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Los Mossos no quieren ‘moros’ ni ‘canis’ en el Passeig de Gràcia

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 Salgo del tren y me dirijo, junto con desenas de personas, a las escaleras mecánicas para subir al Passeig de Gràcia. Al principio de las escaleras dos agentes de los Mossos d’Esquadra examinan la mochila de un joven de aspecto magrebí. Sin dejar de registrar al presunto magrebí uno de los Mossos levanta la vista y dice:
– Eh, vosotros, enseñadme el DNI.
Se dirige a dos jóvenes que habían hecho el viaje en el mismo tren que yo. No eran magrebíes pero vestían chándal y gorras de rapero.
Haciendo ver que buscaba algo en la mochila, me separé del grupo que ya subía por las escaleras y me quedé allí para ver como se desarrollaba la acción. Después de dejar ir al presunto magrebí, los dos Mossos examinaron la documentación de los dos chicos mientras que les pedían que vaciaran sus mochilas. Después de eso los cachearon ante la mirada de los viajeros que no paraban de pasar. Después de unos dos minutos, sin mirarlos a la cara, los Mossos les devolvieron el DNI: “continúen”. Salí al Paseo de Gracia justo detrás de ellos y les pregunté:
– Porque os han parado? les pregunté
– Por las pintas -me contesto uno de ellos- La policía es una mierda, siempre nos paran aquí, ya estamos acostumbrados.
Ellos siguieron su camino con la alegría de dos adolescentes el sábado por la tarde. Yo me quedé un rato más mirando a los Mossos desde la calle. Ya habían parado a otro. Un presunto magrebí…
Estos son los hechos y no puedo evitar pensar que esos dos Mossos d’Esquadra eran una especie de porteros de discoteca decidiendo quien merece entrar en el elegante Passeig de Gràcia.  De las cuatro personas a las que pidieron identificación y cachearon, todas eran gente ‘poco elegante’. Dicho de otro modo: eran ‘moros’ o ‘canis’, palabra que se usa para referirse a jóvenes vestidos con chándal y con todos los números de vivir en el extrarradio.
Que criterio sino utilizaban estos Mossos? Tal vez me esté precipitando. Tal vez cuando yo me fui los Mossos hicieron vaciar el bolso a una señora elegante o cachearon a una pareja de turistas japoneses. Yo creo que no. Creo que se dedican a parar ‘moros’ y ‘canis’.
Las cuatro personas que pararon -a parte de ser moros o ‘canis’- no presentaban ningún comportamiento destacable. Ni iban borrachos, ni gritaban ni corrían. Sencillamente iban al Passeig de Gràcia. Pero antes de entrar a esta elegante calle, debían pasar por la humillación de ser cacheados ante la mirada de todos. Un cacheo inútil en el que los Mossos no encontraron nada pero que les dejó claro a los ‘moros’ y a los ‘canis’ que no eran bienvenidos.
Parece ser que en la Barcelona elegante y cosmopolita los ‘moros’ y los ‘canis’ solo pueden ir al Passeig de Gràcia a servir cafés, mientras las familias ‘de bien’ pasean con sus hijos y (presuntos) mafiosos de diversas nacionalidades compran bolsos de 12.000€.
Habrá que estar atentos. Cualquier dia los Mossos nos piden la nómina a la salida del tren. No sea que se cuele algún parado, algún deshauciado, algún pobre, en el elegante Passeig de Gràcia.

 

Nota: el despectivo término ‘cani’ encaja casi a la perfección con el británico ‘chav’. Ambos términos están cargados de clasismo y desprecio hacia una clase social que utilizan algunos snobs venidos a más. Sobre este fenómeno recomiendo el libro “Chavs. La demonización de la clase obrera” del británico Owen Jones.

Sobre la labor policial a la hora de identificar:

Aministia Internacional denuncia discriminación racial de la policía española.

El derecho policial de indentificación y el deber ciudadano de identificarse.

Cáritas denuncia controles policiales arbitrarios en sus centros para identificar inmigrantes.

Recomendación lectora: Descárgate gratis el libro “Artur Mas: ¿Dónde está mi dinero? (Lo escribí yo 😉

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Cuando las fronteras no eran metálicas

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La valla de Melilla y sus cuchillas han dado la vuelta al mundo. Los estigmas en las manos, el desgarro de la piel, acabando ésta en ser parte del frío metal, no es el reflejo de “la necesidad de salvaguardar una estructura de Estado” ante “la inmigración ilegal”, como muchos rezan en las tertulias televisivas y, columnas de opinión de la prensa de un Régimen caduco. Es algo más: la negación del otro.

La construcción de las identidades es un campo complejo. El nacionalismo español, tal como lo conocemos ahora, se comenzó a gestar bajo el reinado de Isabel II (1833-1868). En estos momentos, la figura del historiador obtendrá una gran relevancia, en aras de indagar en las raíces de un pasado común que aunase a todos los españoles.

Se puede proponer una tesis oficialista, aupada en cierta medida por historiadores como Modesto la Fuente, Alcalá Galiano y Fernández de los Ríos –con matices–. De tal modo se sostenía que los valores de los españoles tendrían su origen en Roma, siendo el derecho romano uno de los pilares básicos sobre los que se sustenten la legislación vigente en aquel siglo. Los Godos serían la siguiente pieza sobre el tablero, envueltos en el cristianismo, fenómeno religioso que penetrará en todos los campos de la vida cotidiana, así como en las instituciones. Dicho factor se consolidó tras la llamada “Reconquista” ante la “invasión musulmana”. Los Reyes Católicos marcarán un punto de inflexión, consiguiendo la unión de todos los pueblos que habitaban en el territorio. A partir de ahí, una serie de episodios a gran escala definirían los valores de la nación española. La última gesta, la “Guerra de la Independencia” (1808-1814), en la cual, el pueblo expulsará a las tropas extranjeras, es decir, francesas. Sin lugar a dudas, lo aquí expuesto es una síntesis, sólo para que el lector se haga una idea de una corriente de pensamiento histórico al servicio de la nación.

Pueden imaginarse que la creación de un tiempo pretérito propio, es excluyente. Resultaba necesario crear entidades “invasoras” que fueran expulsadas. El otro, el ajeno, se dibujaba como el enemigo que nada tuvo que ver en la conformación cultural del conjunto del reino. A pesar de ello, a finales de siglo las investigaciones sobre el Antiguo Oriente comenzaban a aflorar en la Península y no sólo proyectando sus estudios sobre territorios lejanos, también, mostrando un enfoque interno, indagando sobre los pueblos de corte oriental que se posaron, incluso, durante siglos dentro del marco español.

El primer ejemplo de ello, nos llega a través de la firma de Bernardino Martín Mínguez –anticuario de la Real Academia de la Historia– en un artículo titulado Congreso de orientalistas, publicado en 1891 en la Revista Contemporánea. El objeto del texto consistía en presentar el Congreso Internacional de Orientalistas que, se celebraría un año después en España (al final, dicho evento no se realizó por motivos que no comentaremos en esta ocasión). El anticuario, hace mención al peso histórico que tenían los pueblos procedentes de Oriente para el territorio nacional: “España guarda en sus suelos y subsuelos riquezas de subido punto histórico que arrancan desde las tierras de Oriente. España es un campo de hermosos recuerdos, tradiciones, usos y costumbres de Asia, África y Grecia. España fue región de raza oriental antes de que recibiera el sello romano, y oriental volvió a ser en parte cuando las liviandades de Witiza abrieron el estrecho a los mahometanos”. La voz de Mínguez es conciliadora e integradora, acorde con el avance de la ciencia histórica en aquellos momentos, sobre todo en el ámbito arqueológico.

Fig. 2 Levantamiento de la tapa del sarcófago antropoide en 1887.

 

En segunda instancia, hay que hacer mención a la figura de Manuel Rodríguez de Berlanga, especialista en derecho romano. Sin embargo, sus investigaciones fueron más allá, alcanzando el orbe fenicio; las huellas orientalizantes que comenzaban a desenterrarse en el sur de Andalucía. Nuestro protagonista, a partir de una metodología muy influenciada por la corriente alemana, trabajó sobre el yacimiento de Punta de la Vaca (Cádiz). Seguramente, de dicho enclave, la foto más conocida sea la del sarcófago antropomoide, extraído de uno de los hipogeos fenicios en 1887. Los trabajos de Berlanga, realizados entre los años 1891 y 1892, salen a la luz en 1901 en la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos. El rigor científico a largo de sus informes es indiscutible. En sus conclusiones, en torno a los orígenes de España, hace mención a la posición de sus hipótesis ante las oficialistas : “Estas teorías deben ser, sin embargo refractarias, para los que, entusiasmados con la supuesta cultura con que pretenden que arribaron los vascones a la Península en siglos remotísimos, quieren que la extendieran por todo el país, por más que de ella no se conserve ni el menor rastro; y para los que, llenos del más arraigado celtismo, estiman que sus héroes, centenares de años antes que los romanos, pasaron las cumbres pirenaicas de las que descendieron difundieron a su paso por las regiones que atravesaban en la Iberia los gérmenes admirables de su poderosa civilización , hasta hoy, sin embargo, desconocida”.

Seguramente, algunos se pregunten qué tienen que ver los estudiosos aquí presentes, y el debate sobre los orígenes de una nación, con la cuestión de la valla de Melilla. Se pueden atisbar ciertas similitudes. La crueldad de los mecanismos de control de las fronteras físicas de una entidad nacional, sólo se explican ante un sentimiento de rechazo ante “el otro”. La distinción nacional es clara y, para ello, el papel de la Historia sigue siendo fundamental, en consecuencia, su uso. Citas como la de Antonio Cavanilles en su Historia General de España (1860): “Permítasenos que nos lastimemos, de que el escepticismo moderno gaste sus fuerzas en querer negar nuestras más genuinas glorias (…). Más tarde veremos poner en duda la existencia del Cid”, siguen siendo parte del nacionalismo español en el siglo XXI. Los héroes, la Reconquista, Don Pelayo y otros tantos iconos permanecen a día de hoy.

Berlanga, escéptico ante el oficialismo, en otro de sus artículos –“Los Bronces de Lascuta, Bonanza y Aljustrel”– vierte su opinión sobre la cuestión aquí tratada: “La conquista de Granada y más aún la expulsión de los moriscos del 1492 al 1610, puso término a la gran influencia civilizadora que por el largo espacio de cerca de treinta siglos habían tenido el Asia y el África en España, a la que era ya deudora de su primitiva y más importante cultura”. Es cierto que se posiciona en el extremo opuesto –y en Historia hay muchos matices– pero su voz resultaba necesaria, una voz contrastada en la investigación científica.

En los últimos tiempos se ha banalizado en demasía con la ciencia histórica. Por tanto, el uso del pasado ha sido manipulado y utilizado para crear ideas erróneas, sirviendo de fuente legítima a unas concepciones concretas. Los muros de alambre son la consecuencia de los muros del pensamiento. Si los segundos no se pueden tirar, jamás los primeros y, el que hoy gobierna cree en reconquistas y héroes épicos. Prefiere la cuchilla que optar por otro tipo de soluciones, cosas del ideario patrio

¿Fascismo en EEUU? El caso del Tea Party

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Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Existe una percepción generalizada en los mayores medios de información españoles de que el Tea Party en EEUU es un movimiento social de sensibilidad libertaria que surgió en respuesta a lo que se percibía por amplios sectores de la población estadounidense como un aumento del intervencionismo del Estado federal en EEUU bajo la Presidencia de Barak Obama. El corresponsal Antonio Caño de El País en EEUU ha sido un promotor de esta visión, que es también la promovida por dicho movimiento y por los medios conservadores y ultraliberales que simpatizan con él.

La realidad, sin embargo, es bien distinta. Tanto sus orígenes como su práctica actual señalan otro tipo de movimiento, que tiene por objetivo defender los intereses económicos y financieros de grupos empresariales concretos (que incluyen desde empresas tabacaleras a compañías de seguros, banca y empresas petrolíferas). Es un movimiento cuya base social es clase media de renta alta y sectores de las clases pudientes que creen que sus impuestos van a sostener a las minorías pobres del país. Está extraordinariamente bien financiado, con gran riqueza de medios procedentes de grupos financieros y económicos que gozan de grandes recursos políticos y mediáticos. Su poder político deriva de que están controlando el sistema electoral a través de la redefinición de los distritos electorales que son diseñados por las cámaras legislativas de los Estados controladas por el Partido Republicano, favoreciendo la elección de políticos ultraliberales, de nula sensibilidad democrática.

Sus miembros tienen características comunes con el nacional catolicismo español. Se consideran parte de una patria escogida por Dios, un nacionalismo extremo que tiene también la misión de salvar a EEUU de”ideologías antiamericanas”, liberándolo del gobierno federal controlado ahora por un anti-Cristo. El 62% de los miembros del Tea Party (según Public Policy Polling) cree que el Presidente Obama quiere instaurar el socialismo en EEUU; el 42% creen que el Presidente Obama es musulmán y quiere imponer la ley musulmana en el sistema judicial americano; el 21% creen que el Gobierno federal está matando a gente para estimular el miedo a las armas (sí, ha leído bien la frase) y un largo etcétera de obvias falsedades, trasmitidas por un enorme sistema de adoctrinamiento, semejante a tener 20 Losantos –en prime time– a lo largo del territorio estadounidense: Rush Limbaugh, Glenn Beck, Michael Savage y la Fox News. La cantidad de dinero que estos aparatos tienen a su disposición es enorme. Es el movimiento de la ultraderecha más cercana al fascismo europeo,  aún cuando tiene características propias que le distinguen.

Su poder deriva de su control de grandes recursos (financiados por esos grupos empresariales) y de gran número de cámaras legislativas de los Estados que son, como indiqué anteriormente, las que definen los distritos electorales de las elecciones federales. Ello explica que, aun cuando el Partido Demócrata ganó las últimas elecciones al Congreso (más de un millón y medio más de votos que los republicanos), hoy el Congreso esté en manos del Partido Republicano, controlado por el Tea Party.

Su eficacia se debe también a su profundo sentido de militancia y a su activa participación en el proceso electoral. Puesto que la abstención es enorme en las elecciones al Congreso (una de las instituciones más desprestigiadas en EEUU), un grupo muy minoritario, como el Tea Party, puede ganar las elecciones fácilmente. En las elecciones al Congreso solo el 30% del electorado vota (en las elecciones presidenciales, que coinciden con las del Congreso, lo hizo el 52%), con lo cual, un grupo muy movilizado puede acabar (con un 16% del voto) controlando las ramas legislativas del Estado y del Congreso. Su motivación es muy acentuada, pues tienen un fanatismo religioso que sostiene su convencimiento de que están luchando contra el anti Cristo, siendo altamente manipulables por los grupos económicos que los financian. Su fanatismo es complementarlo por una enorme ignorancia, pues creen, por ejemplo, que la parálisis del gobierno federal y su inviabilidad de pagar la deuda mejorarán la economía estadounidense. De ahí que su control del Congreso, vía el Partido Republicano, representa una amenaza para el  sistema económico de EEUU, incluso para el sistema económico mundial. La situación referente a la deuda pública es un ejemplo de ello, pues están intentando chantajear al Presidente Obama a fin de acabar con las reformas sanitarias de la Administración demócrata y las pensiones públicas de aquel país. Su discurso es semejante al utilizado por los establishments europeos y españoles que, bajo la excusa de disminuir el déficit público, está eliminando el Estado del Bienestar, imponiendo políticas que están beneficiando al mundo empresarial y a las clases pudientes.

Artículo publicado en Fundación Sistema.
www.vnavarro.org

L’Executiu de Brussel·les recorda que l’exculpació, la negació o la trivialització dels crims dels règims totalitaris han de ser “sancionats penalment”

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La Comissió Europea alerta Espanya de la banalització del nazisme

ACN / Brussel·lesLa Comissió Europea ha donat un toc d’atenció a Espanya per la banalització del nazisme. “L’exculpació, negació o trivialització flagrant intencionada i pública” dels crims comesos per règims totalitaris “han de ser sancionables penalment”, ha advertit l’eurocomissària de Justícia, Viviane Reding.Brussel·les ha reaccionat així després de tenir coneixement de la denúncia presentada pels eurodiputats catalans per l’homenatge a la División Azul en què va participar la delegada del Govern a Catalunya, María de los Llanos de Luna, i de les comparacions de l’independentisme amb l’Alemanya nazi. L’Executiu comunitari recorda que a partir de l’any que ve podrà castigar els estats membres que no sancionin “penalment la incitació a la violència i l’odi”.En una resposta parlamentària als eurodiputats Ramon Tremosa i Salvador Sedó (CiU), Raül Romeva (ICV), Izaskun Bilbao (PNB) i Ana Miranda (BNG), Reding insisteix que “tots els estats membres de la UE estan obligats a sancionar penalment la incitació pública i intencionada a la violència i l’odi contra grups o persones per la seva raça, color, religió, ascendència o origen nacional o ètnic”. A partir de l’1 de desembre del 2014, a més, la Comissió Europea tindrà competències per a “incoar procediments d’infracció” als que no ho facin, assegura l’eurocomissària luxemburguesa, també responsable de Drets Fonamentals i Ciutadania.

Informe europeu a finals d’any

Els eurodiputats catalans també van denunciar a Brussel·les en els últims mesos el reportatge de Telemadrid que equiparava Artur Mas amb Hitler i Stalin perquè “totds tres perverteixen la llengua per imposar ideologies”. O la comparació que el director del diari ‘El Mundo’, Pedro J. Ramírez, va fer del mosaic i les estelades del Camp Nou amb l’estadi dels Jocs Olímpics de Berlín del 1936. Fins ara, Reding havia evitat interferir i cridar l’atenció a les autoritats espanyoles i havia respost amb evasives. Però l’homenatge de Llanos de Luna als combatents espanyols de l’Exèrcit nazi, vestits amb l’uniforme de la Falange, el maig passat, l’hauria obligat finalment a intervenir-hi, segons les fonts consultades.

Reding reivindica que “les autoritats públiques, els partits polítics i la societat civil han de condemnar enèrgicament els comportaments racistes i xenòfobs i lluitar-hi en contra”. La resposta parlamentària, que Reding va firmar el 30 d’agost passat, coincideix amb l’exhibició de simbologia franquista i gestos nazis per part de membres de Noves Generacions.

També el PSOE ha banalitzat el terror nazi contra l’independentisme. L’expresident d’Aragó Marcelino Iglesias va dir, durant la campanya del 25-N, que el nacionalisme de Mas és com l’hipernacionalisme alemany i francès que va provocar milions de morts durant les guerres mundials. Poc després, l’expresident del Congrés José Bono va comparar les persecucions de jueus amb la del sentiment espanyol a Catalunya. I l’expresident d’Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra va comparar Mas amb Hitler i Mussolini.

L’eurodiputat de CiU, Ramon Tremosa, ha confirmat que Europa “no pot obligar encara, però sí que pot fer pressió política i deixar en evidència l’Estat espanyol”.

Ramon Tremosa, eurodiputat de CiU, ha dit que:

– “Teníem indicis que la CE passaria a l’ofensiva.”

– “Els eurodiputats catalans hem anat denunciant tots els insults que hem anat rebent els catalans. […] Hem fet el que fan els nòrdics, no deixar-ne passar ni una. Les hem denunciat totes a la CE.”

– “Estem contents que ara sí que Vivianne Redding agafa aquesta qüestió [de permetre la iniciatció a l’odi i la violència] i fa una enorme pressió política a l’Estat espanyol.”

– “El problema és que un comissari europeu competent mana menys que un ministre incompetent. La CE no pot obligar encara, però sí que pot fer pressió política i deixar en evidència l’Estat espanyol.”

– “En el context espanyol, els catalans estem minoritzats i assatjats, però a escala europea qui està sol és l’Estat espanyol.”

– “L’estat espanyol no s’ha enfrontat al seu passat, i té enormes llacunes.”

– “No ens fem il·lusions tampoc. Com a molt, tindrem expedients oberts i el Tribunal de Luxemburg pot sancionar Espanya i aquest passar de tot, com ja ha fet altres vegades.”

– “Hem de presentar denúncia per cada cas concret perquè les carpetes es vagin acumulant al despatx de la comissària Redding fins que un dia digui prou i passi a l’ofensiva. És la nostra esperança.”

Los Ultras piensan en una candidatura unitaria para las elecciones europeas

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Movimiento contra la Intolerancia alerta de que los grupos neonazis europeos tienen un contacto permanente con la ultraderecha española y que piensan en formar una candidatura unitaria para las próximas elecciones europeas.

Movimiento contra la Intolerancia alerta de que los grupos neonazis europeos tienen un contacto permanente con la ultraderecha española y que piensan en formar una candidatura unitaria para las próximas elecciones europeas. Así lo ha explicado su presidente, Esteban Ibarra, en la presentación del informe RAXEN 2012 que la ONG ha entregado a la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril. Ibarra ha transmitido a la Defensora la preocupación por el incremento de la violencia del odio, el auge de sites en Internet con este contenido y la necesidad de que se reforme cuanto antes el código penal incluyendo la figura de los sin casa y aplicando las normas europeas contra estos delitos.

Ofensiva xenófoba

 

El presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, y el presidente de la Red Europea contra los Crímenes de Odio, Valentín González, analizaron este documento que alerta de la existencia de una fuerte ofensiva xenófoba en Europa con incidencia en España por la crisis y  señalan que el discurso del odio crece en Internet . Asimismo,  han pedido a Becerril que la institución se dirija  al Consejo Superior de Deportes para que los clubes de futbol apliquen el artículo 9 de la Ley contra el racismo y la violencia en el deporte. “Los clubes están obligados a tener un registro de grupos no normalizados, es decir de grupos ultras. Estos grupos actúan beneficiándose del anonimato, un anonimato que la Ley prohíbe. Se trata de que salgan de esta situación y no puedan actuar impunemente.”

Realidad violenta y preocupante

 

Los hechos recogidos por el Informe RAXEN 2012, muestran una realidad inquietante aunque las cifras  pueden ser más elevadas, advierten. Se producen unas 4.000 agresiones al año. Se han detectado más de 1.500 webs y sites xenófobos en Internet. Se llevan a cabo decenas de conciertos de música racista y neofascista y se calcula que más de 10.000 personas son de ideología ultra y neonazi.  Desde 1991 más de 80 homicidios han sido crímenes de odio. Lo peor, advierten, es que crecen socialmente las actitudes de xenofobia y otras manifestaciones de intolerancia.Al menos cuatro actos se celebraron en España el día 20 de abril, por el aniversario de Adolf Hitler, dos de ellos en Madrid.

Internet espacio para incitar al odio

 

“Internet se ha convertido en un espacio privilegiado para propagar  el odio, la discriminación y la violencia por motivos de racismo e intolerancia. Se crean Webs y Blogs, perfiles falsos en Facebook, canales anónimos en YouTube, usan los foros como espacios de agitación, se ocultan los IP y el anonimato facilita la impunidad. Se incita a la discriminación, odio y violencia de fácil acceso, alarmando a las instituciones de protección de los derechos humanos de la OSCE, Consejo de Europa y Unión Europea”.

Los neofascistas buscan a la ultraderecha española

 

Es preocupante para Movimiento contra la Intolerancia constatar “que el  populismo xenófobo y las organizaciones neofascistas buscan a la ultraderecha española. Mensajes y discursos miméticos de la ultraderecha xenófoba en Europa, campañas, reuniones y manifestaciones conjuntas, enlaces permanente por Internet, compromisos públicos de apoyo financiero, actividades semiclandestinas de organizaciones…todo apunta a una reciente coordinación contra la inmigración y la democracia a nivel europeo. ”.

Objetivo: las elecciones europeas

 

Estas reuniones son permanentes entre los grupos neonazis europeos y los ultras españoles y particularmente intensos en Cataluña según explicaron los responsables de Movimiento contra la Intolerancia. “No hay que olvidar que la ultraderechista Plataforma per Cataluña, obtuvo 75.000 votos y consiguió 65 concejales en diferentes municipios catalanes en  las elecciones municipales de 2011,”recordaron. Piensan que el objetivo de estas reuniones es la creación de una candidatura unitaria de ultraderecha cara a las elecciones europeas del 2014.

Europa escenario nazi y homofóbico

 

La situación europea es alarmante afirma Ibarra en el informe RAXEN: “Lo acreditan, desde los sucesos de asesinatos, violencias, profanaciones de tumbas en Alemania que llevaron al Parlamento Federal a crear una base de datos centralizada que acoge a más de 25.000 extremistas de ultraderecha – 9.500 especialmente violentos- hasta la actividad neonazi en Grecia del partido “Amanecer Dorado” con 21 diputados racistas.  O las persecuciones contra los gitanos en Hungría por el “Jobbik”, con 44 diputados que demandan hacer “listas de judíos” debido a su “peligrosidad” (en este país murieron exterminados por los nazis 400.000 personas)”. Menciona, además, la homofobia criminal en Italia o el apoyo de amplios sectores de la ultraderecha y el neofascismo europeo al pensamiento xenófobo del terrorista Breivick autor de los atentados terroristas de Utoya y Oslo”.

En España la víctima está desprotegida

 

En  España hasta ahora, la víctima del odio racista y de la intolerancia criminal no tiene  ninguna protección o apoyo específico, a diferencia de la víctima del terrorismo o de la violencia de género.  “En general, la víctima al ser agredida se siente sola, desconcertada  y no da crédito a lo que le pasa. También puede sentir impotencia, dado que ni pudo evitar ser atacado, ni lo puede evitar en un futuro, al no poder cambiar su etnia, origen, color de piel, sexualidad, etc. El sentimiento de  indignación, temor, rabia, ansiedad, impotencia acaba haciendo mella en la víctima, su familia y en el colectivo de pertenencia”.

“Ley antiterrorista contra grupos neonazis”

 

Para la ONG es fundamental que se aplique al código penal la Decisión Marco Europea contra el racismo y la xenofobia que data de 2008 y aún no ha sido hecha efectiva, a fin de que fiscales y jueces tengan herramientas para actuar contra los delitos del odio y quienes los perpetran.  Es preciso aplicar la legislación penal a quienes desarrollen actividades criminales contra el ejercicio de los derechos humanos  y la legislación antiterrorista a los grupos neonazis  que fomenten y practiquen la violencia y los crímenes de odio contra personas, grupos o colectivos. Y también plantean:  “se deben ilegalizar las organizaciones, entidades y partidos políticos que promuevan la discriminación, el racismo, la xenofobia  o  cualquier otra manifestación de odio e intolerancia punible”.

Campaña con el Consejo de Europa

 

Ibarra anunció que el Consejo de Europa ha hecho suya  la propuesta realizada por esta y otras ONG y va a iniciar una campaña apoyada por el Gobierno y el Parlamento noruego  desde el 22 de julio, aniversario de la matanza de Oslo y Utoya, para conseguir en toda Europa el apoyo de instituciones, fundaciones y ONG a fin de conseguir 150.000 adhesiones. El objetivo es presentar las firmas al Parlamento Europeo para que declaren esa fecha “Día Europeo de víctimas de los crímenes del odio”. La campaña se prolongará hasta el 9 de noviembre,  en que se recuerda la tristemente famosa noche de los cristales rotos (Kristallnacht) en 1938, con el asesinato y deportación de ciudadanos judíos en la Alemania nazi y Austria

UNIDAD DEMOCRATICA CONTRA EL RACISMO Y LA INTOLERANCIA

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Actualmente vivimos en Europa  el desarrollo veloz desde el albor de la crisis económica, social e institucional de la democracia, un inquietante, fuerte y peligroso crecimiento  de organizaciones de ultraderecha desde una doble realidad, de una parte, en su expresión más formal, opciones políticas representadas por partidos populistas, xenófobos, antieuropeístas, identitarios neofascistas que incluso utilizan nominativos de tradiciones democráticas, y de otra, opciones más extremas que proyectan un racismo alimentado por grupos ideológicos y políticos relacionados con una constelación de organizaciones neonazis que actúan con extraordinaria violencia. Una propagación que tiene en la red de internet y en los fondos ultras de los campos de fútbol unos espacios privilegiados de impunidad que permite su desarrollo sin freno.

En verdad que este problema no es de ahora; ya desde la década de los noventa, en paralelo a los grandes aconteci¬mientos y transformaciones europeas y mundiales, se produjeron graves sucesos, incendios, asesinatos, crecimiento político y social de nuevos fascismos… que tienen por motivo negar el hecho migratorio, la diversidad étnica, religiosa, cultural, de orientación sexual, social o nacional, siendo constatable el avance en líneas generales de los prejuicios que alimentan la intolerancia y el racismo, así como las numerosas organizaciones y espacios donde se niega dignidad y derechos de las personas por motivo de intolerancia a la diversidad humana (webs xenófobas, conciertos racistas, grupos ultras y hoolligans…).

Sin embargo hay que significar la ausencia de reacción social e institucional adecuada pese a que diversas Instituciones Europeas desde 1984, aproximada¬mente diez años después del sangriento atentado de Bolonia que marcaría el renacimiento de la violencia neofascista, llamaran la atención  por la aparición de nuevos  grupos de extre¬ma derecha de acción política, el aumento del racismo y otras manifesta¬ciones de intolerancia como el populismo xenófobo, antisemitismo, islamofobia y el odio por motivo sexual, nacional, lingüístico o cultural. En el ámbito de la violencia terrorista se han  producido matanzas como en Noruega realizó Breivick, o las células neonazis en Alemania, sin olvidar en otros países las persecuciones y crímenes de fanáticos neofascistas contra inmigrantes, musulmanes y judíos, homosexuales, indigentes o jóvenes de izquierda, entre otros. En otros ámbitos sociales e institucionales, la consecuencia de este déficit de actuación integral frente al racismo y la intolerancia es la consolidación en las instituciones de fuerzas que niegan espacio a la dignidad de las personas y que alientan el conflicto social interétnico, interreligioso o intercultural prefigurando un horizonte incierto para la convivencia democrática y la seguridad ciudadana.

En estos momentos, el uso de la crisis por  nuevas formaciones de ultraderecha, el estímulo que les proporciona  sus resultados electorales y su presencia en instituciones locales, nacionales y europeas, junto a la incesante propaganda y difusión del discurso del odio bien sea a través de internet y las redes sociales, los fondos ultras de los campos de fútbol, los conciertos de música neonazi y la existencia de espacios de impunidad que son aprovechados por grupos con cierta clandestinidad para cometer delitos de odio, trasladan a la sociedad en general y a los colectivos vulnerables un mensaje inquietante que obliga a quienes creemos en la igual dignidad de las personas, la universalidad de los derechos humanos, en valores de solidaridad y tolerancia, así como en la convivencia democrática intercultural, a reaccionar promoviendo acciones estratégica de “UNIDAD DEMOCRATICA” en todo ámbito de nuestra sociedad.

Ante esta realidad, desde un compromiso ciudadano con los valores democráticos resulta imprescindible promover una dinámica unitaria y democrática, política y social, en torno a las posibles intervenciones existentes contra la xenofobia, el racismo, xenofobia, antisemitismo, islamofobia y otras manifestaciones asociadas de intolerancia incluidos la homofobia, la misoginia y la aporofobia, en todos aquellos ámbitos donde se produzcan, mediante la movilización social, acciones solidarias, iniciativas políticas unitarias e intervenciones jurídico-institucionales enmarcadas en la legalidad democrática, así como impulsar acciones orientadas a eliminar cualquier situación de impunidad de los delitos de odio, amparar a las víctimas, colectivos vulnerables y a la ciudadanía democrática, resultando esencial perseguir la consecución de los siguientes, Objetivos  inmediatos de unidad democrática:

1.- Impulsar la sensibilización social preventiva, movilización ciudadana y la acción política contra la xenofobia, la intolerancia y el racismo mediante campañas  y acciones de toma de conciencia de su gravedad en todos los ámbitos, promoviendo la defensa de la dignidad de las personas, la igualdad de trato y los derechos humanos.

2.- Reformar el Código Penal conforme a la Decisión Marco del Consejo europeo contra el racismo y la xenofobia y crear Fiscalías especializadas contra los delitos de odio y discriminación que permita una aplicación eficaz. Elaboración de estadísticas que recojan los incidentes e infracción al respecto.

3.- Reconocimiento de las víctimas de odio y atención integral, apoyo a las ONG que les asistan y a las asociaciones que trabajan contra el racismo, la intolerancia y la convivencia en diversidad.

4.- Erradicación de conductas racistas, xenófobas y de intolerancia en todo ámbito social, político e institucional, especialmente la intolerancia en el discurso público.

5.-Ilegalización de organizaciones neonazis y racistas, así como eliminar cualquier espacio de impunidad para los delitos de odio.

La ilegalidad del poder

 

 

 

 

 

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Jaume Asens y Gerardo Pisarello
Juristas y autores del libro “No hay derecho(s): la ilegalidad del poder en tiempos de crisis
Ilustración de Enric Jardí

El derecho y el discurso jurídico desempeñan un papel central en la configuración de las relaciones de poder. Para imponer un programa de recortes sociales, una actuación policial e incluso una movilización de protesta, hace falta fuerza. Pero también capacidad de apelar al derecho como fuente de justificación. La legalidad o ilegalidad de una actuación no la convierte en justa, sin más. Sin embargo, es un termómetro que contribuye a calibrar la legitimidad del poder. Y de las resistencias que se alzan contra sus manifestaciones arbitrarias.

Este principio básico explica que el derecho y su interpretación sean un ámbito de disputa permanente. No hay poder que no intente cubrir sus actuaciones con el manto de la legalidad. Las legítimas, sin duda. Pero también aquellas que no lo son. En nombre de la ley, se pueden asegurar derechos pero también asentar privilegios. Se puede reprimir y eliminar sin contemplaciones las aspiraciones legítimas de miles de personas. Esta arbitrariedad disfrazada de legalidad, no obstante, casi siempre encuentra una Antígona dispuesta a desenmascararla. También en nombre del derecho y la razón.

Resistir al derecho en nombre del derecho está lejos de ser una contradicción. La legalidad de nuestra época es una legalidad exigente. Buena parte de ella consiste en tratados, constituciones y cartas impensables sin la derrota de los fascismos y otras dictaduras que asolaron el siglo XX. La Declaración de Derechos Humanos de 1948 y los Pactos Internacionales de 1966 están inscritos en su código genético. Integran el ADN de una legalidad que reconoce derechos universales y principios garantistas, que entraña límites y controles a todo tipo de poderes, públicos y privados, de estado y de mercado, y que está situada en la cúspide de los ordenamientos jurídicos.

En tiempos de crisis, esta legalidad se convierte en un espejo más incómodo de lo habitual, porque refleja la sinrazón jurídica, además de ético-política, de muchas actuaciones del poder. El cierre intempestivo de un centro sanitario de urgencia no sólo repugna intuiciones morales básicas; también amenaza derechos elementales como la salud, la integridad física o la vida, cuando no se interna en un ámbito directamente delictivo. Lo mismo pasa cuando un trabajador es expuesto a la violencia injustificada del despido; o cuando un migrante acaba en un Centro de Internamiento, o cuando una familia sin recursos es arrojada a la calle por no poder pagar un alquiler o una hipoteca. Se produce, sí, una injusticia social. Pero se conculcan (quebrantan), además, libertades elementales y garantías procesales con las que el Estado aspira a legitimarse. Y si la respuesta a las protestas que estas actuaciones generan es la represión, en lugar de la protección de las víctimas, lo que tiene lugar es un acto de impotencia política. Pero también una degradación del alcance jurídico del pluralismo y del Estado de derecho.

Pueden ofrecerse más ejemplos. Todos ellos revelan una tendencia que se consolida con el agravamiento de la crisis: la tendencia a la ilegalidad del poder. El poder ilegal es aquel incapaz de cumplir con las reglas que él mismo se ha dado, comenzando por las que se sitúan en lo alto del ordenamiento jurídico. Las políticas neoliberales desplegadas con la excusa de la crisis sólo han podido avanzar en abierta tensión con esas reglas. Arrasando con la prohibición de regresividad y con el derecho al debido proceso. Desnaturalizando el papel garantista de los convenios colectivos. Y vaciando de contenido las constituciones sociales y las declaraciones de derechos que Occidente pretende ofrecer al mundo como credencial civilizatoria. Ante el embiste imparable de los poderes privados, los propios mecanismos de control institucional se revelan inútiles. La deriva ilegal del poder es sancionada por el propio poder; gobiernos, parlamentos y jueces, con honrosas y escasas excepciones.

A veces, es verdad, la contradicción con constituciones y tratados se ha salvado con la producción de una nueva legalidad. Una legalidad orientada a tutelar privilegios de pocos por encima de los derechos de todos. Por eso, cuando los grandes capitales especulativos o las agencias de rating aseguran que su actuación en la crisis cuenta con cobertura legal, llevan algo de razón. Buena parte de sus abusos serían impensables sin las prebendas legales obtenidas de gobiernos de diferente signo. Sin todas esas leyes, reglamentos y sentencias que han dado luz verde a la codicia de los rentistas por encima de las necesidades de las mayorías. Esta nueva lex mercatoria, diseñada a medida de un reducido grupo de poderes privados, ha devenido una suerte de nueva constitución global. Un rígido corsé que atenaza los elementos garantistas de los ordenamientos estatales hasta volverlos irreconocibles. La regla europea de la eliminación del déficit a cualquier precio debería leerse en esta clave. Al igual que la reciente reforma constitucional española, acometida para garantizar a los acreedores “prioridad absoluta” de pago en detrimento de los derechos sociales y del principio democrático.

Ahora bien: cuando el poder se despeña por la ilegalidad o consiente la irrupción de una legalidad privatizadora, a menudo mafiosa, la protesta ciudadana, la desobediencia, adquieren nueva luz. Aparecen, no ya como desórdenes susceptibles de criminalización, sino como el primero de los derechos. Como bandera necesaria, irrenunciable, de los más débiles en la impugnación de las actuaciones ilegítimas del más fuerte, para forzarle a cumplir sus promesas garantistas, y para instaurar, en ese acto de rebelión, un orden jurídico alternativo, más igualitario y libre de violencia.