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El dinero es deuda

La voz de la juventud

Por Edgar Fernández Vidal

Empresario, estudiante de Economía, liberal dogmático y Vicesecretario de Acción Política de NNGG-CS

Castellón · elperiodic.com/opinion/la-voz…

Mucha gente se pregunta donde está todo el dinero que había en época de bonanza, quien lo tiene y porque se esconde. Pero preguntarnos esto es como buscar un papel que acabamos de echarlo al fuego, solo encontraremos las cenizas. La cuestión importante, y que todo el mundo debería plantearse, es de donde salió semejante volumen de riqueza, y yo tengo la respuesta: “de la nada”

Para entender esto debemos ser conscientes del proceso de creación del dinero y que papel tiene el sistema bancario en él. Pongamos el ejemplo de un señor que va a su banco a ingresar 10.000 €. El banco por ley solo esta obligado (en la UE) a guardar el 2% de ese monto y prestará lo restante, porque suponen que el cliente no retirará su dinero. Los 9.800 € prestados irán a parar a otra cuenta de un banco distinto o incluso del mismo, y siguiendo con el mismo proceso, solo se guardará el 2%, prestando el resto. Este sistema, llamado de reserva fraccionaria, sigue hasta el infinito produciendo desde una base de dinero en efectivo (billetes y monedas por valor de 10.000€), que inicialmente se ha ingresado, una cantidad de dinero “ficticio” de 500.000 €. Por muy estrambótico que pueda parecer, este es el sistema bancario de reserva fraccionaria que impera en nuestra economía. De los 500.000 € que hay anotados en cuentas bancarias solo 10.000 € son reales y podrían ser sacados del banco.

Con esta cantidad de dinero ficticio en circulación los bancos se pueden forrar prestando dinero que en realidad no tienen y que por ello cobran unos intereses. Esto es lo que conlleva que la economía sea cíclica, con fuertes periodos de expansión crediticia y crecimiento, y periodos de contracción crediticia y recesión. Ese tópico que tanto oímos y que dice que; “los españoles hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”, es absolutamente cierto, pero le falta un matiz; “todo el mundo ha vivido por encima de sus posibilidades, el sistema es una enfermedad crónica”.

Muchos economistas aclaman que vuelva el crédito para poder salir de la crisis. Son como los drogadictos que piden fervientemente que se les de su dosis para que se le pase el mono. A esta crisis, y a todas las de la historia, le debemos la culpa al endeudamiento, y con el no saldremos, al contrario, volveremos a entrar en otro ciclo que explotará en unos años. Lo único que nos quedará por predecir es en que sector se formará la burbuja.

La deuda pública en España es prácticamente el valor del PIB, y la privada dos veces este valor. En total los españoles estamos endeudados por tres veces lo que producimos, o lo que es lo mismo, deberíamos estar tres años sin cobrar, sin consumir, sin invertir y sin estado para poder pagar nuestras deudas. Para que nos hagamos una idea cada español debe de media aproximadamente 65.217,40 €. Que alguien me diga que esto no es vivir por encima de nuestras posibilidades.

Si eliminamos el sistema de reserva fraccionaria, o por lo menos la subimos a valores que permitan la estabilidad económica, dejaremos de lado los periodos cíclicos que tanto daño hacen. El endeudamiento no traerá consigo la especulación; solo se le prestará aquel empresario que tenga un buen plan de negocio, a aquella familia cuya de devolución del préstamo este asegurada o aquel estado que no despilfarre. El pan para todos no puede continuar puesto que no hay bastante pan para tanto chorizo.

El ejemplo de que otro mundo es posible lo encontramos en la Escocia de principios del s. XVIII, donde se abolió la reserva fraccionaria viviendo con ello un periodo de estabilidad que duró 128 años, hasta que el parlamento británico se puso de por medio.

Soy joven, liberal, progresista y de derechas, y estas son mis alternativas.

Por una revolución integral

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Os presentamos la introducción al debate de la XXXIX Jornada asamblearia de la CIC –que tuvo lugar en Catalunya el sçabado 16 de noviembre de 2013–, sobre les bases de la Revolución Integral.

 “Lo peculiar de la condición humana es que se ubica entre lo sórdido y bestial y lo sublime y grandioso.” (Prado Esteban)

1) Historia: heteronomía o autonomía

Durante la historia conocida de la humanidad, podemos reconocer dos tradiciones o tendencias, en las formas de organizarnos y en la cultura y los sistemas de valores (o disvalores) que legitiman éstas y nos guían para encarar la vida, para construirnos como personas: la tradición de la heteronomía y la tradición de la autonomía.

La tradición de la heteronomía1 la conforman todos aquellos sistemas de organización social que han establecido las desigualdades y las jerarquías entre la humanidad. Los Estados y las clases sociales: imperios, coronas, césares, faraones, führers… Ejército, cuerpos represivos, cárceles… Poseedores y desposeídos, ricos y pobres, amos y siervos. El dinero y los sistemas monetarios de acumulación. Gobernantes y gobernados. Dictaduras oligárquicas que se autoproclaman “democracias” usando la falacia de la “representación”. Estados “de derecho”, “sociales” o “del bienestar”: despotismo ilustrado. Parlamentarismo, partitocracia y politiquería.

Siempre unas minorías que concentran el poder de decisión y la capacidad de determinación de las condiciones y los asuntos que afectan a todos. Esta tradición es hegemónica hoy en día, con la mundialización de la “democracia representativa”, un perfeccionamiento del sistema de dominación que se ha puesto la máscara de “democrático”, como si en éste el poder se encontrara en manos del pueblo, cuando en realidad el poder ha seguido concentrándose cada vez en menos manos.

Los disvalores y los idearios relacionados con esta tradición hacen prevalecer lo peor de las personas y de la potencialidad humana, potencialidad para el bien y para el mal. Se basan a menudo en la idea de que las personas somos lobos unas para otras, que “somos malas por naturaleza”, que lo normal es “la guerra de todos contra todos”, y sostienen así el conformismo con el statu quo, la docilidad y la sumisión ante los poderosos opresores, la complicidad con la injusticia. Y no son sólo los valores negativos, los que sostienen la heteronomía, sino también la falta de valores positivos, la apatía y la indiferencia, la ausencia de sentido ético de la existencia.

Contrariamente, la tradición de la autonomía2 la conforman aquellos sistemas de organización social que han rechazado los fenómenos anteriormente mencionados, así como los intentos y esfuerzos para conseguir establecer estos sistemas, tantas veces aplastados por las clases privilegiadas y sus mercenarios. Así, han apostado por organizarse sin jerarquías, ni Estados, ni clases sociales, ni diferencias de privilegio entre minorías favorecidas y el resto, defendiendo que el poder de decisión se comparta entre todos los miembros de cada comunidad. Esto siempre se ha llevado a cabo mediante regímenes asambelarios y, por tanto, necesariamente enfocados en el ámbito local como base de poder soberano.

Los valores e idearios relacionados con la tradición de la autonomía promueven lo mejor de las personas y la potencialidad humana. Se basan en las ideas e ideales de bien, libertad-igualdad, justicia, verdad-honestidad, fraternidad, equidad… y en el compromiso del individuo con estas para aportar al bien común. Este compromiso tiene que empujarnos a querer ir aprendiendo y mejorándonos a lo largo de la vida.

La historiografía oficial actual difunde la tradición heterónoma pero no la autónoma. Por ejemplo, ha habido una falsificación histórica de la Alta Edad Media, en la que el pueblo era una realidad social paralela a los poderes oligárquicos constituidos (como la Corona, el Estado premoderno, mucho más pequeño y débil que el actual, que fue creciendo y haciéndose fuerte), que organizaba su vida en pequeños municipios en base al concejo abierto y el comunal (tierras y medios económicos de “propiedad” y uso colectivo), la autodependencia económica local y comarcal, las formas de ayuda mutua y trabajo comunitario, la cosmovisión de la igualdad humana y los valores de comunidad, el trabajo no asalariado y la buena convivencia…

Falsificaciones históricas como ésta son pilares fundamentales del sistema actual, que obtiene legitimidad a partir del mito de un pasado monstruoso y totalitario donde la gente era sumisa y mucho menos libre que ahora.

2) La derrota de los últimos siglos y la crisis actual

Con el triunfo de la modernidad las revoluciones liberales que permitieron el surgimiento de los Estados modernos y el ascenso del capitalismo, hace doscientos años, surgieron las ideas de emancipación del socialismo, en un contexto ideológico heredero de la Ilustración y un contexto social marcado por la revolución industrial, la migración de las personas del campo a las ciudades y el nacimiento y desarrollo del proletariado.

Se formularon, pues, los planteamientos ideológicos del marxismo y el anarquismo, fundadores de la Primera Internacional, que entendían que era necesario un proceso revolucionario que cambiara las bases de aquella sociedad y ponían las esperanzas en el desarrollo de un movimiento obrero que lo llevara a cabo. Este proceso tenía que conducir la humanidad a una sociedad comunista sin clases (sin diferencias entre propietarios y desposeídos, entre gobernantes y gobernados). Había la creencia –sobretodo por parte del marxismo, que lo planteaba como “verdad científica”– de que este devenir histórico era inevitable.

Esta aspiración tuvo su auge y declive durante el siglo pasado. En la península ibérica, el Estado –con el levantamiento del ejército que originó la Guerra Civil y, ganada ésta, con la instauración del franquismo– aplastó todo lo que había de movimiento y tejido popular de potencial revolucionario. Éste se había ido gestando desde finales de siglo XIX con publicaciones, ateneos, escuelas libres, tejido asociacionista y cooperativista, sindicalismo combativo –centenares de miles de afiliados a la CNT–, prácticas de solidaridad y desobediencia, de tradición fuertemente libertaria en el Estado español. Con la persecución y represión franquista y la posterior instauración de la sociedad de consumo, se masacró al pueblo y se destruyeron sus aspiraciones.

Por otro lado, el proyecto socialista estatista, que plantea cambiar las cosas desde el poder del Estado, ha fracasado por sí mismo. El final de la URSS marcó hace dos décadas un punto de inflexión, y se ha visto y se ve que todos los demás intentos no llevan por ningún camino bueno.

Con la derrota de la aspiración de una transformación cualitativa del status quo, el abandono del anhelo de un nuevo mundo y una nueva humanidad, el Estado y el Capitalismo han ido afianzando progresivamente su fuerza y estabilidad.

Este sistema genera una sociedad de la decadencia, con unas dinámicas que destruyen, envilecen y deshumanizan las personas, llevan a una crisis en todos los ámbitos de la vida y ponen en peligro la misma existencia humana en el planeta.

No se ha llegado, pues, a un momento de estabilidad y a “el fin de la historia”, como se decía hace poco, antes de 2008. Esta idea es una quimera que contribuye al no-pensamiento y al conformismo generalizado.

La mediática crisis económica en Occidente ha reventado esta burbuja a nuevos sectores de la sociedad, a pesar de que los problemas más graves presentes y esperables son mucho más profundos y de diferente naturaleza de los económicos en boca de todos.

3) La necesidad de la revolución

Las raíces de la crisis y los grandes problemas e injusticias de nuestro tiempo son profundas y sistémicas. Es decir, se encuentran en la esencia y las dinámicas de los pilares del sistema actual, no en el “mal funcionamiento” coyuntural de éste, como dicen todos los partidarios de los discursos reformistas que atribuyen la culpa a la maldad de los banqueros, la corrupción o la incompetencia de los políticos profesionales… El sistema funciona muy bien, el problema es que funciona bien contra los intereses de la humanidad, la vida, la libertad y la justicia.

Es necesario, pues, recuperar la idea y el objetivo de la revolución, como gran proyecto de transformación profunda y necesaria, en positivo, de la sociedad actual, como sustitución del actual sistema oligárquico y dictatorial por formas de organización social democráticas horizontales, basadas en la cooperación y el compartir.

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4) La revolución integral

Con la idea de poner sobre la mesa el proyecto revolucionario, actualizándolo y ampliándolo, en base a la reflexión sobre las lecciones del pasado y la comprensión del momento actual, surge la noción de revolución integral.

La idea de revolución integral es por ahora una noción de un concepto que, ampliando y mejorando la idea de revolución social, sacando conclusiones reflexivamente de las experiencias del pasado, intente estar a la altura de las circunstancias actuales, promueva una renovación del ideario revolucionario, manteniendo los componentes positivos de éste en el pasado pero dejando atrás los negativos, erróneos y obsoletos. La revolución social consistía en la transformación social radical desde abajo, realizada por las clases populares, que aboliera el Estado y el Capitalismo en pro de nuevas instituciones horizontales y comunitarias: las asambleas soberanas y la propiedad colectiva del bienes fundamentales.

4.1. El sujeto y los valores

Las teorías emancipadoras de antaño, por la influencia de estar fundamentadas en la Teoría del Progreso y en una visión profética y mecanicista de “las Fuerzas de la Historia”, en el economicismo… no dieron la importancia debida al individuo, a la autoconstrucción de éste como sujeto de calidad y sujeto revolucionario.

Las revoluciones no las hacen “las masas oprimidas” como tales. Éstas pueden hacer revueltas pero no revoluciones. Las revoluciones las anhelan, planean y llevan a cabo las personas revolucionarias. Las personas son la clave.

Así pues, la principal aportación, respecto a la noción de revolución social, es la consideración adecuada de la importancia del individuo y las cualidades de éste, del sistema de valores revolucionario.

Para llevar a cabo la revolución integral hay que llevar a cabo la autoconstrucción de los individuos en base a ideas e ideales que nos den suficiente fuerza, sentido y grandeza para afrontar la complicada, difícil y, al final, heroica tarea de la revolución.

Sobre la actual decadencia de los valores e ideales, la cultura, la ética, la filosofía, la convivencia… tenemos que construir una nueva cultura subversiva y fraternal que nos haga fuertes, basada en el esfuerzo y el dar de nosotros mismos.

Esto implica trabajo personal de reflexión profunda y existencial, de lidiar con nuestras capacidades y carencias, de tomar las riendas de nosotros mismos, como personas ante la vida, finita.

Éste es el reto de la transformación de los valores y las personas dentro de la revolución integral. La actual fuerza fundamental del sistema estatal-capitalista se basa en la degradación, docilidad y construcción de las personas desde el poder.

4.2. Revisando y recuperando la historia

Siguiendo la Teoría del Progreso, desde la Modernidad se ha menospreciado toda la historia premoderna, las aportaciones filosóficas, culturales, experienciales… de distintos pueblos, civilizaciones y comunidades humanas. La narración “esclavismofeudalismocapitalismosocialismo” se basa en el desconocimiento –por ocultación y falsificación– de la Edad Media, que sobretodo en su período inicial se caracterizó por la realidad dual y diferenciada entre el pueblo y los Estados premodernos , donde fuera de las ciudades estatales el pueblo se organizaba en muchas regiones horizontal y fraternalmente en base al concejo abierto (asamblea de vecinos y vecinas de un pueblo), el comunal (propiedad colectiva de la tierra, los bosques y otros muchos bienes económicos). Éstas instituciones son protagonistas de la historia del mundo rural popular en la península. Recuperar esta historia, sin mitificarla pero valorándola adecuadamente, nos servirá para reconocernos como personas y humanidad y para golpear el paradigma y discursos del sistema actual.

También existe, por ejemplo, en la cultura clásica, la tradición filosófica de afrontar la vida dándole importancia al sujeto, a la reflexión sobre la construcción y desarrollo vital de eśte en base a la idea de virtud. Recuperando aportaciones de ésta también puede nos puede servir a la hora de plantear la revolución integral.

4.3. Transformación en todos los ámbitos de la vida

La revolución integral tiene que afrontar la totalidad holística y compleja de cuestiones importantes de las personas y la sociedad, no puede especializarse en ninguna ni olvidarse de alguna otra. No sólo con el cambio de valores y la revolución personal, no sólo con la revolución social, política y económica: con todo a la vez haremos la revolución integral.

5) Orígenes del concepto

El término revolución integral ya fue usado en el pasado por algunos anarquistas. En lo que se llama “España” lo utilizó a principios de este siglo el escritor libertario Félix García Moriyón. Después ha sido el historiador y pensador soriano Félix Rodrigo Mora quien hace poco empezó a apostar fuertemente por esta noción. En su obra escrita y oral se encuentran muchas aportaciones a la cuestión “revolucionaria integral”, y una aportación sintética al respecto son sus “25 puntos del sistema convicciones para una revolución integral”.

Mucha gente valora el potencial de ésta noción para englobar distintos colectivos y personas en una visión y líneas estratégicas generales revolucionarias, es decir, comprometidas con el objetivo de la libertad –así pues, contra el Estado y las otras formas de dominación–, viendo lo fundamental de abordar la integridad de las cuestiones humanas a trabajar para el proyecto emancipador.

La publicación masiva “¡Rebelaos!” adoptó el término hablando de germinar la semilla de la revolución integral. Meses después, activistas de Cataluña procedentes de distintos colectivos se encontraron para promover un llamado para la futura constitución de un “Bloque internacional para la revolución integral”. También la Cooperativa Integral Catalana ha organizado jornadas de reflexión sobre este término y un colectivo que hace tiempo que trabaja en esta misma orientación ideológica general, el Grup de Reflexió per a l’Autonomia, también lo adopta cada vez más explícitamente. Diversos autores de blogs y/o activistas como Antón Dké, Prado Esteban, Enric Duran o Blai Dalmau han hecho igualmente aportaciones a la cuestión.

La idea no es una cuestión cerrada, sino abierta: hay que llenarla de aportaciones, contenidos, reflexión y debate. El rumbo de esta noción dependerá de esta labor y de la aceptación que tenga entre esas personas que apuesten realmente por un cambio y una perspectiva revolucionaria hoy en día. Para que tenga potencia habrá que evitar usarla banalmente o a la ligera, o convertirla en una etiqueta sin contenido profundo.

6) El llamado “Integra Revolucio”

La idea de éste es promover la reflexión sobre la necesidad de una revolución integral y promover la reflexión profunda sobre esta cuestión para poder crear un marco de confluencia a nivel mundial para juntarnos, conocernos, compartir reflexiones y promover sinergias entre personas, colectivos y organizaciones que apostamos por una transformación revolucionaria de la sociedad que ponga fin al capitalismo y el Estado construyendo una nueva sociedad y un nuevo ser humano. Se ha planteado una propuesta de bases comunes para la convocatoria para formar este posible espacio.

1Del griego hetero (otros) y nomos (normas). Heteronomía significa que no son las propias personas de una sociedad, pueblo o colectivo las que participan, en igualdad de condiciones, en la deliberación y determinación de las normas y decisiones a establecer y tomar, sino que éstas vienen impuestas por unos “otros”, unas élites minoritarias.

2Del griego auto (uno mismo) y nomos (normas). Autonomía significa que son las propias personas, en igualdad de condiciones, las que participan en la deliberación y determinación de las normas y decisiones y, de esta manera, se autogobiernan, se autodeterminan, se autogestionan

El Gobierno destina otros 41.000 millones de dinero público para ayudar a la banca

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Con la que está cayendo, el Gobierno ha elevado en más de 40.000 millones el dinero disponible para avales del Estado en 2012, que se utilizan mayoritariamente para garantizar las emisiones de las entidades financieras y del FROB (Fondo de Reestructuración ordenada Bancaria). De esta forma, el total de avales estatales para este año puede alcanzar 258.278 millones, frente a los 217.043 que recogía la Ley de Presupuestos Generales del Estado.

Así se recoge en el borrador de Real Decreto de reforma financiera que el Gobierno aprobará el próximo viernes (y que puede cambiar hasta entonces). En una disposición final, modifica la Ley de Presupuestos para elevar el tope de avales que puede conceder el Estado. Éstos no computan como déficit público salvo que sean ejecutados -esto es, que se produzca un impago de la deuda por parte del emisor-, en cuyo caso sí se consideran un gasto del Estado.
Dentro de esta cantidad se incluyen las garantías a favor de la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FEEF), es decir, las aportaciones de España al fondo de rescate europeo, que ascienden a 92.500 millones. En segundo lugar, aparecen los avales para la banca, que inicialmente eran 55.000 millones. El citado borrador establece que este importe “se reserva para los avales que se otorguen a partir de la entrada en vigor de esta ley”.
Las garantías para la banca se han disparado ante las necesidades de liquidez de la banca y el cierre de los mercados, a pesar de la apelación masiva de nuestras entidades a la ventanilla del BCE. Así, en marzo alcanzaron un máximo histórico de 133.000 millones, con un incremento del 35% respecto a diciembre. En teoría, se trataba de facilitar el acceso a la liquidez ante el cierre puntual de los mercados, pero la prolongación de esta situación durante años ha convertido los avales en una fórmula habitual.
Igualmente, inicialmente se contemplaban como una ayuda puntual a un sistema financiero sólido, con lo que no había dudas sobre su devolución. Ahora, después de la intervención o nacionalización de ocho entidades y las fuertes debilidades de otras muchas, el fantasma de la ejecución del aval es algo real. Ahora bien, se supone que el dinero del rescate europeo de hasta 100.000 millones solucionará también este problema y servirá para devolver esta deuda avalada a sus compradores.
Avales para que el FROB rescate más entidades
Esta cantidad también incluye 66.000 millones -que pueden elevarse ahora- destinados al FROB, para que el fondo de rescate bancario pueda salir a los mercados a financiarse con la garantía del Estado. De esta forma, podrá captar más dinero para inyectarlo a las entidades en apuros como ha hecho hasta ahora. Algo que puede elevar los recursos propios actuales del FROB, ya que el apalancamiento del mismo no puede superar en más de seis veces sus fondos propios. Estos en la actualidad alcanzan los 9.000 millones, aunque tiene otros 6.750 dispuestos en los Presupuestos del Estado.
No obstante, con el rescate europeo de hasta 100.000 millones se reduce la necesidad de utilizar estos avales, puesto que el FROB dispondrá de estos recursos del FEEF para inyectarlos en las entidades en apuros. En teoría, el tipo de interés del rescate será muy inferior al que pueda obtener el FROB financiándose en el mercado aunque sea con la garantía del Estado.
Como es sabido, Oliver Wyman determinará en septiembre la cantidad exacta de capital que precisa cada entidad para hacer frente a sus pérdidas en un escenario adverso, con lo que se estimará el importe definitivo total que recibirá el FROB de la facilidad europea. El primer análisis global realizado por esta consultora y por Roland Berger arrojó unas necesidades globales de entre 51.000 y 62.000 millones. El Gobierno espera que la cifra final sea inferior a esta última, si bien tendrá que incluir adicionalmente las pérdidas en participadas y deuda pública, no estimadas en la evaluación de las consultoras.

Vivimos en un mundo extraño

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Vivimos en mundo extraño donde los ricos son cada vez más ricos y los pobres a pesar de ser más pobres nos creemos más ricos robándonos a nosotros mismos el dinero de nuestro futuro a cambio de un usurero interés que no entendemos. Estamos obsesionados con el dinero, más bien con gastar el dinero, el ocio se ha convertido en algo que solo se puede disfrutar gastando dinero, la cultura ha adquirido un nombre compuesto “Industria Cultural” indicando ya sus intenciones que van más por el negocio que por la cultura.

Vivimos en un mundo extraño donde es más importante viajar a París, Londres y Roma en vuelos baratos, apiñarse en hoteles y ver lo que se supone que hay que ver, que leer a Scott Fitzgerald, Hemingway o Baudelaire. Donde la cultura se demuestra por la cantidad de imanes de diferentes ciudades europeas que tienes colgados en tu nevera que por lo gastado que tengas el carnet de la biblioteca.

Vivimos en un mundo extraño donde tenemos que trabajar cinco días a la semana para poder gastarnos el dinero en los dos restantes. Un mundo donde es necesario para vivir tener una hipoteca, un prestamo para el coche, un prestamo para un crucero, un seguro de vida, un seguro de coche, un seguro de hogar, un smartphone, donde el dinero se ha convertido en nuestra única obsesión para poder pagar todo lo que no necesitamos.

Vivimos en un mundo extraño donde nos creemos ecológicos llevando nosotros mismos las bolsas al supermercado mientras compramos filetes de carne en bonitas bandejas de porexpan, sardinas en bonitas bandejas de porexpan, manzanas en bonitas bandejas de porexpan, croisanes en bonitas bandejas de porexpan, donde todos los productos vienen envasados tres veces innecesariamente.

Vivimos en un mundo extraño donde las personas piden un trabajo a cambio de nada, donde nadie piensa que para recibir un trabajo antes alguien tiene que crearlo, donde nadie se plantea crear trabajo para los demás. Y cuando alguien se lo plantea y decide buscar el éxito por su cuenta, dando trabajo con sus ideas a mucha gente y recibiendo los frutos de su audacia, entonces lo tildamos de explotador, de negrero y de chupasangre. En cambio una persona que se dedica a dar patadas a un trozo de cuero blanco y negro, que acumula millones de euros en sus cuentas bancarias y se dedica a despilfarrarlo con coches que no necesita y mujeres que no le quieren, esa persona por obra y gracia de la televisión se convierte en el modelo de toda una generación de niños con sueños de cesped verde, billetes verdes y mujeres con poca ropa.

Vivimos en un mundo extraño donde los políticos son más queridos y más votados cuanto más roban, cuanto más se hacen la víctima de sus propias acciones, donde la gente solo votamos a los mismos aunque sepamos que lo hacen mal, pero es lo único que sabemos hacer. Donde se demuestra la democracia a base de dedazos, donde existe una farsa cada cuatro años para decidir quien recibe las ordenes de los que en realidad mandan, para elegir quien será el relaciones publicas de esa discoteca cutre que es nuestro país de sol y playa.

Vivimos en un mundo extraño donde las televisiones están llenas de dinosaurios con opiniones del pleistoceno, donde los debates son una pantomima porque todos opinan lo mismo, donde nadie puede pensar diferente porque eso es tocar la flauta y que te gusten los perros, lo que parece que esta muy mal visto. La televisión se ha convertido, o ya fue así en su origen no lo se no llevo tanto tiempo en este mundo, en un bonito envoltorio para introducir lobotomías.

Vivimos en un mundo extraño donde internet ha sido ignorado por los que tienen poder hasta que se ha hecho tan grande y tan libre que les da miedo precisamente perder ese poder. Lo que les lleva a demonizarlo, a llenarlo de pederastas, que supongo que también estarán en la calle; a llenarlo de piratas, que destruyen la “Industria Cultural” porque la cultura es imposible; y así con el miedo intentar prohibir su uso, como hacen con todo lo que no comprenden, prohibirlo. Es curiosa esa insistencia de los políticos por prohibir todo, prohibir fumar, yo no fumo y no me importa que la gente lo haga; prohibir ir desnudo, yo siempre voy vestido y no me molesta que alguien prefiera quitarse los pantalones; prohibir llevar un pañuelo en la cabeza, yo no lo suelo llevar y no me importa que alguien lo lleve. Todo por la uniformidad, por meter en vereda a las minorías que no le interesan a nadie y puede que tengan ideas propias, porque no interesa demasiado que la gente piense diferente lo importante es ir todos iguales, ser todos iguales, comprar todos casas, comprar todos coches, ir todos al cine, ir todos de viaje, comprar todos discos, muchos discos aunque ya no los utilice nadie, seguir todos el mantra de gastar, gastar, gastar, gastar.

El ministerio público pide ocho años para el ‘Robin de la banca’

Enric Duran, el activista que estafó casi medio millón de euros a los bancos para darles una lección y denunciar la especulación financiera, se sentará en el banquillo de los acusados por los delitos de falsedad en documento mercantil e insolvencia punible. La fiscalía pide para Duran, conocido popularmente como el Robin de la banca, la pena de ocho años de prisión por estafar a una quincena de entidades -las que denunciaron el caso- y le ordena que devuelva a estas más de 200.000 euros. A través de una serie de empresas creadas por él mismo y de nóminas falsas, Duran dio apariencia de solvencia a los bancos y logró que le prestasen cantidades de dinero que no pensaba devolver. Lo usó para editar una revista de gran tirada, Crisi, en la que explicó su peculiar robo

Inflación, subida de los alimentos básicos

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El precio de los alimentos básicos se está disparando en los últimos meses. El precio del petróleo influye en ello, pero creo que los principales culpables son la PAC (Política Agrícola Común de la Unión Europea) y los aranceles a la importación.

Si el Estado pagase un buen sueldo a la mitad de los mecánicos españoles por quedarse en su casa sin trabajar (PAC) y además prohibiese, o dificultase enormemente, la entrada de mecánicos extranjeros en España (aranceles a la importación) es evidente que el precio de las reparaciones de los coches subiría de forma significativa.

Es lo que está ocurriendo con los alimentos básicos. La PAC es una de las mayores aberraciones que existe. Se está pagando dinero (dinero que se quita al resto de los ciudadanos a través de los impuestos) desde hace muchos años a una gran cantidad de agricultores para que no hagan nada, lo cual reduce la oferta de alimentos.

Por si fuera poco se establecen aranceles a la importación de alimentos, para que los agricultores españoles que quedan trabajando no tengan que competir seriamente con los agricultores de otros países y puedan elevar sus precios.

O sea, que por un lado los cuidadanos españoles (y europeos) estamos pagando dinero, a través de los impuestos, para reducir la oferta de alimentos. Y por otro lado, esa oferta reducida artificialmente más los aranceles a la importación hacen que los precios de los alimentos sean más altos de lo que serían en un mercado no intervenido, con lo cual estamos pagando dos veces de más.

El presupuesto de la Unión Europea es mastodóntico, y el 30%-40% (según el año) de dicho presupuesto se dedica a la PAC.

Si se eliminasen la PAC se podrían reducir los impuestos y se aumentaría la oferta de alimentos básicos, ya que los agricultores que están cobrando por no hacer nada tendrían que empezar a producir. Si además se eliminasen los aranceles el precio de los alimentos también bajaría debido a la mayor competencia. Es decir, la combinación de las 2 medidas (eliminación de la PAC y de los aranceles) supondría que los ciudadanos tendríamos más dinero disponible para poder comprar alimentos que serían más baratos.

Nota: Recuerda que puedes preguntar todas las dudas que tengas sobre el contenido de este artículo en los comentarios que verás más abajo y te la responderé a la mayor brevedad posible. También puedes ver las dudas ya resueltas que han planteado otros usuarios. Y para cualquier duda sobre otros temas puedes utilizar el Foro de inversiones, e igualmente tendrás una respuesta lo antes posible.

SAQUEO DEL DINERO PÚBLICO

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La secta Opus Dei, al igual que otras sectas peligrosas, tiene como uno de sus objetivos principales la adquisición de dinero y riquezas. Como es habitual con este tipo de sectas, estas fortunas las adquieren de forma ilegal, y así lo vienen demostrando a lo largo de su historia. Pero el hecho de tener miembros de esta secta en puestos clave del Estado que les permite acceso al dinero público, los hace especialmente peligrosos,  porque no hay nadie que pueda impedir su saqueo sistemático de los bienes del Estado.

Ya desde sus comienzos, cuando empezaron a ocupar cargos en el Gobierno de la dictadura de Franco, ocasionaron el mayor escándalo financiero conocido en España hasta entonces, a causa de la cuantía del dinero estafado y la cantidad de falsificaciones de las que se valieron para conseguirlo. Pero este gran fraude al dinero público, quedó impune gracias al indulto que Franco otorgó a los miembros del Opus implicados, y no solo los perdonó, sino que además aumentó el número de miembros del Opus Dei en el Gobierno, hasta tal punto, que la secta llegó a tener el monopolio de la práctica totalidad de los Ministerios. (ver más en CASO MATESA).

Pero esta conducta de no perseguir los delitos de miembros del Opus Dei, para incluso “premiarlos”, no es algo endémico de tiempos de la dictadura sino que se sigue practicando en nuestros días, demostrandose que las cosas no han cambiado en la supuesta “democracia” que muchos españoles, al parecer, creen vivir. Algunos de los ejemplos más notorios han sido el caso del opusino Federico Trillo, quién fué nombrado portavoz de justicia de su partido, tras el escándalo del YAK-42, causado por un fraude al dinero público que costó la vida a decenas de ciudadanos españoles, y el caso de Pilar Valiente dimitida por el caso GESCARTERA, otro escándalo financiero de empresas del ámbito del Opus Dei, quien ha sido nombrada jefa adjunta de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF).

Para hacerse una idea aproximada de hasta que punto la secta Opus puede saquear el dinero público con impunidad, basta recordar el caso RUMASA. Un caso donde un miembro del Opus “presta” enormes sumas de dinero al Opus Dei, para que se devolviese en un plazo de 75 años con una renta que el Opus no debía de pagar, sino que debía de recibir por parte de quien le había prestado el dinero. La mejor prueba de que el Opus hace lo que quiere con el dinero público, es que el Opus recibió miles de millones del Estado, en concepto de esa renta por el dinero que el Opus había recibido prestado. Los responsables de ese saqueo se supone que eran miembros del Opus Dei representando los intereses del Estado. (ver CASO RUMASA)

Pero este caso no es aislado, como se desprende de este texto extraido de un artículo del periódico Tribuna:

“La forma de actuar del Opus es de aspiradora, permitiendo el crecimiento y absorción de empresas en un rubro determinado, hasta que llegan a un tamaño crítico, luego del cual son vaciadas en forma fraudulenta y sus fondos transferidos a instituciones del Opus.” (ver más casos en periódico Tribuna)

El peligro no es solo que esta secta pueda saquear a placer las arcas del Estado, sino que también puede perseguir y castigar a cualquier funcionario que intente hacer algo para impedirlo. A continuación añado un programa de radio donde interviene el antiguo fiscal anticorrupcción Carlos Jiménez Villarejo, quién explica de forma clara la situación. España está siendo brutalmente saqueada y el dinero se evade a Paraisos Fiscales. La Unión Europea intentó tomar medidas contra estos Paraisos Fiscales, pero esto fué impedido por el PP europeo. Es importante hacer notar que el PP desde que llegó al poder, ha descabezado la cúpula policial y organismos del Estado responsables en la lucha contra el crimen, deteniendo de forma definitiva las investigaciones del caso Gürtel, que en contra de lo que muchos creen o quieren hacer creer, es un caso mucho más grave y profundo que una simple financiación ilegal del PP, es un caso que estaba desvelando un verdadero saqueo al dinero público y la evasión de este dinero a Paraisos Fiscales. Aunque no menciona para nada a la secta Opus Dei, si habla de las actuaciones del PP que es el brazo político del Opus Dei (ver la secta Opus y el PP). Por esta razón yo titularía el programa “El Estado a los pies del Opus Dei” en lugar de “El Estado a los pies de la mafia”.

EL ESTADO A LOS PIES DE LA MAFIA
Pinchar la imagen para acceder al programa de radio.

Otra dificultad para impedir el saqueo del dinero público, es la desinformación que ocasionan en la sociedad, gracias en gran parte a su poderosa influencia en los medios de comunicación. Esta secta consigue realmente desviar la atención pública hacia donde a ellos les interesa, y lamentablemente, en ocasiones, consiguen la colaboración de la izquierda, aunque me consta que muchos colaboran de forma inconsciente, al no percibir la cortina de humo y su finalidad, que es en definitiva camuflar la persecución a quien persigue un enorme saqueo de dinero público. Me estoy refiriendo concretamente al caso de la persecución al Juez Baltasar Garzón y la desviación de la atención pública hacia la Memoria Histórica para camuflar la verdadera razón de su persecución.  De hecho el juez Garzón ha sido condenado solo por las escuchas del caso Gürtel y no por las otras dos causas por las que fué imputado.  Según la ley, los magistrados que han condenado al juez Garzón, han cometido sendos delitos de prevaricación (leer este artículo que analiza las vulneraciones de la ley).  En cambio muy diferente ha sido su postura frente a los demostrados delitos de malversación de fondos públicos del beato ex-presidente del CGPJ Carlos Dívar, quien aunque ha sido forzado a la dimisión, no se ha habierto ningún proceso penal contra él.

(ver más en PERSECUCIÓN AL JUEZ GARZÓN)

Más información sobre el saqueo al dinero público en referencia al caso Gürtel

EL SAQUEO INDIGNANTE: CASO GÜRTEL

Otro buen ejemplo de saqueo descomunal al dinero público, es el caso Bankia, el banco del PP (el partido del Opus Dei), donde aparece un agujero de miles de millones y el PP le inyecta nada menos que 23.000 millones de dinero público que el banco no va a devolver.  El descaro del Opus en su sistemático saqueo del dinero público, solo se puede explicar, por su confianza en la impunidad gracias al control que tiene en el Tribunal Supremo. Ahora que han conseguido el gobierno por medio del PP, lo tienen mucho más fácil. Para colmo el PP se niega a  investigar las causas de la desaparición fraudulenta de tanto dinero.

Es lamentable que en España la sociedad no sea capaz de arreglar el problema de una vez por todas, de una forma similar a Islandia, donde sin derramarse una sola gota de sangre, los responsables de la corrupción y saqueo del dinero público, han sido encarcelados y la economía ha vuelto a recuperarse: