonito que haya un poco de humanidad en el mundo. No quiero riquezas. Soy una mujer sencilla. Solo quiero un poco de dignidad”, dijo Anika, de 35 años, que se mudó a uno de los pisos con sus hijos de 18 y 6 años.

Como otros españoles, Anika está enfadada con el Gobierno por los recortes en sanidad y educación mientras gasta decenas de miles de millones en rescatar a los bancos que cargan con las deudas incobrables de la crisis inmobiliaria.

Perdió su trabajo el pasado noviembre, un empleo a tiempo completo en la industria hotelera por el que cobraba 600 euros al mes, y desde entonces solo ha podido arañar algún dinero para alimentar a su familia limpiando o dejando folletos publicitarios en los coches.

Su alquiler, hasta que fue desahuciada, era de 500 euros al mes.

En más de 1,7 millones de hogares españoles todos los miembros de la familia están en paro y en 2010 los tribunales desalojaron a 100.000 personas que no pudieron pagar su hipoteca, cuatro veces la cifra registrada tres años antes.

“Este sitio nos ha dado esperanza. Ni mi marido no yo nos moriremos en la calle”, dijo Ana López, de 77 años.

La pareja vive en el piso piloto, creado para enseñar a los posibles compradores, que ahora sirve como cocina comunitaria ya que es la única equipada de todo el bloque.

López y su marido enfermo de 70 años, reciben entre los dos poco más de 1.000 euros mensuales de pensión, aunque con su gran familia dependiendo cada vez más de ellos, la ayuda se estira al máximo.

“Con eso nos hacemos cargo de nuestros dos hijos, que tienen sus propias familias y tres hijos entre los dos. Ninguno tiene trabajo y los dos han encontrado pisos aquí”, agregó.

La reforma laboral y los chinos

La reforma laboral y los chinos

20 / 03 / 2012 Javier Otero

El presidente de Mercadona suele manifestar su punto de vista prácticamente una sola vez al año, en la presentación de resultados de Mercadona.

Este año, mientras ofrecía unos beneficios muy llamativos en época de crisis, habló de asuntos candentes como la reforma laboral. “Estoy totalmente a favor de la reforma laboral y yo hubiera ido más lejos”, dijo. También añadió: “Yo hubiera perseguido mucho más el absentismo, hubiera aprobado que las mutuas den las altas y las bajas”.

Otra de las frases que saltaron a los titulares fue en la que afirmó: “Tenemos que desincentivar el paro. Hay muchísimo trabajo posible. En España nadie recoge la naranja y nadie recoge la fresa. Todos son extranjeros”. También expresó su opinión sobre otro asunto de actualidad este año cuando dijo que “hubiera pasado a los lunes todos los festivos de España”.

Cuando explicaba sus puntos de vista sobre la mejora de la productividad, Roig puso un ejemplo: cuando se dieron cuenta de que los bazares chinos vendían los cubos y barreños a mitad de precio que en su cadena y, por lo tanto, los clientes no los compraban en Mercadona. Roig dijo entonces que “cada vez hay más bazares chinos porque practican la cultura del esfuerzo, algo que nosotros no hacemos. En España ya hay 7.000 bazares chinos que nos causan una gran admiración y estamos aprendiendo de ellos” y terminó fabricando cubos más baratos reciclando envases. Roig también se mostró contrario a unos recortes excesivos en el gasto público y a favor de “frenar el derroche” que se daba antes de la crisis. “En España –dijo– tenemos despilfarro de todos los tipos y colores” y añadió: “En España nos hemos pasado 20 pueblos y en la Comunidad Valenciana, 25”

¿Podemos permitirnos nuestro estado social?

¿Podemos permitirnos nuestro estado social?

José Moisés Martín – Economista e impulsor de Economistas frente a la crisis.

02/10/2012 – 09:49h

“Tendremos el Estado del Bienestar que podamos permitirnos”. Esta es la frase que, repetida hasta la saciedad, quiere intentar convencer a la ciudadanía de que España ha estado viviendo por encima de sus posibilidades.

Pero, ¿es esto cierto? La cuestión que se pone encima de la mesa, entonces, es determinar si el Estado del Bienestar que hemos construido en España es sostenible o desorbitado, y, si lo es, cuál sería el Estado del bienestar adecuado a nuestras posibilidades económicas.

Para ello, examinaremos la evolución del gasto social en España en los últimos años, y, como es habitual, lo pondremos en relación con nuestro entorno más próximo, esto es, la Unión Europea. Utilizaremos los datos oficiales de EUROSTAT, tanto en las series de protección social como en las series de gasto público. Estas series contabilizan el gasto en protección social y en salud, pero no los de educación, que, tradicionalmente en España, son considerados gasto social.
El Gasto social antes de la crisis: un estado social modesto 

Entre el año 2000 y el año 2007, el gasto en protección social (excluyendo educación) en España se ha mantenido prácticamente invariable en términos de porcentaje del Producto Interior Bruto, alrededor del 20% del PIB, y menor que la media de la Eurozona para ese mismo período, que ha oscilado entre el 26 y el 27% del PIB.

Porcentaje de gasto
Porcentaje de gasto

 

Se podría argumentar que en España el gasto social ha sido menor que la media de la Eurozona debido a nuestra menor renta per cápita y, por lo tanto, a que España se encuentra en peor situación económica para sostener su gasto social. La realidad desmiente esta afirmación. De acuerdo con EUROSTAT, España ha convergido en términos de renta per capita muy rápidamente, hasta situarse, al inicio de la anterior década, por encima del 90% de la media de la Eurozona en términos nominales. Sin embargo, y aún con cierta convergencia, el gasto social per capita estuvo, hasta 2007 por debajo del 65% de la media de la Eurozona.

Convergencia_Económica
Convergencia_Económica

Este diferencial social con la Eurozona es debido a dos componentes: en primer lugar, a un menor peso del gasto social en la distribución del presupuesto público. En España, el gasto social ha representado, entre 2002 y 2007, entre un 51% y un 52% de todo el gasto público,  mientras que la media de la eurozona para ese mismo período se situaba entre el 57% y el 58%. En segundo lugar, al menor tamaño del sector público español en relación con el tamaño medio del sector público de la Eurozona. El gasto público español entre 2002 y 2007 se situó entre el 38% y el 39% de nuestro PIB, mientras que la media de la eurozona se situaba, para esos años, entre el 48% de 2003 y el 46% de 2007.

 

La crisis y el descuadre de las cuentas públicas. Funcionan los estabilizadores automáticos.

Desde 2007, la crisis económica y financiera que asola el mundo y, especialmente a la eurozona, han desencadenado un proceso de ajuste de las cuentas públicas que se está cebando especialmente en el Estado del Bienestar. Para analizar este segundo período, utilizaremos las series de gasto público en protección social de EUROSTAT, que nos permitirán analizar los años 2007 a 2010.

Lo primero que se puede observar es el incremento del gasto público en protección social entre 2007 y 2010, que pasa del 20% al 24,6% del PIB.

Gasto_Social
Gasto_Social

 

Sin embargo, una buena parte del incremento se debe al aumento de las prestaciones por desempleo, que pasaron de significar el 1,6% del PIB en 2007 al 3,2% en 2010. El segundo gran incremento se debe a las transferencias de la Seguridad Social en pensiones, que pasó del 8,6% al 10,1% del PIB. En ambos casos (desempleo y seguridad social) se trata de lo que los economistas denominan “estabilizadores automáticos”, esto es, sistemas de transferencias que se reducen en situaciones de bonanza económica y que se expanden en situación de crisis.

De manera que, descontando el efecto de las prestaciones por desempleo y las pensiones, que, como hemos señalado tienen un componente automático de crecimiento, el gasto social discrecional –no sujeto a variaciones automáticas- en España entre 2007 y 2010 ha permanecido prácticamente estable.

Composición_gasto
Composición_gasto

 

 

¿Podemos permitirnos nuestro estado social?

Tras examinar nuestro gasto social, y observar su evolución antes y después de la crisis económica internacional, cabe preguntarse: ¿puede España sostener su estado del bienestar?

Para responder a esta pregunta nos basaremos en un análisis del gasto social del conjunto de la Unión Europea [1], tanto de la Eurozona como de los países que mantienen sus monedas, intentando explicar el gasto social per cápita como una función del PIB per cápita. Esto es, obteniendo la relación entre los recursos disponibles (PIB) y el uso (Gasto social). Para ello realizamos una regresión de corte transversal, eligiendo el año 2009 al ser el último año antes de los ajustes fiscales que se produjeron, en 2010, para toda la Unión Europea.

Como se puede observar en el gráfico, el gasto social europeo está muy directamente relacionado con el nivel de renta de cada país, obteniéndose una correlación muy alta (El coeficiente de determinación R2=0,9793) entre el PIB per cápita y el gasto social per cápita. De esta alta correlación podemos concluir que el gasto en protección social en la Unión Europea está muy directamente relacionado con el nivel de renta.

Nivel_Renta
Nivel_Renta

 

La recta de ajuste definiría el modelo “teórico” o “esperable” de esta relación directa, de manera que los países que se situaran por encima de la misma estarían dedicando más dinero al gasto social del que correspondería por su nivel de renta (Francia, Dinamarca), y los que se situaran por debajo estarían dedicando menos dinero del que sería esperable (Chipre, Irlanda).

De acuerdo con este ajuste, España no sólo no tiene un gasto social por encima de sus posibilidades, sino que está dedicando a gasto social ligeramente menos dinero de lo que le correspondería por nivel de renta. Para situarse en su nivel “teórico” de gasto social, España tendría que haber dedicado a gasto en protección social un 12% más de lo que dedicaba en 2009.

 

Conclusión: no es la riqueza, sino cómo la repartimos.

Una vez observados estos elementos, podemos concluir que:

  1. El gasto social en relación al PIB España se ha mantenido en niveles invariables durante la anterior década y hasta el comienzo de la crisis económica. No hubo burbuja social, como algunos pretenden hacer creer.
  2. El incremento desde el inicio de la crisis se explica en gran medida por los estabilizadores automáticos como las pensiones y el seguro del desempleo, y no tanto por un incremento del gasto discrecional.
  3. En su punto álgido antes de los primeros recortes, el gasto social en España no sólo no era desorbitado en función de nuestra riqueza como país, sino que era inferior a lo esperable por nuestro nivel de renta.

El mantenimiento del estado del bienestar no está en riesgo por motivos económicos. España debería tener capacidad para sostener su gasto social, más allá de las difíciles circunstancias en las que ahora se encuentran nuestras finanzas públicas, si su fiscalidad fuera la adecuada. La clave, de nuevo, no está en la riqueza del país, sino en cómo la distribuimos entre los que vivimos en él.


[1] Se ha excluido a Luxemburgo, por su poca significación demográfica y sus niveles de renta y gasto social extremadamente alejados del conjunto de la Unión Europea.