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Llamamiento a crear un partido de izquierda

Llamamiento a crear un partido de izquierda

 

Viento Sur

[The Spirit of ´45 (El espíritu del 45), la nueva película de Ken Loach es un documental, basado en imágenes de archivo, que relata el nacimiento del estado del bienestar en el Reino Unido al final de la guerra, bajo el mandato del gobierno laborista de Clement Attlee. Aquel período estuvo marcado por una ola de nacionalizaciones sin precedentes -y sin equivalencia en los países occidentales- así como por la creación del NHS, (el sistema público de salud), entre otras cosas.

El estreno de la película, el pasado mes, en las pantallas británicas ha dado ocasión a una verdadera gira de reuniones públicas: muy rápidamente las discusiones se han centrado en el balance del estado del bienestar, los ataques actuales que intentan desmantelarlo, la deriva derechista del Partido Laborista. Y la necesidad de un nuevo partido…

Es ésta una preocupación que en un primer momento fue desarrollada por Ken Loach en varias entrevistas, entre ellas la concedida a la página Open Democracy:

Si los sindicatos dicen que vamos a hacer lo que hicimos hace un siglo, que vamos a fundar un partido para representar los intereses del mundo del trabajo y que no apoyaremos más que a los candidatos que defiendan una política de izquierdas, entonces podremos reemprender nuestra marcha hacia adelante. Pero tenemos necesidad de un nuevo partido y de un nuevo movimiento (…). En las últimas elecciones internas a la dirección del Partido Laborista, no había siquiera un candidato que representara a la izquierda de ese partido. Y es que ese partido ha sufrido las purgas realizadas por Blair y su sector. Los sindicatos deben cortar los lazos (con él) y volver a empezar con todos los que se sitúan en la izquierda, con quienes se implican en campañas militantes, en defensa del NHS, a favor de la vivienda, los servicios sociales. Con toda esa gente…”

Este “llamamiento” informal, repetido en numerosas páginas web -entre ellas la de Socialist Resistence, la organización británica de la Cuarta Internacional- se ha convertido rápidamente en un verdadero llamamiento, una petición que ha recogido ya más de 7.000 firmas. Este fenómeno ha desembocado en la creación de una red –LeftUnity dotada de grupos de base que debaten sobre la creación de un nuevo partido.

La cuestión de un nuevo partido no está, por otra parte, limitada a las discusiones de los círculos de la izquierda revolucionaria, donde el llamamiento de Ken Loach no va a dejar de provocar movimientos. Se ha abierto al debate político británico, en particular gracias a la publicación en The Guardian de una tribuna firmada por Ken Loach, Kate Hudson (secretaria general del CND, la campaña por el desarme nuclear) y Gilbert Achcar (académico y ensayista) cuya traducción publicamos a continuación.

François Coustal]

El Partido Laborista nos ha traicionado. Necesitamos un nuevo partido de izquierda

Gran Bretaña necesita de un partido que rechace las políticas neoliberales y mejore la vida de la gente corriente. ¡Ayudadnos a crearlo!

Ken Loach, Kate Hudson, Gilbert Achcar

La austeridad agrava la catástrofe económica que sufre Europa, como ocurrió muy recientemente a la población chipriota, pero George Osborne /1 prosigue la misma política desastrosa. El presupuesto anunciado la semana pasada no es una sorpresa: Osborne ha anunciado todavía más recortes presupuestarios así como la extensión del bloqueo de los salarios en el sector público, lo que significa un descenso del poder adquisitivo. Nos hunde aún más profundamente en un agujero económico, como muestra la revisión de las previsiones de crecimiento dadas por la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria: una tasa de crecimiento del 0,6% en lugar del 1,2% inicialmente previsto. Esto se parece mucho a una nueva recesión y no al prometido crecimiento; y es la gente corriente la que paga su precio. La violencia de los ataques económicos del gobierno no conoce límites. En bienestar social, en los subsidios de desempleo, en los impuestos locales o los impuestos sobre las habitaciones desocupadas /2, aplica otras tantas políticas punitivas dirigidas contra los miembros más vulnerables de la sociedad.

Si se la juzgara en función de los objetivos que dice perseguir, se podría fácilmente afirmar que la política gubernamental es ineficaz: el déficit será superior en 61.500 millones de libras más de lo previsto (unos 73.000 millones de euros). Pero, por supuesto, la realidad es que las políticas de austeridad han sido concebidas para desmantelar el estado del bienestar, bajar los salarios y privatizar completamente la economía, destruyendo todas las conquistas económicas y sociales obtenidas por las capas populares desde la Segunda Guerra Mundial. Desde el punto de vista de lo que busca el gobierno, sus políticas son eficaces.

La sociedad va comprendiendo cada vez más lo que quiere realmente el gobierno y, en consecuencia, crece la oposición y se discuten alternativas en materia de política económica. La semana pasada, el Guardian ha publicado un llamamiento de 60 economistas que explican que lo peor está por venir: quedan aún el 80% de los recortes presupuestarios a realizar…

Esas políticas económicas alternativas están en debate, pero a nivel político ¿hacia donde podemos dirigirnos para que sean defendidas como partido? Si queremos luchar por una alternativa, ¿quién está de nuestra parte? En el pasado, muchos esperaban que el Partido Laborista actuara a nuestro favor y con nosotros; pero ese no es ya el caso. ¿El subsidio de desempleo? La semana pasada, el Partido Laborista se ha abstenido y ahora el gobierno puede excluir de él a un cuarto de millón de demandantes de empleo. ¿La tasa por las habitaciones desocupadas? ¿La abolirá algún gobierno laborista?

Tenemos necesidad de políticas que rechacen los recortes presupuestarios de los conservadores, que regeneren la economía y mejoren la vida de las capas populares. No obtendremos nada de todo eso del Partido Laborista. Esto no deja lugar a dudas: en el pasado, hubo algunos logros laboristas destacables, como el estado del bienestar, el servicio de salud pública, una economía redistributiva que hizo posibles niveles más altos que nunca en igualdad en la educación y la salud. Pero estos logros pertenecen ya al pasado. Hoy el Partido Laborista está del lado de los recortes presupuestarios y las privatizaciones. Él mismo desmantela su gran obra del pasado. El Partido Laborista nos ha traicionado. Nada lo muestra más claramente que la película El espíritu del 45.

El Partido Laborista británico no está solo en el giro a la derecha y la conversión a las políticas económicas neoliberales. Sus partidos hermanos en Europa han seguido el mismo camino desde hace dos decenios. Pero, en otras partes de Europa, nuevos partidos o nuevas coaliciones -como Syriza en Grecia o Die Linke en Alemania- han comenzado a ocupar el espacio que dejaron vacante y a ofrecer una alternativa política, una visión económica y social. Hay que acabar con la anomalía que deja a Gran Bretaña sin una alternativa política de izquierdas para defender el estado del bienestar, la inversión creadora de empleos, la vivienda y la educación, la transformación de la economía.

Por esta razón, llamamos al pueblo a unirse al debate para la fundación de un nuevo partido de izquierdas. La clase obrera no puede permanecer sin representación política, sin defensa, precisamente cuando todas sus victorias y todas sus conquistas están siendo destruidas.

Notas :

1/ Ministro de Economía y Finanzas del gobierno Cameron

2/ No es realmente un impuesto aunque haya sido bautizado como “el impuesto de dormitorio”. Es un invento del gobierno que quita dinero de las ayudas de la seguridad social por cada habitación vacía que tienen en su domicilio personas con pocos recursos. Es una forma de obligar a los pobres que reciben subsidio de alquiler a ir buscando viviendas mas pequeñas. Fue introducido al mismo tiempo que se redujo del 50 al 45 por ciento en la tasa de IRPF para los mas ricos (ndt) .

25/3/2013

http://www.guardian.co.uk/commentis…

http://www.gauche-anticapitaliste.org/content/grande-bretagne-lappel-de-ken-loach

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Fuente: http://www.vientosur.info/spip.php?article7921

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Crisis, neoliberalismo populista y los límites de la democracia

CEPRID

La revista norteamericana Forbes la revista recientemente ha incluido a dos mexicanos, Carlos Slim y Joaquín Guzmán, en su lista de las personas más poderosas en el mundo. Carlos Slim es el tercer hombre más rico del mundo gracias a su empresa de telecomunicaciones Telmex y Joaquín Guzmán es el líder del cártel de Sinaloa. Si bien el objetivo y la metodología de esta lista es cuestionable, la inclusión de estos dos nombres en la Forbes nos dice mucho acerca de la larga noche del gobierno neoliberal en México, así como la actual administración de Felipe Calderón, quien pertenece al partido de centro-derecha Partido Acción Nacional (PAN).

Las políticas neoliberales, conteniendo salarios y rebajando las condiciones laborales mientras se promociona la inversión privada, ayudan a explicar la combinación de una increíble riqueza y un fuerte aumento de la pobreza en México. Los bancos globales, como el Citigroup, considera a sus filiales mexicanas como la principal fuente de ganancias. Mientras que la acumulación de riqueza y el empobrecimiento masivo van de la mano, el aumento de la violencia, la inseguridad y la impunidad provocada por el creciente poder de los cárteles de la droga y la indiferencia, cuando no la colaboración de las autoridades locales, particularmente en algunos estados del norte, han puesto una doble carga sobre la población mexicana que no sólo ve su seguridad económica sino también su seguridad física continuamente amenazada.

Este es el contexto en el que tanto el PAN como el PRI (Partido Revolucionario Institucional) – el partido que monopolizó las tres ramas del gobierno durante casi 70 años – compiten con una estrategia populista del neoliberalismo, cada uno afirmando que puede hacer un mejor trabajo en la lucha contra la delincuencia organizada que el otro. Esto tiene un gran apoyo popular puesto que como la constante escalada de la delincuencia y la inseguridad afectan a todos los sectores de la población. Al mismo tiempo, ambas partes están comprometidas con el modelo neoliberal que ha permitido a Slim y otras empresas obtener y mantener su riqueza. Las coincidencias y diferencias entre el PRI y el neoliberalismo populista del PAN se pueden ver en las políticas emprendidas para combatir el crimen organizado y las negociaciones del presupuesto 2010 en el Congreso mexicano en el contexto de la crisis mundial.

México en la crisis global y los fracasos del desarrollo

Cuando la crisis de crédito se desarrolló en los Estados Unidos en 2008, el presidente de México afirmó que las políticas económicas aplicadas por sus predecesores, Ernesto Zedillo (1994-2000) y Vicente Fox (2000-2006), habían permitido al Gobierno acumular reservas internacionales con el fin de proteger la economía de los choques externos. Además, sostuvo que esas reservas se iban a emplear en la protección del peso mexicano para mantener la confianza de los inversores, la inversión en infraestructuras para crear empleos y ofrecer incentivos a la inversión extranjera directa para que así permaneciese en el país.

A pesar de estas medidas, México es uno de los países de América Latina que más se ha visto afectado por la crisis mundial. Según la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico, el PIB de México cayó un 9,7 por ciento en 2009. Las Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) –dependiente de la ONU– indicó que México fue uno de los pocos países en América Latina donde la pobreza aumentó entre los años 2006 y 2008. Según el informe de la CEPAL, el porcentaje de personas en condiciones de pobreza en México aumentó del 31,7 a 34,8 por ciento.

El gobierno mexicano ha explicado este resultado en términos de la gravedad de los impactos externos como los precios del petróleo, la recesión en los EE.UU. –incluyendo una menor afluencia de remesas y exportaciones-, el brote de la gripe A y el retroceso de los ingresos por turismo por este motivo. Sin embargo, si México promueve la austeridad y la práctica de unas las políticas económicas “sólidas” para proteger a la economía, ¿por qué estas políticas siguen siendo ineficaces para hacer frente a la crisis actual?

El problema es que este modelo económico sigue basándose en la exportación directa e indirecta de mano de obra barata a través de zonas francas de exportación y la inmigración. Esto sólo ha aumentado la dependencia de México respecto a la economía de EE.UU. y promueve una desigualdad de ingresos aún mayor. Del mismo modo, las políticas monetarias que han prevalecido durante los últimos 37 años han puesto más presión sobre los salarios de los trabajadores, porque el banco central utiliza las reservas internacionales para proteger el valor del peso, mientras mantiene un mecanismo de ajuste de salarios para detener la inflación. Como resultado, existe una débil demanda interna en el país lo que hace que la economía mexicana sea una de las más vulnerables a las conmociones externas.

La carga de este modelo económico en la mayoría de la población se ha intensificado por la crisis mundial. Disminución de la demanda de EE.UU. para las exportaciones mexicanas y las pérdidas financieras en los mercados de derivados de capitales nacionales y extranjeros con inversiones en México han incrementado las reducciones de plantillas en las empresas, los despidos masivos y cierres de plantas. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), cerca de dos millones de personas estaban sin trabajo en septiembre de 2009, la tasa más alta de desempleo en los últimos tres años.

En lugar de tratar los problemas estructurales de la economía mexicana, el gobierno ha apoyado paradas técnicas en las plantas de fabricación, una disminución de los salarios y beneficios en el convenio colectivo de los trabajadores y ha lanzado un programa de austeridad. Al mismo tiempo, el gobierno de Calderón está ampliando su medida populista de militarización de todo el país. Esto indica la consolidación del neoliberalismo populista como estrategia política, que no sólo es patrocinado por Calderón, sino también por el PRI.

La Delincuencia Organizada, la militarización y populismo neoliberal

Recientemente, la delincuencia organizada vinculada a los cárteles de drogas se ha extendido en todo el país, incluso a la frontera sur de México con Guatemala. Inmediatamente después de la dudosa y controvertida elección presidencial de 2006, Calderón trató de obtener legitimidad mediante la imposición de una política de puño de hierro sobre la delincuencia organizada a través de la movilización de los militares. Desde 2006, cincuenta mil soldados federales han sido desplegados en todo el país. Esto era en parte considerado por muchos sectores de la población como un paso positivo para disminuir los niveles de violencia, particularmente en los estados donde se cree que el crimen organizado se ha infiltrado en las fuerzas policiales e instituciones locales. Esta estrategia de Calderón ha vuelto a ganar el apoyo popular a fin de aumentar su poder de negociación vis-à-vis con la oposición, como una forma de controlar la delincuencia organizada para mantener la estabilidad política necesaria para el funcionamiento de los mercados.

El PRI afirma que la estabilidad política está garantizada en sus administraciones presidenciales y culpa al PAN por los crecientes niveles de violencia en el país. Al mismo tiempo, el PRI evoca las imágenes políticas del pasado, de color de roda, que recuerdan sus prácticas clientelistas a través de las cuales utilizaba una pequeña proporción de los fondos apropiados ilegalmente a las clases subordinadas para ciertas subvenciones a fin de mantener la legitimidad, a nivel externo, de los mecanismos democráticos . Estas prácticas se han mantenido en el nivel estatal y local, resultando en un creciente apoyo para el PRI a nivel local de sectores de la población cada vez más marginados en los últimos años por las políticas neoliberales.

Tanto el PAN y el PRI han estado llevando a cabo campañas de inculcar el miedo como medio para permanecer en el poder. Por una parte, Calderón está tratando de aumentar la fuerza de su partido haciendo hincapié en que su política de militarización es la única manera de combatir el crimen organizado y desbaratar las alianzas entre los cárteles de la droga, la policía y algunas autoridades estatales y locales. Y que esta política sólo puede mantenerse si el PAN gana la elección presidencial de 2012. Por otra parte, el PRI está haciendo hincapié en que el voto por el PAN sólo ha aumentado la marginación y la violencia. Así, el PRI se presenta a sí mismo como la única opción política para las elecciones presidenciales del 2012. La desilusión con el PAN sobre las dificultades económicas y la creciente violencia se puede ver en las elecciones del 2009 –la mitad de los escaños de la cámara baja, seis gobiernos estatales y unos 500 alcaldes en 11 estados – en las que el PRI obtuvo el 36.7 por ciento de los escaños así como la mayoría de los puestos estatales y locales. Así, ambas partes están empleando estrategias populistas para ganar el apoyo popular en torno a los temas de violencia e inseguridad. Al mismo tiempo, ambos han demostrado su compromiso con la austeridad interna, por un lado, y el gasto público discrecional, por el otro, para potenciar a aquellos grupos que pueden mantener la agenda neoliberal.

Dentro de la austeridad presupuestaria

La iniciativa de presupuesto 2010 propuesto por Calderón contradice su retórica anterior en relación con la respuesta anticíclica a la crisis mediante el gasto público y menos impuestos para la mayoría de la población. La iniciativa que envió al Congreso incluye un 0,5 por ciento del PIB y un aumento del dos por ciento en el impuesto sobre bienes y servicios, del 15 al 17 por ciento. Si bien Calderón sostuvo que este dos por ciento se canaliza a los programas sociales para combatir la pobreza, el objetivo de ampliar la fiscalidad regresiva de hecho sirve para aumentar los fondos estatales y así evitar un descenso en la calificación del crédito de la deuda del país. Curiosamente, las medidas contenidas en esta iniciativa difiere de algunas de las políticas establecidas por el Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico, que sugieren evitar la tributación regresiva y un déficit temporal de un 2,5 por ciento del PIB para alentar el gasto estatal.

Cuando la iniciativa fue enviada al Congreso, el PRI y el centroizquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) se opusieron a la propuesta del Ejecutivo. Dado que las negociaciones entre el partido del presidente y el PRI avanzaba, un nuevo consenso sobre el presupuesto era evidente. El presupuesto aprobado por el Congreso mantiene un incremento del uno por ciento de los impuestos regresivos e incluyó una petición al Ejecutivo que elabore un programa de austeridad para el 15 de marzo de 2010.

La alianza entre el PRI y el PAN y el fracaso del PRD para oponerse al presupuesto muestra los límites de la liberalización electoral, una liberalización que ha permitido que el PRI y el PAN monopolicen el poder en el Legislativo y el Poder Ejecutivo para favorecer a determinadas fuerzas dentro de sus partidos. En esta alianza, el PRI, que ostenta la mayoría de escaños en la Cámara Baja, apoyó una ampliación de la fiscalidad regresiva mientras el PAN acordó destinar más fondos a los gobiernos estatales, que son en su mayoría controlados por el PRI, así como a eliminar mecanismos de transparencia y rendición de cuentas en el gasto estatal y municipal y reducir los programas sociales federales. De hecho, los estados que recibieron grandes beneficios de este presupuesto son el Estado de México, cuyo gobernador es considerado el principal contendiente a la candidatura presidencial del PRI en 2012, y Oaxaca, cuyo gobernador fue declarado culpable de violaciones de derechos humanos en la Corte Suprema. Este presupuesto permite a los gobernadores del PRI utilizar los fondos públicos de manera discrecional para obtener apoyo en sus propios estados, aumentar sus redes clientelares y mejorar la posición del partido en las próximas elecciones presidenciales de 2012. Tanto el PRI y el PAN, junto con otros partidos como Convergencia y el Partido Verde y de algunas facciones del PRD, también acordaron la creación de un programa de austeridad, siempre que los grandes presupuestos de los partidos políticos y el Legislativo, que incluye los gastos personales y el seguro médico privado para los legisladores, no se redujese.

Las negociaciones presupuestarias revelan los límites en la democratización de la toma de decisiones económicas en el país. En primer lugar, la solicitud del Congreso para un programa de austeridad muestra que la austeridad no ha sido necesariamente impuesta desde el exterior, sino que es consecuencia del equilibrio interno de las fuerzas de México, en particular sus “instituciones representativas”, que han internalizado la disciplina capitalista en el país. En segundo lugar, las negociaciones presupuestarias de 2010 ilustran cómo las demandas de la sociedad han sido aisladas de la toma de decisiones económicas y la política partidista. La marginación de las demandas populares sólo beneficia a un pequeño grupo, en particular el capital financiero, cuya inversión en deuda pública y en pesos mexicanos está garantizada por los fondos disponibles en el presupuesto público del próximo año.

Podría parecer extraño que Calderón y los legisladores del PAN decidiesen negociar un presupuesto con el PRI, que aumenta el poder autoritario de éste a nivel estatal, a un alto costo político para el PAN en las próximas elecciones presidenciales de 2012. Una de las razones por su generosa donación para el PRI fue que el presupuesto de austeridad no podía pasar sin los votos de los legisladores del PRI. Además, Calderón necesita el apoyo del PRI en el Senado para la confirmación de Agustín Carstens como nuevo presidente del Banco Central, que es uno de los colaboradores más cercano de Calderón y orquestador del nuevo impuesto regresivo, a fin de aumentar los planes del presidente sobre la política económica. La otra razón es que ambas partes están de acuerdo sobre la continuación de la agenda neoliberal y la exclusión de las fuerzas progresistas en el ámbito político. Y ambos están siendo presionados para avanzar en esta dirección por las asociaciones de grandes empresas. Las dos partes, con algunas excepciones, han apoyado el cierre repentino de la empresa pública de electricidad, Luz y Fuerza del Centro, y el ataque a la Unión Trabajadores de la Electricidad de México, mientras que protegen a otros sindicatos que apoyan la agenda neoliberal actual, como el Docentes de la Unión Nacional de la Educación. El PAN podría incluso estar dispuesto a permitir que el PRI aumente su poder mientras deje intacta la agenda neoliberal y no permita que las fuerzas sociales progresistas participen en la formulación de políticas. Si bien parece existir un consenso entre el PRI y el PAN en la trayectoria neoliberal ese consenso sigue siendo frágil debido a los conflictos internos dentro de cada una de las partes del neoliberalismo mexicano.

La fragmentación de la política neoliberal de México y los espacios para la resistencia

La coyuntura actual de México ha producido crecientes tensiones entre los partidarios del proyecto neoliberal en sí. Mientras que las administraciones anteriores han construido un consenso en torno a la agenda neoliberal, el desacuerdo sobre estas políticas se ha hecho evidente durante la presidencia de Calderón. El presupuesto 2010 rompió la unidad del PAN cuando los senadores, en particular, se resintieron ante la presión de Calderón para avanzar en el aumento de los impuestos y otorgar mayor margen de maniobra para el gasto discrecional a gobernadores de los estados. Además, las estrechas relaciones entre Calderón y el sector empresarial se han vuelto tensas después de las negociaciones presupuestarias para 2010. En la reciente Cumbre de Negocios en Monterrey algunas de las corporaciones más grandes de México no sólo expresaron su disconformidad con el presupuesto de Calderón, sino también con el “modelo promovido por el gobierno en los últimos 25 años, que sólo ha generado bajas tasas de crecimiento y los bajos niveles de empleo “.

Las tensiones entre las grandes empresas y el PAN, así como en el PAN y el PRD se han combinado con el descontento popular para abrir espacios de resistencia a las fuerzas de oposición en el nivel local, estatal y nacional. Sin embargo, es necesario superan las divisiones dentro de la izquierda mexicana a fin de tomar ventaja en esta situación. El enfoque electoralista y los conflictos internos en el PRD no han permitido a este partido forjar alianzas con los trabajadores y las organizaciones de base a nivel nacional. Además, existen diferencias regionales en relación con las cuestiones que se consideran relevantes para una agenda alternativa al neoliberalismo. Por ejemplo, las personas en el norte de México, incluyendo las organizaciones sociales progresistas, que trabajan sobre todo cuestiones relacionadas con las drogas y la violencia de las maquiladoras, no necesariamente se identifican con las luchas en el centro y sur de México, tales como la movilización de los trabajadores mexicanos del sindicato de electricistas y el movimiento zapatista. En general, es necesario encontrar puntos comunes entre los movimientos políticos y las organizaciones sociales progresistas a nivel nacional a fin de crear consenso en torno a una agenda democrática que pueda cobrar impulso en la coyuntura actual.

– Hepzibah Muñoz-Martínez es investigador y escritor.

La patronal también la pagas tú

FUENTE

Estrategias oblicuas

Ignacio Escolar

Periodista

Domingo, 10 de febrero del 2013

La inmensa mayoría de empresarios honestos de este país deberían corear un famoso lema del 15-M y dedicárselo con un corte de mangas a la cúpula de la patronal: «¡Que no nos representan, que no!». La CEOE, que tantas lecciones da sobre el esfuerzo y la austeridad de los demás, arrastra un oscuro presente y un impresentable historial. Es una organización que ya está tardando en abrir las ventanas, limpiar bajo las alfombras y pedir públicamente disculpas a la sociedad.

La trayectoria de sus últimos dirigentes es como para hacérselo mirar. José María Cuevas, su histórico presidente, ni siquiera fue empresario; su hijo (al fin un emprendedor en la familia) acaba de ser detenido en una operación contra el blanqueo de capitales. Su sucesor, Gerardo Díaz Ferrán, está en la cárcel, acusado de gravísimos delitos; es el mismo moroso que no pagaba a sus empleados pero tenía dinero para donar varios cientos de miles de euros a Fundescam que se gastaron en la campaña electoral de su amiga, la regeneradora Esperanza Aguirre. Y quien sustituyó a Díaz Ferrán, Juan Rosell, ha tenido esta semana dos patinazos cada uno de los cuales justificaría por separado una dimisión. El primero, asegurar que esos 7,5 millones de euros en «donaciones» que aparecen registrados en los presuntos papeles de Bárcenas tienen poca credibilidad porque son «cantidades ridículas» (¿cuántos ceros hacen falta para que los donativos se parezcan a los de verdad?). El segundo, negar las cifras de paro. Para la marca España, es ideal que el presidente de los empresarios cuestione la estadística oficial.

Rosell también soltó el viernes en la SER una frase para enmarcar: «En la empresa pública ni se controla ni se evalúa». El cazo se lo dice a la sartén. En el 2010, la CEOE gestionó 587 millones de euros. Por comparar, el presupuesto del Congreso y del Senado (141 millones entre ambas cámaras) no llega ni a la mitad de la mitad. El 68% de esos fondos, unos 400 millones, son subvenciones, pagadas por los contribuyentes. La mayor parte de su dinero es público, pero sus cuentas son opacas. La CEOE solo presenta anualmente un mínimo resumen, con menos detalles que el salpicadero de un Seat Panda y solo de la cúpula central. Hablamos de una organización que cuenta con nueve vicepresidentes, una junta directiva de 221 miembros, 486 sedes por toda España y 3.729 empleados. Son los mismos que pregonan la austeridad, llaman vagos a los funcionarios y critican la «mastodóntica» Administración. Son también los que pedían abaratar el despido pero aprobaron una indemnización de 1,9 millones de euros para uno de sus exdirectivos.

El PP planteó esta semana que la futura ley de transparencia afecte también a partidos y sindicatos, como receptores de dinero público. Me sumo a la propuesta, pero que la amplíen también a la patronal.

FINACIANDO LA BANCA Y VENDIENDO EL PAIS

per Juan Antonio Alejo

Los acontecimientos están transcurriendo uno tras otro, hoy hay otra nueva noticia bastante desgarradora, suficiente como para haberle dedicado otra entrada, el único que se ha opuesto ha sido el primer Ministro británico David Cameron y es la referente al déficit en la que cualquier país miembro de la UE cuyo déficit sobrepase el 0,5% será fuertemente sancionado, la norma va a dejar a la mayoría de los países sin instituciones públicas pues tendrán que venderlas para no sobrepasar el 0,5%% e impedirá que levanten cabeza. El problema está en que una vez vendidas, en cuanto vuelva a subirles el déficit ya no les quedará nada para vender.

Por otra parte, las instituciones de los países podrían ser sostenibles, no debería de haber déficit. Para ello la clase política de los distintos países de la UE deberían dejar de robar y de derrochar el dinero de los contribuyentes, pero como no están dispuestos a sacrificar sus privilegios, osea a dejar de robar al pueblo, pues pasan por encima de nosotros vendiéndonos a los mercados.